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Pintura básica en blanco a dos manos

Pintar en blanco a dos manos es el pintado habitual de paredes y techos con pintura plástica blanca de interior. Se hace después de alisar o enlucir, en obra nueva, al tapar una pintura antigua de color o simplemente cuando quieres paredes limpias y luminosas. El blanco puede quedarse como acabado final o servir de base uniforme para un c

Actualizado 09/2026·6 min read·8 price list items
Precio del trabajo estándar
3,68 €/ m²
Rango orientativo
2,90 € - 4,80 €
Piso de 60 m²
552,00 €
Precio solo de esta partida concreta, sin material y sin trabajos previos. No es el precio de la obra completa.
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Pintura y decoración8 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Pintura
Pintura - capa básica blanca (2x)m²3,68 €-
Pintura de pared - acabado colorm²-
Aplicación de pintura al aceite en zócalom²9,86 €-
Pintura de techom²4,60 €-
Pintura de tuberías verticales de calefacciónml3,94 €-
Pintura de radiadores de hierro fundidoud19,70 €-
Pintura de radiadores (por elemento)ud3,15 €-
Empapelado de paredesm²-
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Cuándo conviene dar dos manos de blanco

Lo más habitual es después de alisar paredes o hacer reparaciones. La pasta de alisar, la masilla y el yeso viejo absorben la pintura cada uno a su manera. Con una sola mano aparecen "mapas" mates y otros más brillantes, que se notan sobre todo con la luz lateral de la ventana. La segunda mano iguala esas diferencias.

En obra nueva las paredes suelen ser de yeso o de pladur. Son absorbentes y poco homogéneas, así que una sola mano prácticamente desaparece en el soporte. Las dos manos crean una primera película continua, sobre la que luego un color se aplica con más facilidad y con menos consumo.

Si vas a tapar tonos oscuros, como azul, gris o rojo, una capa intermedia de blanco es imprescindible. Eso sí, con colores muy intensos dos manos pueden no bastar y hará falta una tercera o una pintura de mayor poder cubriente.

El blanco también se elige antes de vender o alquilar un piso. Resulta neutro, hace que las estancias parezcan más amplias y el nuevo propietario puede cambiarlo fácilmente a su gusto.

Cómo se hace el trabajo paso a paso

La calidad del pintado depende sobre todo de la preparación. Ni una buena pintura tapa el polvo, la grasa o las grietas sin reparar.

  1. Sacar o cubrir los muebles, proteger el suelo y encintar ventanas, marcos y rodapiés.
  2. Limpiar las paredes de polvo, telarañas y manchas de grasa, y rascar la pintura vieja que esté suelta.
  3. Tapar agujeros y grietas con masilla, lijar cuando seque y quitar el polvo.
  4. Aplicar imprimación o fijador, sobre todo en yeso nuevo, paredes alisadas, pladur y zonas reparadas.
  5. Recortar con brocha las esquinas, el encuentro con el techo, el contorno de enchufes y la zona detrás de los radiadores.
  6. Dar la primera mano con rodillo y dejarla secar del todo.
  7. Revisar la pared, retocar con masilla pequeños defectos y repasarlos.
  8. Dar la segunda mano, empezando otra vez por las esquinas y siguiendo por el paño.

¿Por qué se pinta primero el techo y luego las paredes? Del techo siempre cae alguna gota o salpicadura, así que lo lógico es que esas marcas acaben en paredes que todavía se van a pintar.

Qué pintura blanca elegir

En las estancias de vivienda lo más común es la pintura plástica mate de interior. Transpira, seca rápido y cubre bien. Para el salón, el dormitorio o un despacho es más que suficiente.

La pintura lavable o de alta resistencia al frote va bien en pasillos, habitaciones infantiles y cocinas, donde las paredes se manchan más y conviene pasarles de vez en cuando un paño húmedo. Es menos porosa, de modo que las manchas no penetran tanto en la película.

La pintura blanca con imprimación incorporada une el fijador y la primera mano. Es útil en yeso nuevo y pladur cuando quieres ahorrar un paso. En soportes que sueltan polvo, que se deshacen o que absorben mucho, compensa usar un fijador penetrante aparte.

