Presupuesta el trabajo con la lista de precios
Enter quantities and the price recalculates instantly. You can adjust these rates in your price list.
Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Bordillos | ||||
| Instalación de bordillos de jardín | ml | 4,37 € | - | |
| Instalación de bordillos de carretera | ml | 7,07 € | - | |
| Instalación de bordillos en hormigón semiseco | ml | 13,50 € | - | |
| Instalación de adoquines en hormigón (como alternativa al bordillo) | ml | 8,74 € | - | |
Cómo se colocan los bordillos paso a paso
Los bordillos se colocan antes que el pavimento, porque forman el marco donde luego se asientan los adoquines o las baldosas. El proceso es sencillo, pero el resultado depende de la precisión en cada paso.
- Replanteo: con estacas y un cordel tenso se marca el recorrido y, sobre todo, la altura del canto superior del bordillo. Aquí ya hay que tener en cuenta la cota del futuro pavimento y la pendiente para que el agua corra, normalmente hacia fuera de la casa.
- Excavación: se abre una zanja algo más ancha que el bordillo. Debe ser lo bastante profunda para que quepan la base, la cama de hormigón y la pieza. En bordillos de jardín normales suelen ser unos 25 a 35 cm por debajo del canto superior. Si van a pasar coches, más.
- Base: el fondo de la zanja se compacta y, si hace falta, se añade zahorra o grava compactada.
- Cama de hormigón: sobre la base se extiende hormigón de consistencia seca, que se puede apretar en la mano y formar una bola, pero no chorrea. El espesor habitual ronda los 10 cm.
- Asiento: el bordillo se presiona en la cama y se golpea con una maceta de goma hasta la altura del cordel. Mientras tanto se va comprobando con el nivel.
- Refuerzo lateral: por uno o por los dos lados se hace una cuña de hormigón que llega más o menos a entre un tercio y la mitad de la altura del bordillo. Esa cuña es la que evita que la pieza se incline con los años.
Antes de excavar, comprueba si por el recorrido pasan conducciones enterradas de agua, gas, electricidad o telecomunicaciones. Las compañías distribuidoras pueden indicarte por dónde van. Si al cavar dañas una tubería de gas o notas olor a gas, aléjate de la zona y llama al teléfono de urgencias de la distribuidora o al 112. Los cables eléctricos dañados solo los debe tocar un instalador autorizado.
Hormigón, grava y tipos de bordillo: qué elegir
Lo más habitual son los bordillos jardineros de hormigón, normalmente de unos 5 a 10 cm de grosor y unos 20 a 25 cm de altura. Encajan bien en caminos, terrazas y zonas alrededor de la vivienda. Donde vaya a aparcar un coche se eligen piezas más gruesas y una cama más resistente. Los bordillos de calzada son más robustos y están pensados para calles y aparcamientos con mucho tráfico.
Los bordillos de piedra, por ejemplo de granito, aguantan mucho y quedan muy vistosos. Eso sí, pesan más, tienen medidas menos exactas y cuesta más tiempo colocarlos y cortarlos. Las cintas de borde de plástico o metal solo sirven para separar el césped de la grava o del mantillo. No sujetan un pavimento por el que se camina o se circula.
¿Y la cama? Si hay pavimento, casi siempre de hormigón. Asentar el bordillo solo sobre grava vale para remates decorativos del jardín, pero con el tiempo la pieza se desplaza o se vuelca con más facilidad.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
Lo más sencillo es una línea recta sobre terreno llano y firme, con buen acceso para la carretilla y para descargar el hormigón y la grava. En cambio, el trabajo se alarga y sale más caro cuando hay:
- muchas curvas y esquinas, donde hay que cortar piezas o usar bordillos curvos,
- pendientes y desniveles, en los que la altura del bordillo tiene que cambiar de forma progresiva,
- terreno malo, arcilloso o de relleno, que hay que sustituir por zahorra o grava,
- bordillos y hormigón viejos que retirar,
- mal acceso, cuando el material se lleva a mano a través de la casa o del jardín,
- bordillos de piedra en lugar de hormigón.
El tiempo también cuenta. No conviene hormigonar por debajo de unos 5 °C ni sobre suelo helado. Con el calor del verano, en cambio, el hormigón se seca demasiado rápido, así que es buena idea taparlo o mantenerlo húmedo los primeros días.
