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Rozas para tubería de gas en hormigón

Abrir rozas para el gas en hormigón es un trabajo previo a la instalación. Consiste en cortar y picar una canaleta en un muro, un pilar o un paramento de hormigón, donde después el instalador de gas colocará la tubería.

Actualizado 09/2026·11 min read·15 price list items
Precio del trabajo estándar
46,90 €/ ml
Rango orientativo
37,52 € - 60,97 €
Precio solo de esta partida concreta, sin material y sin trabajos previos. No es el precio de la obra completa.
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Instalación de gas15 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Instalaciones de gas
Apertura de rozas para tubería de gas - hormigónml46,90 €-
Formación y soldadura de tuberías interiores de gasml24,10 €-
Colocación de tubería principal de gas exterior enterradaml20,10 €-
Realizar rozas para tubería de gas - ladrilloml20,10 €-
Instalar llave de paso de gasud20,10 €-
Conectar cocina de gasud73,70 €-
Conectar caldera de gas (instalar y conectar)ud-
Regular y ajustar calderaud-
Anular/taponar tubería de gasud-
Reubicar y reconectar tubería de gasud172,85 €-
Instalar acumulador de ACSud-
Prueba de presión de tubería de gasud120,60 €-
Revisión de aparato de gas (comprobación de seguridad)ud-
Instalar detector de fugas de gasud46,90 €-
Reubicar contador de gasud201,00 €-
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Cuándo tiene sentido una roza en hormigón y cuándo no

Una tubería empotrada queda limpia y no estorba al montar los muebles de cocina. Pero el hormigón no admite rozas en cualquier parte. Antes de decidirte, conviene hacerse unas cuantas preguntas.

  • ¿Es un elemento estructural? En España la mayoría de edificios tiene estructura de hormigón armado: pilares, vigas y forjados. Los muros de hormigón suelen ser muros de carga, pantallas o muros de sótano. Una roza en ellos reduce la sección y puede tocar las armaduras.
  • ¿Es pared o techo? En forjados con viguetas pretensadas o placas alveolares no se suele rozar. El acero pretensado trabaja en tensión, y dañarlo es un problema estructural serio.
  • ¿El recorrido es horizontal? Las rozas horizontales debilitan un muro de carga mucho más que las verticales. Las rozas horizontales largas en hormigón solo se hacen tras el análisis de un técnico de estructuras.
  • ¿No basta con llevarla por fuera? La tubería de gas muchas veces puede ir vista, detrás de los muebles de cocina, en un trasdosado de pladur o en una canaleta. En paramentos de hormigón suele ser la opción más sensata.

En la práctica pasa a menudo que el cliente quiere la roza justo donde la dibujó el estudio de cocinas, y en obra se descubre que atraviesa un pilar o un muro de carga. Por eso el recorrido debería decidirlo quien proyecta la instalación de gas, y en elementos estructurales también un técnico de estructuras, no la cuadrilla con la rozadora en la mano.

Cómo se abre una roza en hormigón paso a paso

Replanteo del recorrido

El trazado se pasa del esquema de la instalación a la pared con lápiz o con una cuerda de marcar. Las rozas de gas van normalmente en vertical y horizontal, nunca en diagonal, para que dentro de unos años siga siendo evidente por dónde pasa la tubería. Se marca el ancho según el diámetro del tubo, con margen para la protección que lleve y para el mortero de tapado.

Comprobar qué hay dentro del muro

Antes del primer corte se pasa un detector de metales e instalaciones. Se buscan armaduras, cables eléctricos, tuberías de agua y calefacción y, sobre todo, cualquier tubería de gas existente. Si hay una instalación antigua de gas en esa pared, un instalador habilitado tiene que dejarla cortada, purgada y comprobada antes de empezar. Nunca se corta ni se pica una pared con gas en presión dentro.

Corte de los bordes con rozadora

Los bordes se cortan con una rozadora de dos discos diamantados, que hace a la vez los dos cortes paralelos. Para hormigón se usan discos específicos para materiales duros, no los universales de ladrillo. La máquina va conectada a un aspirador industrial con filtro apto para polvo mineral. Con hormigón duro el corte se suele hacer en dos o tres pasadas, para que el disco no se recaliente y la máquina no se fuerce.

Picado del núcleo

El hormigón que queda entre los cortes se retira con un martillo percutor y un cincel plano o un cincel específico de rozas. Se avanza en tramos cortos para que los bordes no salten y no aparezcan grietas hacia el resto del muro. Picar a mano sin cortes previos no se hace en hormigón: los bordes quedan rotos y la roza, mucho más ancha de lo necesario.

Si aparece la armadura

Si al picar sale una barra de acero, el trabajo se detiene en ese punto. La armadura no se corta ni se dobla. O se desplaza el trazado, o la roza se hace menos profunda en ese tramo y la tubería se resuelve de otra forma. La decisión corresponde al técnico de estructuras o a quien proyecta la instalación, no al operario con la radial.

