Consejos para trabajar con la electricidad de forma más segura durante una reforma

Reformar tu casa es una decisión importante. Puede ser una etapa realmente exigente y, además, suponer un buen golpe para tu bolsillo.
Como las reformas pueden salir muy caras, es tentador ahorrarse algo de dinero en mano de obra y hacer algunos trabajos por tu cuenta. Aunque pueda parecer una gran idea, tu principal prioridad debería ser cumplir la normativa vigente y garantizar la seguridad. Hay muchas tareas que puedes hacer tú mismo, pero los trabajos con electricidad es mejor dejarlos en manos de profesionales.
En este artículo te explicamos algunas prácticas básicas de seguridad que te ayudarán a que tu reforma salga bien y sin riesgos. Veamos qué puedes hacer, cómo hacerlo y qué conviene evitar.
¿Qué puedes hacer tú mismo?
La electricidad es algo que necesitamos y usamos constantemente en nuestro día a día. Por lo general, utilizarla no nos supone ningún problema ni peligro, pero reparar uno mismo la instalación eléctrica es algo muy distinto.
Entre otras cosas, por la normativa aplicable se recomienda que las instalaciones eléctricas las realice un profesional. Al trabajar con electricidad no solo debes asegurarte de que la conexión no sea peligrosa, sino también de que cumpla la ley.
Esto es lo que puedes hacer como propietario y electricista aficionado:
- Instalar luces de jardín
- Instalar bombas en un estanque
- Instalar detectores de humo a pilas
- Instalar algunas luces solares autónomas
- Cambiar y reconectar fusibles antiguos, aunque normalmente es mejor que lo haga un electricista
- Cambiar bombillas, asegurándote de usar bombillas de la potencia adecuada, ya que de lo contrario podría producirse un incendio
- Abrir huecos para aparatos de aire acondicionado portátiles, aunque su conexión debería hacerla solo un electricista
- Montar un horno eléctrico en la cocina, pero sin conectarlo a la red
- Cambiar la correa de la lavadora
¿Qué deberías dejar en manos de profesionales?
Si el trabajo que necesitas incluye fabricar, instalar, probar, mantener, reparar, modificar el cableado, retirar o sustituir cualquier equipo eléctrico, deberías llamar a un electricista profesional. Una vez instalado y conectado a la red, normalmente es raro que algo falle.
Sin embargo, eso no significa que con el uso continuado no puedan surgir problemas, o incluso situaciones muy peligrosas y cortocircuitos. Es importante tener en cuenta que un simple sobrecalentamiento de los cables puede provocar un incendio, así que una instalación eléctrica deficiente puede suponer un peligro real.
Al supervisar la reforma de tu casa, debes saber que existen normas específicas para determinadas estancias en las que se combinan electricidad y agua, como baños, cocinas y algunas zonas exteriores, incluidos jacuzzis y piscinas. En estos espacios, la instalación y el uso de aparatos eléctricos están regulados de forma más estricta, por lo que conviene contratar trabajos de fontanería profesionales si hay que modificar o reparar las tuberías junto con elementos eléctricos.
La combinación de agua y electricidad puede causar daños graves en la vivienda, lesiones a las personas e incluso la muerte. No te lo tomes a la ligera. Vigila también la acumulación de polvo y suciedad en todas las estancias, ya que pueden retener humedad y generar riesgos eléctricos. Mantener una buena ventilación ayuda a conservar los espacios secos y reduce el riesgo de cortocircuito y del posterior incendio en casa.
Ejemplos de trabajos que es mejor dejar a un electricista profesional:
- Cambiar interruptores de luz
- Cambiar lámparas con ventilador de techo
- Instalar un alargador o una regleta
- Instalar o cambiar de sitio un punto de toma de corriente
- Reparar o probar aparatos eléctricos, como calefactores o electrodomésticos de cocina
- Cambiar un enchufe
Aspectos que debes vigilar
Tanto si estás preparando tu casa para la reforma como si estás a mitad del proceso o a punto de terminarlo y ya piensas en volver a tu rutina, hay varias cosas que debes tener presentes al trabajar con cables o aparatos eléctricos. Veamos algunos consejos generales de seguridad:
Procura no doblar los cables y mantenerlos lo más rectos posible. Además, intenta colocarlos de forma que no estorben y no tropieces con ellos. No solo podrías hacerte daño, sino también dañarlos o dejarlos inservibles.
Nunca uses regletas ni alargadores en el exterior, salvo que estén diseñados específicamente para ello. El contacto con la lluvia o una exposición intensa al sol puede dañarlos e incluso provocar un incendio.
Familiarízate con el cuadro eléctrico. A veces, cuando la casa consume más energía de la que puede soportar, saltan los interruptores. Antes de llamar al electricista, revisa el cuadro eléctrico y comprueba si alguno está bajado. Si es así, súbelo para restablecer el suministro de la vivienda.
Durante la reforma habrá inevitablemente momentos en los que tendrás que convivir con cortes de luz parciales o totales. Para que afecten lo menos posible a actividades como cocinar o ducharte, intenta programar los trabajos en las horas en que menos alteren tu rutina.
En las casas de más de 50 años, la instalación eléctrica debería sustituirse por completo. Las tecnologías actuales, que entonces ni se imaginaban, demandan más energía, y el aislamiento del cableado antiguo se degrada con el tiempo. Esta combinación aumenta el riesgo de que se produzca un incendio dentro de una pared o en cualquier otro sitio.
Para instalar elementos en el techo necesitarás una escalera. Elige bien la escalera para evitar accidentes. En interiores es muy habitual usar escaleras demasiado cortas y acabar cayéndose porque se sube demasiado alto y la escalera pierde estabilidad. Para trabajar con seguridad, no subas nunca más allá del segundo peldaño desde arriba. En trabajos exteriores, la escalera no debería tener una inclinación superior a 75 grados. Una buena práctica es dejar la base de la escalera a una distancia de medio metro a un metro de la pared en la que se apoya.
La seguridad eléctrica durante la reforma también afecta a tu familia. Debes extremar la precaución si tienes niños o mascotas, que pueden no ser conscientes del peligro que suponen los cables eléctricos al descubierto. Otro problema habitual al reformar casas construidas el siglo pasado es el polvo y el moho que se levantan, que pueden contener sustancias peligrosas. Estas sustancias pasan fácilmente al aire durante los trabajos eléctricos y pueden ser muy perjudiciales si se inhalan.
Nuestros consejos...
Esta lista no recoge ni mucho menos todos los puntos a los que debes prestar atención, pero estos pocos consejos de seguridad te ayudarán a evitar muchos de los errores habituales que pueden causar problemas de seguridad durante una reforma. Antes de empezar cualquier trabajo, también conviene consultar una lista de precios de obras para hacerte una idea del presupuesto y del coste de los servicios profesionales. Si tienes alguna duda, mejor contrata a un profesional.
Tím NUMIQ
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