Errores que se notan con los años
Un bordillo que el primer día se ve perfecto puede inclinarse tras el primer invierno o después de unas lluvias fuertes. La causa suele ser alguno de estos fallos:
- base sin compactar: el bordillo se va hundiendo y la línea se ondula,
- falta de refuerzo lateral: con el empuje del pavimento y el paso de coches, la pieza se abre hacia fuera,
- hormigón demasiado húmedo: el bordillo «flota» y cuesta mantener la altura,
- altura mal ajustada al pavimento: se forman charcos o el agua corre hacia la fachada,
- no pensar en el agua: una base empapada pierde capacidad de carga y las heladas la mueven,
- cargarlo antes de tiempo: pasar la bandeja vibrante sobre el pavimento justo al lado del hormigón fresco.
En la práctica es frecuente que se ahorre justo en la cuña de hormigón del lado del césped. Es la parte que menos se ve, pero de las más importantes de todo el trabajo.
Guía de bricolaje: colocar un bordillo de jardín sobre hormigón
Si se trata de un camino de jardín o una terraza sin coches, puedes hacerlo tú mismo. Necesitas pala, cordel, estacas, nivel, maceta de goma, pisón manual o bandeja vibrante y una hormigonera o un cubo para mezclar. Los bordillos pesan, así que levántalos con la espalda recta y mejor entre dos personas. Si cortas con radial, usa gafas, protección auditiva y mascarilla. Cortando en húmedo se levanta mucho menos polvo.
- Comprobar por dónde pasan las conducciones enterradas.
- Clavar estacas en los extremos y tensar el cordel a la altura del canto superior, teniendo en cuenta la pendiente.
- Excavar la zanja hasta la profundidad necesaria y algo más ancha que el bordillo.
- Compactar el fondo de la zanja y, si hace falta, añadir grava y compactarla.
- Mezclar el hormigón de consistencia seca según las indicaciones del fabricante del mortero o del saco.
- Extender la cama de hormigón en un tramo de dos o tres bordillos.
- Asentar el bordillo y golpearlo con la maceta hasta la altura del cordel.
- Comprobar con el nivel la horizontalidad y la continuidad con la pieza anterior.
- Dejar entre piezas una junta pequeña y uniforme.
- Hacer el refuerzo lateral de hormigón y alisarlo con la paleta.
- Dejar fraguar el hormigón sin cargarlo hasta que lo permita el fabricante.
- Rellenar la zanja con tierra por el lado del césped y seguir con la colocación del pavimento.
Cómo revisar el trabajo terminado
Al recibir el trabajo, recorre toda la línea despacio y mírala también desde un lado, a ras del suelo, porque así se ven mejor las irregularidades. Comprueba:
- que la línea sea recta o que las curvas sean suaves, sin dientes ni saltos,
- que los cantos superiores de las piezas contiguas coincidan sin escalones,
- que la altura del bordillo encaje con la cota prevista del pavimento y del terreno,
- que la pendiente aleje el agua de la casa y no queden charcos,
- que las juntas entre piezas sean uniformes,
- que el refuerzo lateral sea continuo y el bordillo no se mueva al empujarlo,
- que los cortes estén limpios y las esquinas cerradas sin huecos grandes,
- que todo quede limpio, sin restos de hormigón sobre el pavimento ni los bordillos.
Preguntas frecuentes
Depende de la altura del bordillo y del uso de la zona. En caminos y terrazas se excava lo necesario para que bajo la pieza quepan una base compactada y una cama de hormigón de unos 10 cm. Donde vaya a pasar un coche, la base se hace más gruesa y resistente.
Si sujeta un pavimento por el que se camina o se circula, sí, y además con refuerzo lateral. Solo sobre grava se colocan los remates decorativos del jardín que no reciben empuje.
Un tramo recto corto se suele hacer en un día. Con líneas largas, curvas, cambio de terreno o retirada de bordillos viejos se tarda más. Después hay que contar con el tiempo que necesita el hormigón para endurecer lo suficiente.
Si solo está inclinado o hundido y no está roto, se puede sacar, limpiar y volver a asentar en hormigón nuevo. Una pieza rajada o desportillada conviene cambiarla, porque si no el borde del pavimento empieza a deshacerse.
El bordillo de jardín es más fino y bajo, pensado para caminos, terrazas y jardines. El de calzada es más macizo y aguanta el paso de coches en calles y aparcamientos. Para la entrada de casa donde aparca un turismo se elige un bordillo de jardín más grueso con una cama firme o directamente uno de calzada.
Trabajos relacionados
Presupuesta todo el proyecto, no solo un trabajo
En la lista de precios de obra eliges partidas de todos los gremios y NUMIQ las convierte en un presupuesto listo para el cliente.