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Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Preparación | ||||
| Enlucido fino de techos | m² | 10,05 € | - | |
| Rascado de pintura antigua (al aceite) | m² | 7,25 € | - | |
| Puenteo y saneado de grietas de gran tamaño | ml | - | ||
| Sellado acrílico de juntas | ml | 2,55 € | - | |
| Imprimación de paredes y techo | m² | 1,35 € | - | |
| Rascado de pintura antigua (al agua) | m² | 4,70 € | - | |
| Reparación local de grietas y parcheado | ud | 4,70 € | - | |
| Enlucido fino de paredes | m² | 8,70 € | - | |
| Estuco veneciano - acabado pulido | m² | - | ||
| Instalación de cantoneras | ml | - | ||
| Eliminación de papel pintado antiguo | m² | 4,70 € | - | |
Por qué el techo es más difícil de lo que parece
A primera vista el techo es una superficie más, como una pared. En la práctica es una de las más exigentes de toda la casa, por dos motivos: la gravedad y la luz.
La pasta en el techo tiene que aguantar su propio peso. En una pared se puede cargar algo más de material y repasarlo, pero en el techo una capa gruesa tiende a descolgarse, a despegarse poco a poco y a agrietarse al secar. Por eso el techo se trabaja en capas más finas y la adherencia al soporte importa todavía más.
El segundo motivo es la luz. La luz natural de la ventana llega al techo con un ángulo muy rasante, casi paralela a la superficie. Con esa luz se ve cualquier onda, cada pasada de la llana y cada borde mal lijado. ¿Por qué entonces el techo se ve perfecto de día y por la noche, con la lámpara de pie, parece lleno de bultos? Porque la lámpara ilumina desde otro ángulo y descubre irregularidades que la luz del día disimulaba, o al revés. Un buen pintor revisa el techo desde varias direcciones.
Qué tiene que estar listo antes de que llegue el equipo
El alisado del techo es uno de los últimos trabajos húmedos antes de pintar. Si se altera el orden, la pasta se estropea o hay que repetirla.
- la instalación eléctrica del techo está terminada y las rozas tapadas con yeso,
- las ventanas están colocadas y los remates de alrededor hechos, para poder ventilar y calentar la habitación,
- la solera o el recrecido del suelo, si se ha hecho, lleva ya un tiempo secando, porque si no llena la estancia de humedad y la pasta tarda mucho en secar,
- la temperatura de la habitación ronda normalmente como mínimo los 10 °C, mejor la de una casa habitada, y no hay corrientes de aire,
- los muebles están fuera o agrupados en el centro y bien tapados,
- las lámparas están desmontadas y los cables aislados con seguridad.
Desmontar lámparas y aislar cables no es un detalle menor. Cualquier trabajo con la electricidad debe hacerlo un electricista autorizado, no el pintor ni tú. El electricista puede además valorar si falta algo en el techo, por ejemplo un punto de luz más o la caja para un ventilador. Añadirlo después de alisar significa abrir una superficie recién terminada.
Si vives en un piso, avisa a los vecinos o al administrador de fincas de cuándo habrá trabajos más ruidosos o con polvo, sobre todo el raspado del gotelé y el lijado. Es una cuestión de convivencia que ahorra muchas quejas en la comunidad de propietarios.
Cómo se alisa un techo paso a paso
Preparación del soporte
Lo más importante del trabajo es lo que luego no se ve. Primero se golpea y se rasca el techo viejo. Todo lo que esté flojo tiene que salir: pintura que se levanta, trozos sueltos de yeso, placas de poliestireno pegadas, restos de cola.
En muchos pisos españoles el techo tiene gotelé. Si el gotelé es al temple, se ablanda con agua y se rasca con espátula. Si es plástico o lleva varias manos de pintura plástica encima, no se despega con agua y entonces se decide entre rascarlo con más esfuerzo o tenderle encima una capa de regularización bien adherida. En casas antiguas también es frecuente la pintura al temple sin gotelé. Es traicionera para la pasta, porque se disuelve al mojarse y la pasta no agarra. Se reconoce fácil: pasa una esponja húmeda por el techo y, si la pintura se va o mancha, es temple. Hay que lavarla hasta llegar al soporte, nunca taparla.
En los forjados de viguetas y bovedillas, tan habituales en España, se revisan las fisuras rectas que siguen la línea de las viguetas. Se abren un poco, se limpian, se rellenan y se cubren con cinta de refuerzo o malla de fibra de vidrio. Del mismo modo se tratan las grietas del enlucido.
