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Pintar paredes en color

Pintar las paredes en color significa dejar el blanco de siempre y dar a la pared el tono que tú elijas. Suele hacerse al entrar a vivir en un piso nuevo, después de una reforma o de alisar las paredes, o cuando quieres cambiar el ambiente de una habitación sin hacer obra. El resultado solo queda bien si la pared está bien preparada y la

Actualizado 09/2026·6 min read·8 price list items
Precio del trabajo estándar
4,14 €/ m²
Rango orientativo
3,68 € - 9,86 €
Piso de 60 m²
621,00 €
Precio solo de esta partida concreta, sin material y sin trabajos previos. No es el precio de la obra completa.
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Pintura y decoración8 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Pintura
Pintura de pared - acabado colorm²-
Pintura - capa básica blanca (2x)m²3,68 €-
Aplicación de pintura al aceite en zócalom²9,86 €-
Pintura de techom²4,60 €-
Pintura de tuberías verticales de calefacciónml3,94 €-
Pintura de radiadores de hierro fundidoud19,70 €-
Pintura de radiadores (por elemento)ud3,15 €-
Empapelado de paredesm²-
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Cómo se pinta una pared en color paso a paso

El pintor empieza por la preparación, no por la pintura. Saca los muebles de la habitación o los junta en el centro, protege el suelo y las ventanas y tapa los enchufes e interruptores con cinta, o quita sus embellecedores. Después llega el trabajo en sí:

  • limpiar la pared de polvo, grasa y telarañas, y rascar las capas viejas que se despegan,
  • reparar la superficie: rellenar grietas y agujeros con plaste y lijar las zonas reparadas,
  • aplicar un fijador o imprimación, que iguala la absorción de la pared para que la pintura no seque distinto en los parches que en el resto,
  • dar una mano de blanco de fondo si la pared es oscura, tiene manchas o muchas reparaciones,
  • dar la primera mano de color con rodillo, y las esquinas y bordes con brocha,
  • dar la segunda mano cuando la primera esté seca, para igualar el tono y cubrir del todo.

¿Por qué dos manos? Una sola mano de color casi siempre deja ver las zonas donde el rodillo llevaba menos pintura. Con tonos intensos y oscuros a veces hace falta una tercera, o una pintura de fondo teñida en un tono parecido, si el fabricante la recomienda.

Qué pintura y qué tono elegir

Hay que decidir dos cosas: el tipo de pintura y el tono. Para paredes interiores en España lo habitual es la pintura plástica, que se diluye con agua. Las distintas calidades se diferencian sobre todo en cuánto aguantan el lavado y el roce.

  • Pintura plástica mate de uso general: transpira bien y va bien en el salón, el dormitorio o el despacho, donde casi nadie toca las paredes.
  • Pintura lavable (muchas veces con base acrílica): tiene una superficie más resistente que aguanta un trapo húmedo. Es la indicada para pasillos, cocinas, habitaciones infantiles o la pared junto a la mesa del comedor.
  • Pinturas con poco disolvente y poco olor: interesan en dormitorios, cuartos de niños y casas con personas alérgicas. Comprueba las propiedades concretas en la ficha técnica del producto.

Para el tono sirve una regla sencilla: los colores claros agrandan y alegran la habitación, los oscuros la hacen más acogedora pero también más pequeña. En estancias orientadas al norte quedan mejor los tonos cálidos; en las muy soleadas, los fríos equilibran la luz cálida del día. Un tono oscuro o llamativo se suele poner solo en una pared, por ejemplo detrás de la cama o del sofá.

El color de la carta no se ve igual en la tienda que en casa. Merece la pena pintar una muestra directamente en la pared y mirarla por la mañana, a mediodía y por la noche con luz artificial.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

Dos habitaciones del mismo tamaño pueden dar muy distinto trabajo. La tarea es más sencilla con:

  • una habitación vacía, por ejemplo en un piso a estrenar,
  • paredes nuevas, secas y lisas, de enlucido de yeso o pladur bien rematado,
  • un tono claro que cubre bien,
  • techos de altura normal, donde basta una escalera o un alargador para el rodillo.

