Presupuesta el trabajo con la lista de precios
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Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Instalaciones de gas | ||||
| Anular/taponar tubería de gas | ud | - | ||
| Formación y soldadura de tuberías interiores de gas | ml | 22,48 € | - | |
| Colocación de tubería principal de gas exterior enterrada | ml | 18,73 € | - | |
| Realizar rozas para tubería de gas - ladrillo | ml | 15,00 € | - | |
| Apertura de rozas para tubería de gas - hormigón | ml | 33,72 € | - | |
| Instalar llave de paso de gas | ud | 18,73 € | - | |
| Conectar cocina de gas | ud | 43,70 € | - | |
| Conectar caldera de gas (instalar y conectar) | ud | - | ||
| Regular y ajustar caldera | ud | - | ||
| Reubicar y reconectar tubería de gas | ud | 161,10 € | - | |
| Instalar acumulador de ACS | ud | - | ||
| Prueba de presión de tubería de gas | ud | 74,93 € | - | |
| Revisión de aparato de gas (comprobación de seguridad) | ud | - | ||
| Instalar detector de fugas de gas | ud | 24,98 € | - | |
| Reubicar contador de gas | ud | 149,87 € | - | |
Cuándo se ciega la tubería y cuándo conviene retirarla
El cegado tiene sentido cuando no quieres o no puedes arrancar la instalación de inmediato. La tubería sigue en la pared o en la fachada, queda cerrada de forma segura y, si algún día vuelves al gas, se puede reutilizar tras revisarla. Retirarla entera, en cambio, no tiene vuelta atrás, lleva más tiempo y suele exigir trabajos de albañilería: tapar rozas, cerrar pasamuros y repasar el enlucido.
El cegado puede ser definitivo o provisional. El provisional se usa, por ejemplo, durante una reforma cuando el gas se va a volver a conectar más adelante. Aun así, el tapón provisional tiene que ser totalmente estanco y quedar documentado. Antes de volver a dar gas hace falta una nueva revisión y una prueba de estanquidad.
¿Para qué complicarse si la llave ya está cerrada? Porque una llave de bola o una junta antiguas pierden estanquidad con los años. Además, una tubería olvidada en un trastero o bajo el suelo puede acabar perforada en una obra posterior. Un extremo abierto o mal cerrado es un riesgo escondido que puede aparecer mucho tiempo después.
Qué gestionar antes de que venga el instalador
El trabajo en la tubería es corto. Lo que más tiempo lleva son las gestiones, y conviene hacerlas en orden:
- dar de baja el contrato de gas con tu comercializadora, porque si no puedes seguir pagando el término fijo sin consumir nada,
- pedir a la distribuidora de tu zona la retirada del contador, que normalmente es suyo o lo tienes en alquiler y lo retira su propio personal,
- preguntar a la distribuidora dónde debe quedar exactamente el cegado y qué documentación espera recibir después,
- en un edificio de viviendas, hablarlo antes con el administrador de fincas o con la comunidad de propietarios, porque los montantes y parte de la instalación son comunes.
El teléfono de la distribuidora suele aparecer en la factura y en la pegatina del armario del contador.
Cómo se hace el trabajo paso a paso
El cegado solo lo puede hacer un instalador de gas habilitado que trabaje para una empresa instaladora habilitada. Ni tú ni un fontanero sin esa habilitación debéis tocar la tubería de gas. No es una recomendación: es un requisito obligatorio de seguridad. El proceso habitual es este:
- Revisar la instalación y localizar la llave general, el contador y el recorrido de la tubería.
- Cerrar la llave general y comprobar que el gas no circula.
- Despresurizar la tubería y ventilar con seguridad los restos de gas.
- Preparar el extremo de la tubería: limpiarlo y, si hace falta, cortarlo y rehacer la rosca o la brida.
- Colocar el tapón, la brida ciega o la caperuza adecuada para el material y el diámetro del tubo.
- Hacer la prueba de estanquidad, normalmente con una ligera sobrepresión controlada con manómetro, y repasar las uniones con detector de gas o con espuma.
- Redactar el certificado o informe con el trabajo realizado y el resultado de la prueba.