Imprimación
Una vez limpio, el soporte se imprima. La imprimación iguala la absorción, para que la pasta no seque deprisa en un sitio y despacio en otro, y además consolida la superficie. Sobre hormigón muy liso, como algunos forjados de losa maciza o techos de obra nueva desencofrados, en lugar de una imprimación normal se usa un puente de adherencia con árido fino, que deja la superficie rugosa. Antes de la siguiente capa hay que respetar el tiempo de secado que indique el fabricante.
Regularización y primera capa
Los desniveles grandes, huecos y rozas se igualan primero con yeso o con una pasta de carga. Después se aplica la primera capa completa. En el techo se trabaja por franjas, normalmente desde la ventana hacia el interior, para que las pasadas de la llana vayan en la misma dirección que la luz y se noten lo menos posible.
Si el techo tiene fisuras en varios puntos, en esta primera capa se embebe malla de fibra de vidrio en toda la superficie. La malla reparte las tensiones y reduce el riesgo de que las grietas vuelvan.
Segunda capa y lijado
Cuando la primera capa está seca, se lija suavemente y se da la segunda, más fina, de acabado. Si se busca una calidad alta se añade una tercera. Se lija con malla o papel de grano fino, a mano o con lijadora de jirafa con aspiración. La aspiración importa mucho, porque el polvo de la pasta llega a todas partes.
Al final se quita el polvo de la superficie y, antes de pintar, se vuelve a imprimar para que la pintura absorba por igual.
El rincón entre techo y pared
El encuentro entre techo y pared es una zona donde ambos se mueven de forma un poco distinta, y por eso ahí salen fisuras finas como un pelo. El rincón se trata con cinta de refuerzo dentro de la pasta o, después de pintar, con un cordón de sellador acrílico elástico. En techos con fisuras recurrentes el acrílico suele funcionar mejor, porque absorbe pequeños movimientos que una pasta rígida no soporta. Si hay moldura o cornisa de escayola, se repasa la junta entre la moldura y el techo con el mismo criterio.
Materiales y variantes: qué pasta para qué techo
La elección de la pasta depende del soporte, de la estancia y de si se va a aplicar a mano o a máquina.
- pastas de yeso en polvo: la opción más habitual en dormitorios y salones, se lijan bien, fraguan rápido y sirven sobre enlucido y sobre hormigón imprimado,
- pastas listas al uso en cubo, de base polimérica: no hay que mezclarlas, se extienden fácil en capa fina, van bien para el acabado y sobre pladur, secan más despacio y no son la mejor opción para cargar mucho material,
- pastas de cal: transpirables, adecuadas para casas antiguas con enlucidos de cal y para bóvedas, se trabajan más despacio,
- pastas de base cemento o resistentes a la humedad: para baños, cocinas sin buena extracción y estancias húmedas donde el yeso sufriría,
- pastas para proyectar a máquina: para superficies grandes, se aplican con equipo de proyección y luego se alisan, aceleran el trabajo en obra nueva.
Según el tipo de techo
Techo de hormigón liso en obra nueva o en forjados de losa: suele ser plano, pero tan liso que la pasta agarra mal. Aquí manda el puente de adherencia y el tratamiento de las juntas entre zonas de hormigonado.
Techo enlucido de yeso sobre forjado de viguetas y bovedillas: es el más frecuente en pisos y suele tener ondulaciones, fisuras siguiendo las viguetas y restos de gotelé. Necesita más regularización antes de las capas finales.
Techo de pladur: no se alisa igual que un enlucido. Primero el pladurista trata las juntas con cinta y pasta y tapa las cabezas de los tornillos. El alisado completo se hace si quieres una superficie de calidad alta. Se suelen usar niveles de acabado Q1 a Q4, donde Q4 significa la placa entera cubierta de pasta, apta incluso para luz rasante fuerte.
Techo de cañizo o de vigas de madera con yeso, típico de casas antiguas y cascos históricos, es un caso aparte. Ese techo flecta y se mueve, y la pasta se agrieta con facilidad. Primero hay que comprobar si el yeso sigue agarrado, dando golpecitos y presionando con suavidad. Si la zona hueca es grande, la pasta no basta: hay que reparar el soporte o poner un falso techo de pladur.
Alisado de techo y alisado de paredes: en qué se diferencian
En NUMIQ el alisado de techos y el alisado de paredes aparecen como partidas separadas, porque son trabajos distintos aunque se use el mismo material.