En cambio, piden más tiempo y material:

  • pintura vieja que se descascarilla o está grasienta y hay que quitar,
  • paredes con gotelé, que conviene alisar antes si quieres un acabado liso en color,
  • muchas grietas y reparaciones,
  • pasar de un color oscuro a uno claro o al revés, o tonos intensos que necesitan otra mano,
  • huecos de escalera y paredes altas donde hace falta andamio,
  • muchas esquinas, hornacinas, cortes rectos entre dos colores o técnicas decorativas,
  • una habitación amueblada, donde hay que tapar y mover todo.

Cuando recibas un presupuesto, comprueba qué incluye: protección de muebles y suelos, reparaciones, fijador, número de manos y limpieza al terminar.

Errores típicos al pintar en color

En la práctica, muchos problemas no aparecen al pintar, sino ya durante la preparación. Estos son los fallos que más se ven:

  • pintar sobre plaste o yeso húmedo: la pintura mancha o se despega, así que hay que esperar a que la pared esté completamente seca,
  • saltarse el fijador: al secar, los parches reparados se ven como manchas más mates o más oscuras,
  • pintura mal preparada: si está muy espesa, arrastra y deja marcas; si está muy diluida, cubre poco. Diluye solo según las indicaciones del fabricante,
  • parar a mitad de pared: donde la pintura se secó y se siguió más tarde queda una franja visible,
  • mezclar lotes distintos: la pintura teñida puede variar un poco entre botes, por eso conviene pedir toda la cantidad de una vez o mezclar los botes antes de empezar,
  • dar la segunda mano demasiado pronto: la primera tiene que secar el tiempo que indica el fabricante, y con frío y humedad tarda más.

Guía de bricolaje: pintar en color una habitación

Pintar en color una habitación normal es algo que puedes hacer tú mismo si tienes paciencia y una escalera estable. Las paredes altas de escalera y cualquier trabajo con andamio es mejor dejárselos a un pintor.

  1. Sacar los muebles o juntarlos en el centro y taparlos con plástico.
  2. Proteger el suelo y cubrir rodapiés, ventanas y marcos de puertas con cinta de carrocero.
  3. Bajar el interruptor del cuadro que corresponde a los enchufes y luces de la habitación y solo entonces quitar los embellecedores, sin tocar el mecanismo.
  4. Limpiar la pared, rascar lo que esté suelto, rellenar las grietas con plaste y lijar cuando seque.
  5. Aplicar el fijador con rodillo y dejarlo secar según las instrucciones.
  6. Si el fondo es oscuro o tiene manchas, dar primero una mano de blanco.
  7. Remover bien la pintura y, si es teñida, mezclar todos los botes entre sí.
  8. Recortar con brocha una franja en esquinas, junto al techo y alrededor de puertas y ventanas.
  9. Pintar cada pared entera de una vez con el rodillo, de arriba abajo, en pasadas cruzadas y siempre sobre pintura todavía húmeda.
  10. Dejar secar el tiempo que indica el fabricante y dar la segunda mano de la misma forma.
  11. Retirar la cinta cuando la pintura aún esté algo húmeda, para que no arranque el borde.
  12. Ventilar, pero evitar corrientes fuertes y sol directo intenso sobre la pared recién pintada mientras seca.

Cómo revisar el trabajo terminado

Mira la pared con luz de día y después ilumínala con una lámpara de lado, rozando la superficie. La luz rasante descubre fallos que de frente no se ven. Al recibir el trabajo, comprueba que:

  • el color es uniforme en toda la pared, sin franjas ni zonas más mates o más brillantes,
  • no se transparenta el color anterior ni se notan las reparaciones,
  • las esquinas, el contorno de los enchufes y la unión con el techo están bien pintados y limpios,
  • las líneas entre dos colores son rectas y nítidas,
  • no hay pelos del rodillo pegados, gotas ni chorretones,
  • suelos, ventanas, rodapiés y muebles están limpios y sin manchas de pintura,
  • la pintura sobrante está guardada y etiquetada con el nombre del tono para futuros retoques.

Preguntas frecuentes

Normalmente dos. Con tonos intensos, oscuros o muy llamativos puede hacer falta una tercera. Ayuda usar la pintura de fondo que recomiende el fabricante.

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