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Rozas para cables en ladrillo, hormigón celular y hormigón

Abrir rozas es la primera parte de cualquier instalación eléctrica empotrada, y también la que más polvo levanta. Consiste en cortar y vaciar un canal estrecho en la pared, donde después se aloja el tubo corrugado con los cables. Luego se tapa la roza y la pared se enluce o se alisa.

Actualizado 09/2026·11 min read·24 price list items
Precio del trabajo estándar
7,75 €/ ml
Rango orientativo
6,20 € - 10,08 €
Precio solo de esta partida concreta, sin material y sin trabajos previos. No es el precio de la obra completa.
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Instalación eléctrica24 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Trabajos de electricidad
Apertura de rozas para cable - ladrillo / hormigón celularml7,75 €-
Instalación de cableado de datos (FTP)ud-
Punto de toma de corriente 230 V - preinstalaciónud9,10 €-
Punto de interruptor - preinstalaciónud11,40 €-
Punto de luz - obra brutaud11,25 €-
Toma de corriente / interruptor 230V - rematesud14,75 €-
Tendidos de cable de alimentación (hasta 3x2.5)ml2,00 €-
Tendido de cable de telecomunicaciones (FTP, coaxial)ml1,60 €-
Apertura de rozas para cable - hormigón / panelml11,40 €-
Reparación de paredes tras instalación eléctricaml10,05 €-
Instalar y conectar cuadro eléctricoud201,00 €-
Conectar interruptor automático monofásicoud46,90 €-
Conectar interruptor diferencialud16,10 €-
Instalar y conectar timbreud73,70 €-
Conectar e instalar termostato de ambienteud46,90 €-
Instalar tira de LED con perfil de aluminioml16,10 €-
Instalación de foco empotrable en falso techo de yeso laminadoud67,00 €-
Instalar lámpara colganteud-
Instalar aplique de paredud18,75 €-
Instalar y conectar extractor (baño/WC)ud-
Punto de toma de TV / datos - preinstalaciónud16,10 €-
Toma de TV / datos - conexión finalud67,00 €-
Conexión profesional de placa de cocción 400Vud-
Instalación de acometida de baja tensión a viviendaud-
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Cuándo tiene sentido abrir rozas y cuándo buscar otro camino

Las rozas son la opción lógica siempre que la pared se vaya a enlucir de nuevo o al menos a regularizar. El cable empotrado queda protegido, no ocupa sitio y no se ve. En una reforma integral, con las paredes desnudas, es lo normal.

Hay situaciones, en cambio, en las que rozar no conviene:

  • en pilares, vigas y muros de hormigón armado, donde la roza puede debilitar la pieza o tocar las armaduras,
  • en tabiques muy finos, como el ladrillo hueco sencillo, donde una roza profunda casi atraviesa la pared,
  • sobre acabados caros que no se van a cambiar, como un alicatado en buen estado o un estuco decorativo,
  • en paredes de las que no sabes qué llevan dentro, porque pueden esconder tuberías antiguas de agua, gas o calefacción.

En esos casos el cable suele ir por otro camino: bajo el recrecido del suelo, por un falso techo, dentro de un trasdosado de pladur o en canaleta vista. Un buen electricista te plantea estas alternativas antes de coger la rozadora.

Cómo se hace una roza paso a paso

Marcar el recorrido

Todo empieza con un plano. El electricista, según el proyecto o lo que hayáis acordado, marca en la pared la posición de las cajas de mecanismos, de las cajas de registro y del cuadro, y los recorridos entre ellos. Usa nivel o láser de líneas cruzadas y lápiz o spray. Los trazados van siempre en vertical y en horizontal, nunca en diagonal. ¿Por qué tanta insistencia? Porque dentro de unos años alguien taladrará esa pared para colgar un mueble y tiene que poder adivinar dónde hay cable.

Revisar la pared antes de cortar

En una reforma, la pared se repasa con un detector de metales y de tensión. Los cables viejos, las tuberías de cobre o hierro y los tubos de gas no siempre están donde uno esperaría. Antes de empezar se desconectan en el cuadro los circuitos de esa habitación.

Cortar los bordes

En ladrillo y hormigón los bordes de la roza se cortan con una rozadora, una máquina con dos discos de diamante en paralelo. El ancho y la profundidad se ajustan según el número de tubos. La rozadora se conecta a un aspirador industrial, porque sin aspiración la habitación se llena de polvo fino en pocos minutos. Los tramos cortos también se pueden hacer con una amoladora y disco de diamante, aunque es más lento y levanta bastante más polvo.

Vaciar el material

La franja entre los dos cortes se saca con un martillo percutor ligero con cincel plano, o a mano con cortafríos y maceta. En hormigón celular suele bastar un rozador manual, una herramienta que literalmente rasca el material. El fondo de la roza debe quedar más o menos plano, sin picos que aprieten el tubo.