En baños y estancias donde aparece moho se usan pinturas con aditivo antimoho. Pero la pintura sola no resuelve el moho si no se elimina la causa, es decir, la humedad y la mala ventilación.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

Lo más sencillo es pintar una habitación vacía, con paredes lisas, ya pintadas antes y de altura normal. Alargan el trabajo y lo encarecen:

  • un soporte absorbente o nuevo, que necesita imprimación y más pintura,
  • muchas reparaciones, masilla y lijado,
  • una pintura anterior oscura o de color intenso,
  • paredes con gotelé o textura marcada, que gastan más pintura y cuestan más de cubrir de forma uniforme,
  • techos altos, huecos de escalera y zonas donde hace falta andamio,
  • paredes con muchos entrantes, hornacinas, esquinas, tuberías y radiadores,
  • muebles que se quedan en la habitación y hay que mover y tapar.

En superficies grandes y vacías, por ejemplo en obra nueva, el pintor puede ofrecer pintar con pistola o máquina airless. Es rápido y no deja marcas de rodillo, pero exige tapar muy bien todo lo de alrededor y bastante experiencia. En un piso amueblado no tiene sentido.

Hazlo tú mismo: pintar en blanco a dos manos

Una habitación normal puedes pintarla tú. Necesitas una escalera baja y estable o una alargadera para el rodillo, un rodillo de pelo medio (para paredes lisas suelen ir bien unos 12 a 18 mm), una brocha plana, una rejilla para el cubo y plástico para cubrir. Ventila la habitación mientras pintas y mientras seca, pero evita las corrientes y el sol directo sobre la pintura fresca.

  1. Bajar el interruptor del cuadro que corresponde a los enchufes y mecanismos de la habitación, si vas a desmontar sus tapas.
  2. Cubrir el suelo y los muebles, y encintar rodapiés, marcos y carpinterías.
  3. Lavar las manchas de grasa, quitar el polvo de las paredes y tapar los agujeros pequeños.
  4. Aplicar fijador en las zonas reparadas y absorbentes según las indicaciones del envase.
  5. Remover bien la pintura y diluirla solo como indica el fabricante.
  6. Recortar con brocha una franja junto a esquinas, techo y enchufes.
  7. Cargar el rodillo, escurrirlo en la rejilla y aplicar la pintura en franjas que se solapen entre sí.
  8. Terminar cada pared de una vez, sin hacer pausas a mitad del paño.
  9. Dejar secar la mano el tiempo que indica el fabricante, normalmente unas horas.
  10. Dar la segunda mano con las mismas herramientas y de la misma forma.
  11. Retirar la cinta antes de que la pintura seque del todo, para que no arranque el borde.

Errores que más se notan en el blanco

El blanco delata cada irregularidad y cada pasada mal dada. En la práctica se repiten estos fallos:

  • saltarse la imprimación: la pintura se absorbe de forma desigual, salen manchas y agarra peor,
  • no remover la pintura: el pigmento se queda en el fondo y la pared cubre de forma desigual,
  • pintura demasiado espesa o demasiado diluida: la espesa deja marcas de rodillo, la diluida cubre poco y chorrea,
  • repasar zonas que ya han empezado a secar: en el límite quedan franjas y "mapas" visibles,
  • dar la segunda mano demasiado pronto: el rodillo arrastra la primera, que aún está blanda,
  • poca pintura en el rodillo: estirar la carga para cubrir más superficie deja transparencias.

Cómo comprobar el pintado terminado

Mira la pared de día y también con luz artificial por la noche. Lo que más revela los defectos es una lámpara o una linterna sujeta de forma rasante junto a la pared.

  • la pintura es continua y no se transparentan masillas, reparaciones ni el color anterior,
  • no hay manchas mates y brillantes ni franjas de rodillo,
  • las esquinas y rincones tienen el mismo acabado que el paño, sin bordes grisáceos,
  • no hay chorreones, gotas ni pelos del rodillo pegados,
  • la línea entre pared y techo queda recta y limpia,
  • suelo, ventanas, marcos y mecanismos están sin manchas de pintura,
  • la habitación queda recogida y sin plásticos ni cinta de protección.

Preguntas frecuentes

Solo en casos puntuales, por ejemplo para refrescar una pared que ya era blanca y está en buen estado. Después de alisar, en obra nueva o sobre un color, una sola mano casi siempre transparenta.

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