Presupuesta el trabajo con la lista de precios
Enter quantities and the price recalculates instantly. You can adjust these rates in your price list.
Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Escaleras y barandillas | ||||
| Lijar peldaños de escalera + 3 capas de barniz | ud | - | ||
| Instalar peldaños de escalera | ud | 56,20 € | - | |
| Instalar peldaños de escalera con contrahuellas | ud | - | ||
| Instalar pasamanos de madera | ml | 16,60 € | - | |
Cuándo basta con restaurar y cuándo no
Lijar y volver a barnizar tiene sentido cuando el daño está sobre todo en la superficie. Antes de empezar, recorre la escalera y pisa con fuerza cada peldaño. Si cruje, se mueve bajo el pie o la barandilla baila, el lijado no lo va a solucionar.
La restauración es una buena opción cuando:
- Los peldaños y las zancas están firmes y nada se mueve
- La madera no tiene carcoma ni pudrición
- El daño solo afecta al barniz y a una capa fina de madera
Si encuentras grietas profundas en piezas que soportan carga, anclajes a la pared sueltos o peldaños dañados en profundidad, conviene pensar en cambiar esos peldaños. También importa el grosor de la madera de la huella. Algunas escaleras solo llevan una chapa fina de madera sobre aglomerado o tablero, y esas se lijan con mucho cuidado o directamente no se lijan. El grosor suele verse en el canto lateral del peldaño o mirando la escalera por debajo.
Cómo se hace el trabajo paso a paso
En casi todas las escaleras de madera el proceso es el mismo. Lo que cambia es el número de pasadas de lijado y el tipo de barniz.
- Revisión y preparación. El carpintero comprueba que los peldaños están firmes, retira rodapiés y tapas que estorban y protege el entorno con plástico y cinta.
- Lijado grueso. Con un grano grueso se quita todo el barniz viejo y se igualan las zonas pisadas. Para las superficies se usa una lijadora de banda o excéntrica, y para esquinas, cantos y zonas junto a la barandilla, una lijadora de detalle o lija a mano.
- Lijado fino. Se pasa poco a poco a granos más finos para borrar las marcas del lijado grueso y sacar la veta de la madera.
- Emplastecido. Las grietas pequeñas y los golpes se rellenan con masilla del tono de la madera, compatible con el barniz elegido. Cuando seca, se lija la zona.
- Limpieza del polvo. Se aspira bien y se pasa un trapo ligeramente húmedo. El polvo que queda se atrapa en el barniz y se nota.
- Primera capa. A menudo es un fondo o sellador que cierra el poro y ayuda a que las capas siguientes agarren mejor.
- Lijado intermedio y dos capas más. Cuando seca cada capa, se lija suavemente con grano fino, se limpia el polvo y se aplica la siguiente.
Los tiempos de secado entre capas los marca el fabricante del barniz y dependen de la temperatura y la humedad de la habitación. Con un barniz al agua normal suelen ser unas horas, pero el curado completo tarda bastante más.
Qué barniz elegir y por qué tres capas
En una escalera va un barniz para suelos o parqué, no uno para muebles. La escalera sufre más que el suelo del salón, porque cada día pisas exactamente en los mismos puntos. Lo más habitual son los barnices de poliuretano, que aguantan bien el roce.
- Barnices al agua: huelen menos, secan antes y amarillean menos la madera. Son los que más se eligen en una casa habitada.
- Barnices al disolvente: pueden realzar y oscurecer más la madera, pero huelen mucho y necesitan buena ventilación y ninguna llama cerca.
- Nivel de brillo: es cuestión de gustos. El mate y el satinado disimulan mejor los arañazos pequeños, el brillo luce más, pero en él se ve cualquier marca.
¿Por qué tres capas? Una sola capa es fina y se gasta rápido con las pisadas. Tres capas con lijado intermedio forman una película continua que protege la madera del roce y de la humedad del calzado, y aguanta más tiempo hasta la próxima restauración. A veces se usa aceite en lugar de barniz, pero necesita mantenimiento más a menudo.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
La dificultad y el tiempo del trabajo dependen sobre todo de:
- El número y el ancho de los peldaños, y si también se lijan las tabicas
- La forma de la escalera: los peldaños de caracol o en abanico se lijan más despacio que los rectos
- La madera: el roble o el haya, más duras, cuestan más que el pino o el abeto
- El tipo y el grosor del acabado viejo, ya que algunos barnices antiguos embozan la lija
- La profundidad de las zonas pisadas y la cantidad de puntos que hay que emplastecer
- Una barandilla con balaustres o postes anclados en los peldaños, alrededor de los cuales hay que lijar a mano
En cambio, el trabajo es más sencillo si la escalera está despejada, sin alfombras ni bandas antideslizantes pegadas, cuyo adhesivo habría que quitar primero.
