Presupuesta el trabajo con la lista de precios
Enter quantities and the price recalculates instantly. You can adjust these rates in your price list.
Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Pavimentación | ||||
| Recargo por adoquines pequeños de hasta 10×10 cm | m² | 7,07 € | - | |
| Colocación de adoquines de 4-6 cm de espesor | m² | 10,28 € | - | |
| Colocación de adoquines de 8-10 cm de espesor | m² | - | ||
| Colocación de adoquines decorativos | m² | - | ||
| Corte de adoquines de 4-6 cm de espesor | ml | 4,37 € | - | |
| Corte de adoquines de 8-10 cm de espesor | ml | 7,07 € | - | |
| Junteado con arena de sílice | m² | 1,93 € | - | |
| Cepillado y rellenado de juntas con arena fina | m² | 1,28 € | - | |
Por qué el formato pequeño lleva un suplemento
Con un adoquín grande, cada pieza cubre bastante superficie. Con el pavimento pequeño ocurre lo contrario: en un metro cuadrado entran decenas o incluso cientos de piezas. Hay que coger cada una, asentarla, nivelarla y revisarla. Por eso el trabajo avanza mucho más despacio, aunque la superficie no parezca grande.
La segunda razón es la precisión. Un formato grande disimula una pequeña desviación, las piezas pequeñas no la esconden. Si una hilada se tuerce un poco al principio, el error crece a lo largo de unos metros y el dibujo acaba torcido. Por eso el operario comprueba el nivel, las juntas y la dirección de las hiladas sobre la marcha, no al final.
Con piedra natural se añade otro detalle: los adoquines no tienen exactamente la misma altura ni la misma forma. Cada pieza se golpea en su cama hasta que la cara superior queda a ras con las de alrededor. En el pavimento pequeño, el trabajo a mano es la norma.
Cómo se hace la colocación
El proceso se parece al de un pavimento normal. La diferencia está sobre todo en el ritmo y en el control:
- retirar la tierra, nivelar y compactar el terreno,
- extender y compactar una subbase de zahorra o árido machacado, con un espesor que depende de la carga que vaya a soportar,
- colocar los bordillos, que sujetan los bordes y marcan la línea de la superficie,
- preparar la cama de arena o gravilla fina, o de mortero si la base es rígida,
- colocar las piezas a mano siguiendo la cuerda y el dibujo, asentando cada una con una maza de goma o un martillo,
- rellenar las juntas con arena, gravilla fina o mortero de juntas,
- compactar la superficie con placa vibrante, rellenar de nuevo las juntas y limpiar.
En caminos peatonales, la subbase suele tener entre 15 y 30 cm y la cama de asiento unos 3 a 5 cm. El espesor exacto depende del terreno y de si por encima pasarán solo personas o también coches. Si el pavimento va sobre hormigón o mortero, sigue las indicaciones del fabricante y respeta el tiempo de fraguado antes de pisar o cargar la superficie.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
El suplemento no es igual en todas las obras. El trabajo se alarga, y por tanto se encarece, sobre todo cuando hay:
- piedra natural irregular en lugar de adoquines de hormigón uniformes,
- un dibujo complicado, como curvas, abanicos, escamas o combinaciones de colores,
- superficies pequeñas y con recovecos, esquinas, escalones, arquetas y muchos cortes,
- una base en mal estado o sin terminar que hay que arreglar primero,
- un acceso difícil, cuando el material no puede llegar hasta la zona de trabajo.
Al contrario, las hiladas rectas, una superficie amplia y continua, una base bien preparada y un acceso cómodo ayudan mucho.
Dónde encaja el pavimento pequeño y qué vigilar
Las piezas pequeñas se adaptan bien a curvas, pendientes suaves y formas irregulares. Por eso se usan en zonas históricas, en la reforma de casas antiguas y allí donde el suelo debe tener un aspecto fino y artesanal. Con una buena base, la carga se reparte entre muchas piezas y el pavimento dura muchos años.
Ten en cuenta, eso sí, que hay muchas juntas. Si no están bien rellenas, el agua las vacía, se acumula suciedad y crecen hierbas. Además, en el pavimento pequeño cualquier fallo de nivel se nota enseguida. Y como pasa casi siempre con los pavimentos exteriores, la mayoría de los problemas posteriores vienen de una base mal hecha, no de las piezas.
Errores habituales
- base poco compactada, con el tiempo aparecen hundimientos y rodadas,
- falta de pendiente, el agua se queda en la superficie o se va hacia la casa (lo habitual es una pendiente de alrededor del 2 % hacia fuera del edificio),
- dibujo sin planificar, en los bordes quedan recortes muy estrechos,
- juntas desiguales, que estropean el aspecto y restan estabilidad,
- juntas mal rellenas, las piezas se aflojan y empiezan a moverse,
- bordillos ausentes o mal asentados, el pavimento se abre por los bordes.
Guía para manitas: un borde o camino pequeño con adoquín menudo
Un camino corto de jardín o el borde de un parterre lo puedes hacer tú mismo si tienes paciencia. Para una entrada de coches o una superficie grande conviene llamar a un profesional, porque ahí la base tiene que aguantar el peso de un vehículo.
- Replantear la superficie con estacas y cuerda, y marcar la altura y la pendiente.
- Excavar hasta la profundidad necesaria y compactar el fondo.
- Extender la zahorra o el árido por capas y compactar cada capa.
- Asentar los bordillos con hormigón y dejar que endurezcan.
- Extender la cama de gravilla fina y enrasarla con una regla.
- Colocar las piezas desde un borde fijo siguiendo la cuerda, asentando cada una con la maza de goma.
- Comprobar el nivel con la regla y el nivel después de cada hilada.
- Echar arena o gravilla fina en las juntas, barrer y compactar la superficie.
- Revisar las juntas al cabo de unos días y rellenar lo que falte.
Cómo revisar el trabajo terminado
- la superficie está plana, bajo una regla larga no se ven huecos marcados ni piezas salientes,
- al pisar, ninguna pieza se mueve ni suena,
- las juntas son regulares y están bien rellenas,
- las hiladas y el dibujo van rectos, y las curvas son continuas,
- después de llover el agua corre y no se forman charcos,
- los bordillos están firmes y el pavimento queda bien pegado a ellos,
- el entorno está limpio y el material sobrante retirado.
Preguntas frecuentes
El suplemento va ligado al formato pequeño, así que normalmente se aplica tanto al adoquín de hormigón como al de piedra. Con piedra natural el trabajo suele ser aún más lento, porque las piezas no tienen la misma altura y hay que nivelarlas más.
Ayudan un dibujo sencillo, menos cortes, una superficie continua sin esquinas innecesarias y una base bien preparada. Lo que no compensa es ahorrar en la base o en el relleno de juntas, porque las reparaciones posteriores salen peor.
Para caminos y terrazas suele bastar una base de zahorra bien compactada con cama de gravilla fina, que además deja pasar el agua. Sobre hormigón se coloca sobre todo donde hay más carga o donde se quieren juntas rígidas. La decisión depende del terreno y de lo que vaya a circular por encima.
La arena o la gravilla se asientan poco a poco y la lluvia arrastra una parte. Es normal rellenar las juntas una o dos veces al principio. Si además las piezas se mueven, la causa suele ser una base o una cama mal compactadas.
Trabajos relacionados
Presupuesta todo el proyecto, no solo un trabajo
En la lista de precios de obra eliges partidas de todos los gremios y NUMIQ las convierte en un presupuesto listo para el cliente.