¿Dónde se pone exactamente el tapón? Depende del caso. La distribuidora suele querer el punto de suministro cerrado en su límite, es decir, en la llave de acometida o en la llave general del edificio o la vivienda. Si solo se anula una parte de la instalación, por ejemplo el ramal de la cocina, se ciega solo ese ramal y el resto sigue en servicio. La acometida y cualquier trabajo en la red de distribución los hace la distribuidora, no un instalador privado.
En una instalación normal y accesible, el trabajo en casa suele llevar unas pocas horas. Si había caldera de gas, el instalador normalmente la desconecta del gas y la deja fuera de servicio en la misma visita.
Qué facilita o complica el trabajo
El alcance del trabajo, y por tanto lo que acaba costando, cambia mucho de una vivienda a otra. Ayuda bastante:
- una tubería a la vista junto a la llave o dentro del armario de fachada,
- una instalación relativamente moderna, de cobre o de acero con roscas en buen estado,
- tener la documentación de la instalación y que la distribuidora ya haya retirado el contador.
Lo alarga o lo complica:
- tubos viejos y oxidados en los que hay que cambiar un tramo para poder colocar el tapón,
- tuberías empotradas en pared, suelo o patinillo que primero hay que descubrir,
- tener que cegar en varios puntos, por ejemplo con varios aparatos o en un edificio,
- no tener documentación ni saber por dónde va la tubería,
- tramos enterrados o un límite poco claro entre la acometida y la instalación de la vivienda.
En los casos poco habituales, el instalador suele venir primero a ver la instalación y después propone cómo hacerlo.
Errores típicos que conviene evitar
- cerrar la llave y dejarlo así, porque una llave no es un cierre definitivo,
- encargar el cegado a alguien sin habilitación, ya que si pasa algo el seguro puede no cubrir los daños,
- intentar quitar tú mismo el contador, que pertenece a la distribuidora,
- olvidarte de dar de baja el contrato y seguir recibiendo facturas por el término fijo,
- perder el certificado, que más adelante pueden pedirte la distribuidora, un comprador o el técnico de una revisión,
- en un piso, no avisar al administrador y tocar la instalación común.
Si en algún momento hueles a gas, no enciendas luces ni aparatos eléctricos, abre las ventanas, sal de la vivienda y llama al teléfono de urgencias de tu distribuidora o al 112.
Cómo comprobar el trabajo terminado
Al recibir el trabajo, pide que te enseñen el punto de cegado y que te den la documentación. Comprueba que tienes:
- el tapón o la brida bien fijados, sin señales de fuga y con el punto de intervención fácil de ver,
- la llave general cerrada y la tubería señalizada como fuera de servicio,
- un certificado o informe con los datos de la vivienda, la fecha, el tipo de cierre y el lugar exacto,
- el resultado de la prueba de estanquidad y el método utilizado,
- el nombre, la firma y el número de habilitación del instalador o de la empresa, con su sello si lo usa,
- cualquier informe adicional que te pidan la distribuidora, el seguro o el comprador,
- todos los papeles guardados junto con la documentación de la vivienda.
Preguntas frecuentes
No. Cualquier trabajo en la instalación de gas lo debe hacer un instalador habilitado. Un cierre mal hecho pone en riesgo a todo el edificio y, en caso de accidente, el seguro puede negarse a pagar.
Normalmente no, si el contrato está dado de baja y el contador ya se ha retirado. Algunas distribuidoras sí quieren que se les avise antes o recibir el certificado después. Pregúntalo en su atención al cliente.
Sí, precisamente por eso se elige el cegado en lugar de retirarla. Antes de volver a dar gas hace falta una revisión, una prueba de estanquidad y un nuevo alta del punto de suministro con la distribuidora.
Lo ideal es guardarlo siempre, junto con la documentación de la vivienda. Te servirá al vender, al volver a conectar el gas o si surge algún problema con el seguro.
Solo se puede cegar la parte que va desde la llave de tu vivienda hacia dentro, y aun así conviene avisar antes al administrador de fincas. Los montantes y las zonas comunes de la instalación no se tocan sin acuerdo de la comunidad.
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