Guía de bricolaje: lijar y barnizar una escalera de madera
Si tienes paciencia y alquilas lijadoras adecuadas, puedes hacer la restauración tú mismo. Cuenta con muchísimo polvo, así que usa al menos una mascarilla FFP2 y gafas de protección. Si vives en un piso, por ejemplo un dúplex, avisa a los vecinos y respeta los horarios de descanso de la comunidad.
- Comprobar que los peldaños están firmes y medir el grosor de la madera.
- Quitar rodapiés, alfombrillas y restos de adhesivo.
- Proteger el entorno, la barandilla y el suelo cercano.
- Lijar el barniz viejo con grano grueso hasta llegar a madera limpia.
- Repasar cantos y esquinas con una lijadora de detalle o a mano.
- Lijar la superficie con grano más fino, siempre a favor de la veta.
- Rellenar las grietas con masilla y lijarlas cuando sequen.
- Aspirar el polvo y pasar un trapo ligeramente húmedo.
- Aplicar la primera capa de barniz fina y uniforme.
- Hacer un lijado intermedio cuando seque y limpiar el polvo.
- Aplicar de la misma forma la segunda y la tercera capa.
- Dejar curar el barniz según el fabricante y no castigar la escalera hasta entonces.
Si necesitas usar la escalera durante el trabajo, puedes barnizar primero un peldaño sí y otro no, y el resto cuando estén secos. Eso sí, el trabajo se alarga.
Errores habituales
- Restos de barniz viejo: el nuevo agarra mal, salen manchas y más tarde se levanta.
- Lijado desigual: saltarse granos o apretar mucho en un punto crea ondas y hoyos que el barniz todavía resalta más.
- Chapa o canto atravesados: con una capa de madera fina, basta un despiste para que asome el tablero de debajo.
- Saltarse el lijado intermedio: las capas se unen peor y la superficie queda áspera por el polvo.
- Barniz de muebles en vez de barniz de suelos: queda bien poco tiempo y en las zonas de paso se gasta enseguida.
- Usar la escalera demasiado pronto: si se pisa con zapatos antes de que cure, quedan marcas en el barniz.
Cómo revisar la escalera terminada
Al recibir el trabajo, mira la escalera con luz de día y también en ángulo, a contraluz de la ventana. Así se ven irregularidades que desde arriba pasan desapercibidas.
- El barniz tiene el mismo brillo en todos los peldaños, sin zonas mates y brillantes mezcladas
- No hay marcas de rodillo, chorretones, pelos ni polvo atrapado
- Los cantos de los peldaños están lisos y en ningún sitio asoma el tablero de base
- Las zonas emplastecidas casan con el color de la madera y no se notan al tacto
- Los rincones junto a la pared y alrededor de los balaustres están lijados y barnizados
- Paredes, suelo y barandilla están limpios y sin gotas de barniz
- Sabes qué barniz se ha usado y a partir de cuándo puedes usar la escalera con normalidad
Preguntas frecuentes
En una escalera normal de vivienda suele llevar unos días. El lijado ocupa la menor parte, lo que más tiempo lleva es el secado de cada capa. El barniz solo aguanta el uso completo cuando ha curado del todo, según indique el fabricante.
Casi siempre sí. Las escaleras antiguas suelen ser de madera maciza de buena calidad, que luce mucho después del lijado. La condición es que la estructura esté firme y la madera no tenga pudrición ni carcoma.
Basta con aspirarla y pasar una fregona o un trapo bien escurrido con un producto para madera barnizada. Los productos agresivos dejan el barniz mate. A la madera le va bien una temperatura estable y una humedad relativa de aproximadamente el 40 al 60 por ciento; si no, puede contraerse y agrietarse.
Solo la fase de lijado es ruidosa. Las lijadoras con aspiración recogen la mayor parte del polvo, pero el polvo fino se esparce igualmente, así que conviene tapar los muebles cercanos y cerrar las puertas del resto de la casa.
No es obligatorio, porque no se pisan. Pero si están sucias o el color no casa con los peldaños recién barnizados, merece la pena lijarlas y barnizarlas a la vez para que la escalera quede uniforme.
Trabajos relacionados
Presupuesta todo el proyecto, no solo un trabajo
En la lista de precios de obra eliges partidas de todos los gremios y NUMIQ las convierte en un presupuesto listo para el cliente.