- trabajo por encima de la cabeza: el techo se hace desde andamio o plataforma, con los brazos en alto, es más cansado y más lento por metro cuadrado,
- medios auxiliares: en paredes a menudo basta una escalera y el propio suelo, en el techo hace falta andamio con ruedas o una plataforma firme que se va moviendo,
- espesor de capa: en el techo se trabaja con capas más finas y más pasadas, regularizar con mucho material es más arriesgado,
- luz: el techo recibe la luz rasante de las ventanas, así que la exigencia de lisura suele ser mayor que en una pared donde luego habrá muebles,
- obstáculos: en la pared se rodean enchufes, interruptores y marcos, en el techo puntos de luz, ganchos y el rincón de todo el perímetro,
- desgaste: las paredes sufren golpes y roces, el techo no, así que en él cuentan más el aspecto y la adherencia,
- limpieza: del techo cae pasta y polvo sobre todo el suelo, la protección tiene que ser más completa.
¿Cuándo encargar solo el techo? Por ejemplo, cuando las paredes están bien tras un enlucido nuevo y el problema es el gotelé del techo o las fisuras de las viguetas, o cuando se rehace el techo tras renovar la electricidad. ¿Cuándo solo paredes? Cuando el techo está plano y basta con pintarlo, pero las paredes han quedado dañadas al quitar azulejos o papel pintado. Si se hace la habitación entera, el orden suele estar claro: primero el techo y después las paredes, porque el techo ensucia todo lo que tiene debajo.
La superficie del techo se mide en metros cuadrados y en una habitación rectangular coincide más o menos con la del suelo. En las paredes, en cambio, se descuentan ventanas y puertas.
Qué facilita el trabajo y qué lo alarga
La dificultad del alisado, y por tanto el volumen de trabajo, cambia mucho según el estado del soporte. Lo más sencillo es un techo de hormigón plano o un enlucido nuevo sin pintura vieja, en una habitación seca y vacía.
Lo que más alarga el trabajo:
- gotelé que hay que rascar, sobre todo si es plástico,
- pintura al temple que hay que lavar,
- varias manos de pintura vieja que se levantan,
- desniveles grandes, flechas y rozas de la instalación eléctrica,
- un techo con muchas fisuras, donde hay que poner malla en toda la superficie,
- techos altos, como en pisos antiguos de techos de tres metros o más, que piden andamio más alto,
- un piso habitado con muebles que hay que tapar y mover,
- una estancia fría o húmeda, donde las capas tardan en secar,
- la exigencia de un acabado impecable con luz rasante fuerte.
Ayuda mucho tener la habitación vacía, las lámparas desmontadas y dejar claro qué acabado esperas. La diferencia entre «techo liso para pintura normal» y «techo sin una sola onda con luz rasante» se nota bastante en el número de capas y de lijados.
Cuánto tarda y cuánto hay que esperar al secado
Un pintor con experiencia suele dar una capa a una habitación normal en un día, pero el alisado completo dura más, porque cada capa tiene que secar. Con una capa fina de pasta de yeso se espera normalmente entre 12 y 24 horas aproximadamente, y más con capas gruesas, con frío o con humedad. Las pastas listas al uso suelen secar más despacio que las de yeso en polvo.
En total, para una habitación cuenta con varios días desde la preparación hasta tener la superficie lista para pintar. Antes de pintar la pasta tiene que estar totalmente seca, y se nota porque tiene un color claro y uniforme sin manchas más oscuras. Para secar ayuda ventilar con moderación y mantener la casa templada. Perjudican las corrientes, el sol directo por la ventana en pleno verano y los calefactores de aire apuntando al techo. Un secado demasiado rápido provoca grietas y peor adherencia.
Errores típicos y cómo se notan después
Pasta sobre un soporte sin cohesión. Si se extiende sobre pintura que se levanta o sobre temple, aguanta solo hasta que el soporte cede. Con el tiempo el techo empieza a caerse en escamas grandes, muchas veces ya pintado. La única solución es quitarlo todo hasta llegar a un soporte firme.
Saltarse la imprimación o el puente de adherencia. Sobre hormigón liso la pasta se despega al secar y suena a hueco al golpear. Sobre un soporte muy absorbente se «quema»: seca demasiado deprisa y queda frágil.
Demasiado espesor de una vez. Querer corregir un desnivel grande en una sola capa acaba en grietas al secar y en el riesgo de que parte de la pasta se suelte por su propio peso.
Fisuras de viguetas sin tratar. Al año aparece una grieta justo en el mismo sitio, recta como trazada con regla. El forjado se mueve un poco con los cambios de temperatura y la carga, y una pasta normal no lo soporta. Ayudan la cinta o la malla de refuerzo y el sellador elástico en el rincón.
Revisar solo con una luz. El techo parece bien con la luz del techo encendida, pero ya pintado aparecen ondas con la luz del día. Hay que revisarlo también con luz lateral.