Repaso y limpieza

El fondo se repasa para que el tubo apoye recto y no quede forzado en ningún punto. La roza se sopla o se aspira, se quitan los trozos sueltos y el polvo, y se comprueba la profundidad en toda la longitud. Así preparada, la recibe el instalador de gas.

Hormigón o ladrillo: qué cambia en esta partida

En la lista de precios existe una partida aparte para rozas de gas en ladrillo. Parece el mismo trabajo, pero aparte de la forma final de la roza cambia casi todo.

  • Dureza y rendimiento: en hormigón se avanza bastante más despacio, muchas veces varias veces más lento que en ladrillo hueco o bloque. Los discos se gastan antes y el martillo tiene que ser más potente.
  • Armaduras: un tabique de ladrillo normalmente no lleva acero, y el hormigón casi siempre sí. Aquí la detección es un paso obligatorio y el trazado se adapta a lo que se encuentre.
  • Estructura: en un tabique de ladrillo la roza rara vez da problemas. En un muro de carga, un pilar o una pantalla de hormigón es una intervención en la estructura del edificio que puede necesitar el análisis de un técnico.
  • Bordes: el ladrillo hueco se rompe con facilidad y la roza tiende a crecer. El hormigón mantiene mejor las aristas, pero si se pica con brusquedad se fisura hacia dentro.
  • Polvo y ruido: el polvo de hormigón contiene más sílice cristalina fina y el corte es más ruidoso. La aspiración y una mascarilla de protección adecuada, normalmente FFP3, son imprescindibles.
  • Herramienta: para ladrillo basta una rozadora corriente y un martillo ligero. Para hormigón hacen falta discos diamantados para materiales duros, un martillo más pesado y a veces corte en húmedo.

Si en tu vivienda se combinan materiales, por ejemplo un muro de hormigón y un tabique de ladrillo, el presupuesto se divide según el material real de cada tramo. Merece la pena averiguarlo antes: si se estima mal, el trabajo en hormigón se alarga y se descuadra la planificación del alicatador, el pintor y el montador de cocina.

Qué tener listo antes de que llegue la cuadrilla

La mayoría de retrasos no los causa el hormigón, sino lo que no estaba preparado. Antes del día de las rozas, revisa esto.

  • Esquema de la instalación de gas: recorrido, diámetro y material de la tubería. Sin eso nadie sabe qué ancho y qué profundidad debe tener la roza.
  • Análisis estructural: si la roza va en un muro de carga, un pilar o una pantalla, ten antes la opinión de un técnico de estructuras sobre dónde y cómo se puede rozar.
  • Gas cortado: si en la estancia ya hay instalación, el instalador debe cerrarla y dejarla asegurada antes de empezar.
  • Electricidad y agua: saber por dónde van cables y tuberías. Lo ideal es tener planos antiguos o al menos fotos de la reforma anterior.
  • Espacio despejado: muebles fuera, suelo protegido y puertas a otras habitaciones selladas con plástico. El polvo de hormigón se cuela por cualquier rendija.
  • Corriente en obra: la rozadora y el martillo necesitan un enchufe con protección que no salte al arrancar la máquina.
  • Escombros: acordar quién baja y retira el material picado, sea en sacos o en contenedor.

En un edificio con comunidad de propietarios, consulta las normas internas o pregunta al administrador de fincas por los horarios de obras ruidosas. Rozar hormigón es de lo más ruidoso de una reforma, y avisar a los vecinos con antelación evita muchos roces.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

El precio por metro lineal es uno, pero cada pared es distinta. Estas circunstancias deciden si el trabajo va fluido o lento.

Lo facilita

  • rozas verticales en una pared libre y accesible,
  • hormigón sin armadura densa en la zona de la roza,
  • estancia vacía, sin muebles ni acabados terminados,
  • esquema claro y trazado marcado antes de que llegue la cuadrilla,
  • tramos largos y continuos en lugar de muchos trozos cortos.

Lo complica

  • hormigón muy resistente o antiguo y muy curado, que desgasta los discos rápidamente,
  • armadura densa que obliga a cambiar el trazado y a rozar a trozos,
  • rozas altas junto al techo, donde se trabaja por encima de la cabeza,
  • muchas esquinas, derivaciones y tramos cortos,
  • vivienda habitada, donde hay que proteger a fondo contra el polvo,
  • horarios de obra limitados en el edificio,
  • alicatado o enlucido grueso que hay que retirar primero.

Si la pared tiene azulejos viejos o un enlucido grueso, quitarlos suele ser otro trabajo. Pregunta si está incluido o va en otra partida.

Coordinación con el instalador de gas, el técnico de estructuras y otros oficios

La roza no es un trabajo terminado en sí mismo. Es un paso intermedio que tiene que encajar con lo anterior y con lo posterior.

Antes de rozar

Quien proyecta la instalación fija el recorrido, el técnico de estructuras valora la intervención en el muro y el electricista autorizado debería saber por dónde irán sus cables. La tubería de gas no puede compartir roza con instalaciones eléctricas y entre ellas se respetan distancias mínimas según las normas UNE de instalaciones receptoras de gas y el REBT. Las distancias concretas las indica el instalador o el proyectista.