Pintar sobre pasta húmeda. La pintura absorbe de forma desigual, salen manchas y diferencias de tono, y a veces se despega.
Guía para manitas: reparar y alisar un techo pequeño
Si la habitación tiene una altura normal y la superficie es pequeña, como un pasillo o un dormitorio pequeño, puedes alisar el techo por tu cuenta. Trabaja desde un andamio con ruedas estable o una plataforma firme, no desde una escalera, porque desde ella no se puede tirar la pasta de forma continua. Deja a profesionales los huecos de escalera, los techos altos y los techos antiguos de cañizo. Las lámparas tiene que desmontarlas antes un electricista autorizado.
- Vaciar la habitación, tapar el suelo con plástico y fijar los bordes con cinta.
- Comprobar con una esponja húmeda si hay pintura al temple o gotelé al temple y, si es así, lavarlo o rascarlo hasta el soporte.
- Rascar la pintura y el yeso sueltos y quitar el polvo.
- Abrir las fisuras y juntas sueltas, rellenarlas y cubrirlas con cinta de refuerzo.
- Imprimar todo el techo y dejar secar según las indicaciones del fabricante.
- Rellenar las zonas más hundidas y dejarlas secar.
- Preparar solo la pasta que se pueda gastar dentro del tiempo de trabajo indicado en el envase.
- Aplicar la primera capa fina por franjas, desde la ventana hacia el interior.
- Cuando esté seca, lijar suavemente, quitar el polvo y dar una segunda capa fina.
- Lijar la capa final, revisar el techo con una lámpara pegada a la superficie y corregir las irregularidades.
- Quitar el polvo, imprimar para pintura y pintar solo cuando todo esté totalmente seco.
Al lijar usa mascarilla y gafas de protección. El polvo de la pasta irrita los ojos y las vías respiratorias, y trabajando por encima de la cabeza te cae directamente en la cara.
Revisión y recepción del techo terminado
El techo se revisa antes de pintar, cuando los defectos todavía se corrigen con facilidad. La herramienta más útil es una lámpara normal o una linterna potente sujeta cerca del techo, de forma que la luz vaya casi paralela a la superficie. Con esa luz se ven las ondas, las marcas de la llana y los bordes sin lijar. La planeidad se puede comprobar de forma orientativa con una regla larga.
- la pasta está completamente seca y tiene un color uniforme sin manchas oscuras,
- al dar golpecitos no suena a hueco en ningún punto,
- con luz lateral la superficie está lisa, sin ondas marcadas, rayas ni huellas de herramienta,
- no se ven las fisuras de las viguetas ni las grietas que había,
- el rincón entre techo y pared está recto y limpio, tratado con cinta o preparado para el acrílico,
- el contorno de los puntos de luz está rematado y los cables aislados,
- la superficie está sin polvo e imprimada, si así se acordó,
- el suelo, las ventanas y el resto de superficies están limpios y sin restos de pasta,
- sabes qué material se ha usado y a partir de cuándo se puede pintar.
Preguntas frecuentes
Si el techo está plano y las grietas son puntuales, basta con repararlas y alisar la zona de alrededor. Aun así, los parches suelen notarse con luz lateral, así que cuando hay varias reparaciones en un mismo techo normalmente compensa alisar la superficie completa.
Solo si la pintura vieja está firme, bien adherida y no es al temple. Una pintura plástica sólida se suele lijar e imprimar. Si se levanta o se va con agua, hay que quitarla, porque si no la pasta acabará cayéndose junto con ella.
Si el gotelé es al temple, conviene quitarlo, porque se ablanda con agua y no da agarre. Si es plástico y está bien adherido, a veces se tapa con una capa de regularización tras imprimar. Taparlo exige más material y más capas, y sobre un gotelé flojo el resultado no dura.
Ese sitio suele coincidir con una vigueta del forjado o con una junta del soporte, que se mueve ligeramente con la temperatura y la carga. Si solo se tapó con pasta, la grieta vuelve. Ayuda meter cinta o malla de refuerzo en la pasta y sellar el rincón con un acrílico elástico.
Cuando la pasta está totalmente seca y tiene un color claro y uniforme. Con capas finas suele ser al cabo de uno o dos días, más con frío o humedad. Antes de pintar se quita el polvo y se imprima.
El alisado tiene sentido si el techo está firme y las irregularidades son de pocos milímetros. El falso techo compensa con flechas grandes, con techos antiguos de cañizo cuyo yeso está suelto o cuando quieres esconder instalaciones o colocar focos empotrados. El falso techo resta altura a la habitación, el alisado prácticamente no.
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