Colocación de la tubería

Solo una empresa instaladora de gas habilitada coloca la tubería. Lo empotrado se lleva sin uniones desmontables; llaves y elementos de corte quedan accesibles. Según el material del tubo se usa protección contra la corrosión o una vaina, y la tubería debe poder moverse un poco con los cambios de temperatura.

Prueba de estanqueidad antes de tapar

La roza no se tapa hasta que el instalador hace la prueba de estanqueidad y la tubería queda verificada. Es el punto donde más se falla en obra: el yesero o el pintor tiene fecha, el instalador aún no ha pasado y la roza se cierra. Después hay que volver a abrirla para la prueba.

Tapado y acabados

En España es costumbre tapar rozas con yeso, pero con tubería de gas metálica no se recomienda, porque el yeso puede favorecer la corrosión. Lo habitual es mortero de cemento u otro material que indique el instalador según el tipo de tubo. Después del tapado llegan el enlucido, el alicatado y el montaje de la cocina. Haz una foto de la roza con la tubería y un metro apoyado en la pared: dentro de unos años, cuando vayas a taladrar, lo agradecerás.

Errores típicos y cómo se notan después

  • Roza poco profunda: el tubo queda casi en superficie, el enlucido encima es fino y se agrieta. Al tiempo aparece una fisura justo en la línea del tubo.
  • Armadura cortada: a simple vista no se nota nada, pero el muro o el pilar queda debilitado. En un edificio de viviendas eso afecta a todo el inmueble, no solo a tu piso.
  • Roza en un forjado pretensado: una intervención grave en la estructura que no tiene arreglo sencillo.
  • Rozas en diagonal: con los años nadie sabe por dónde va el tubo y al taladrar hay riesgo de perforarlo.
  • Bordes rotos: sin corte previo la roza sale ancha e irregular, el tapado necesita mucho material y a menudo se hunde.
  • Tapar antes de la prueba: la roza hay que abrirla de nuevo y se paga dos veces el trabajo y el material.
  • Gas y electricidad demasiado juntos: no respetar la distancia da problemas en la revisión y es un riesgo de seguridad.
  • Poca protección contra el polvo: polvo de hormigón por toda la casa, en las viviendas vecinas y en zonas comunes. Además de limpiar, está la salud: la sílice fina irrita los pulmones.

Si durante la obra o en cualquier momento posterior hueles a gas, no toques interruptores ni enciendas llama, abre las ventanas, sal de la vivienda y llama al teléfono de urgencias de tu distribuidora de gas, que aparece en la factura, o al 112.

Cuánto se tarda y cómo revisar la roza terminada

La velocidad en hormigón depende de su resistencia, de la armadura, del acceso y del número de esquinas. Lo normal es que unos cuantos metros de roza en una cocina se hagan en una jornada. Con hormigón duro y armado, o trabajando por encima de la cabeza, puede llevar más. El rozado en sí no necesita secado, pero cuenta con el tiempo de limpieza, la visita del instalador, la prueba de estanqueidad y solo después el tapado. El mortero de la roza suele necesitar unos días antes de enlucir encima; el tiempo exacto lo da el fabricante.

Qué mirar al revisar

  • Trazado: coincide con el esquema, las rozas son verticales y horizontales, sin curvas innecesarias.
  • Profundidad: igual en toda la longitud; el tubo cabe con su protección y queda sitio para el tapado.
  • Fondo: plano, sin salientes sobre los que el tubo apoye en un solo punto.
  • Bordes: limpios, sin grietas hacia el muro.
  • Armadura: en ningún punto cortada ni doblada. Si ha quedado al descubierto, el técnico debe saberlo.
  • Limpieza: la roza está aspirada, sin polvo ni trozos sueltos.

Una regla recta o un nivel apoyado en la pared ayuda mucho: enseguida ves si la profundidad cambia en algún tramo.

Lista de comprobación en la entrega

  • el trazado de las rozas coincide con el esquema de la instalación de gas,
  • las rozas van en vertical y horizontal, sin tramos en diagonal,
  • la profundidad y el ancho bastan para la tubería y su tapado,
  • los bordes son rectos y no hay grietas hacia el muro,
  • la armadura no está cortada y cualquier tramo descubierto está anotado y consultado,
  • en la roza no hay cables eléctricos ni otras instalaciones,
  • la roza está limpia y lista para colocar la tubería,
  • los escombros se han retirado y la zona está recogida,
  • las habitaciones contiguas y las zonas comunes no tienen polvo,
  • está acordado cuándo viene el instalador y cuándo se hace la prueba de estanqueidad,
  • la roza no se tapa hasta que la tubería está probada y verificada.

Preguntas frecuentes

No es recomendable. Muchas veces es un elemento estructural, con riesgo de dañar la armadura, cables o una tubería de gas existente. Además, el instalador va a querer una roza que coincida con el esquema. Déjalo en manos de una cuadrilla con experiencia y herramienta para hormigón.

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