Huecos para las cajas

Dentro de esta preparación suele entrar también el taladrado de los huecos para las cajas con una corona. En muchos presupuestos aparece como partida aparte, así que comprueba si está incluido.

Limpiar, colocar el tubo y fijar

La roza se aspira, se humedece si hace falta y se coloca el tubo corrugado, que se fija con pegotes de yeso, mortero rápido o grapas. En las viviendas españolas lo habitual es que los conductores vayan siempre dentro de tubo, lo que además permite cambiarlos o añadir alguno más adelante. Al tapar, el tubo no debe quedar suelto y el relleno tiene que quedar enrasado con la pared o un poco por debajo, donde después entra el yeso o el enlucido.

Ladrillo, hormigón celular, hormigón: qué cambia

Esta página reúne dos partidas de la lista de precios: la roza en ladrillo y hormigón celular, y la roza en hormigón o paneles prefabricados. La diferencia no está solo en la dureza, sino en el método, la herramienta y los riesgos.

Ladrillo macizo

En edificios antiguos y en casas de pueblo es frecuente el ladrillo macizo. Se roza bastante bien y el material es previsible. Lo que complica el trabajo son las juntas de mortero duras y los revestimientos viejos de yeso o cal, de espesor irregular, que se desprenden a trozos grandes. En esas reformas hay que contar con más repaso después.

Ladrillo hueco y bloque cerámico

La mayoría de tabiques en pisos españoles son de ladrillo hueco, sencillo o doble, y en obra más reciente aparecen también bloques cerámicos aligerados de tipo termoarcilla. Las paredes de las celdas son finas: si se golpea con fuerza, se rompen celdas enteras y en lugar de una roza estrecha aparece un agujero. Por eso aquí se trabaja sobre todo cortando y desprendiendo con suavidad. Las celdas rotas hay que rellenarlas bien, porque si no el yeso de encima se hunde o se agrieta con el tiempo.

Hormigón celular

Los bloques de hormigón celular, conocidos a menudo por la marca Ytong, son blandos y se trabajan con facilidad. Las rozas avanzan rápido, muchas veces con rozador manual y poco polvo. La precaución es la profundidad: el material es frágil y en tabiques finos es fácil debilitar la pared. Los fabricantes suelen indicar en su ficha técnica qué rozas admiten sus muros, y vale la pena mirarla.

Hormigón y prefabricados

El hormigón es duro, se roza despacio y gasta mucho disco. Dentro puede haber armadura de acero, que no se debe cortar. En pilares, vigas, forjados y muros de hormigón armado la situación es más delicada todavía, porque forman parte de la estructura de todo el edificio. Por eso en hormigón se rozan solo tramos cortos y poco profundos, casi siempre en vertical, y la mayoría de recorridos se resuelven por suelo, falso techo o trasdosados.

Por dónde deben ir las rozas y qué profundidad necesitan

Los cables empotrados se colocan en las llamadas zonas de instalación, franjas donde cualquiera espera encontrarlos. Como orientación, los recorridos horizontales van aproximadamente entre 15 y 45 cm por debajo del techo o por encima del suelo, y los verticales aproximadamente entre 10 y 30 cm de las esquinas y de los marcos de puertas y ventanas. El instalador autorizado conoce los criterios del REBT y de las normas UNE aplicables. Lo importante para ti es que el cable no cruce la pared en diagonal ni pase por el centro del paño a la altura donde se cuelgan estanterías y cuadros.

La profundidad depende de lo que vaya dentro. Para un tubo corrugado de diámetro habitual en vivienda suelen bastar unos 2 a 3 cm; con tubos más gruesos o varios en paralelo, la roza es más ancha y profunda. El tubo debe quedar cubierto por una capa real de yeso o mortero, no por una simple mano de pasta. Pero las rozas demasiado profundas debilitan la pared y piden más material para taparlas.

Muros de carga

En los muros de carga se roza con cuidado y con moderación, sobre todo en horizontal. Una roza horizontal larga en un muro portante es mucho peor para la estructura que una vertical. Si no sabes si una pared es de carga, consulta la documentación técnica del edificio o pide opinión a un técnico de estructuras antes de cortar. Rozar un tabique de ladrillo hueco para renovar la instalación es algo muy distinto a meter la rozadora en un pilar.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

La partida se mide por metro lineal, pero no todos los metros cuestan el mismo esfuerzo. Influyen sobre todo:

  • el material: el hormigón celular es lo más rápido, el ladrillo algo más lento y el hormigón lo más lento,
  • el estado de la pared: el ladrillo visto se roza mejor que una pared con yeso viejo grueso o con alicatado,
  • el ancho y la profundidad: una roza para varios tubos o para tubo grueso implica más material que sacar,
  • la altura: los tramos junto al techo y las rozas en el propio techo se hacen desde escalera o andamio y avanzan más despacio,
  • el acceso y los muebles: una habitación vacía no es lo mismo que un piso habitado donde hay que tapar y proteger todo,
  • el control del polvo: trabajar con aspiración y plásticos lleva más tiempo, pero ahorra mucha limpieza,
  • las instalaciones ocultas: en edificios antiguos es habitual encontrar cables y tuberías viejas que hay que esquivar,
  • el volumen: unos metros para un enchufe se organizan distinto que un piso entero, donde la máquina se prepara una vez y se avanza de forma sistemática.

Comprueba qué incluye exactamente la partida. Hay quien cobra solo el corte y el vaciado, y hay quien incluye también tapar la roza después de colocar el tubo, retirar los escombros o abrir los huecos de las cajas.

Preparación y coordinación con otros oficios

Qué debe estar listo antes de que llegue el electricista

  • una idea clara de dónde irán enchufes, interruptores, puntos de luz y electrodomésticos, mejor dibujada sobre un plano,
  • la distribución de los muebles, sobre todo la cocina, las camas y el mueble del salón,
  • la habitación vacía o bien protegida, sin objetos delicados al polvo,
  • acceso al cuadro eléctrico y posibilidad de cortar los circuitos afectados,
  • en un piso, los vecinos avisados, porque rozar hace mucho ruido, y respetados los horarios de obra que marque la comunidad de propietarios.

Orden de los trabajos

Las rozas eléctricas se abren normalmente cuando la tabiquería está terminada y antes del enlucido. En la práctica conviene coordinarlas con el fontanero y con quien haga la calefacción, para que los recorridos no se crucen y no haya que abrir rozas nuevas. En cocina y baño es clave saber dónde irán los muebles, el alicatado y el espejo, porque ahí es donde más se recolocan los enchufes.

Con los tubos colocados y las rozas tapadas llega el turno del enlucido o del pintor. Antes de que el yeso lo cubra todo, saca fotos de cada pared con un metro apoyado. Quien vaya a taladrar en el futuro, tú incluido, agradecerá esas fotos.

Cuánto tiempo lleva

En hormigón celular se avanzan bastantes metros al día, en ladrillo menos y en hormigón bastante menos. Para un piso completo en reforma se suele contar entre uno y varios días, según el material y el número de puntos. El yeso o el mortero rápido con que se fija el tubo endurece en cuestión de minutos o decenas de minutos, pero antes de enlucir encima hay que respetar el tiempo de secado que indique el fabricante.

Errores típicos y cómo se notan después

  • recorridos en diagonal: el cable cruza la pared en oblicuo y alguien que taladra siguiendo la lógica de las zonas lo perfora,
  • roza demasiado superficial: el tubo queda casi en la superficie y el yeso se agrieta o marca una línea visible,
  • roza demasiado profunda en un tabique fino: la pared queda debilitada y puede agrietarse al colgar un mueble alto,
  • celdas del ladrillo rotas y mal rellenas: el enlucido suena a hueco o se hunde con el tiempo,
  • polvo sin aspirar: se reparte por toda la casa, se mete en conductos de ventilación y en aparatos electrónicos,
  • roza sin limpiar: el relleno agarra mal y puede soltarse,
  • tubo sin fijar: al enlucir se sale de la roza y queda casi a ras de superficie,
  • sin documentación: nadie sabe por dónde van los cables y en la próxima reforma se busca a base de prueba y error,
  • armadura cortada en hormigón: la pieza pierde resistencia y el acero expuesto puede empezar a oxidarse.

Guía para manitas: roza en ladrillo o en hormigón celular

Abrir rozas en un tabique de ladrillo o de hormigón celular está al alcance de un manitas cuidadoso que respete las zonas de instalación. No vale para hormigón, pilares ni muros de carga: eso es trabajo de profesional. Colocar y conectar los cables, llevarlos al cuadro y comprobar la instalación corresponde siempre a un instalador autorizado. Acuerda con él los recorridos antes de empezar. Y si al cortar tocas una tubería de gas y notas olor, sal de casa sin accionar interruptores y llama al teléfono de urgencias de la distribuidora o al 112.

  1. Acordar con el electricista la posición de cajas, los recorridos y las medidas de las rozas.
  2. Desconectar en el cuadro los circuitos de la habitación y comprobar que no hay tensión.
  3. Pasar el detector de metales y tensión por la pared y marcar lo que aparezca.
  4. Marcar el recorrido con nivel o láser, solo en vertical y en horizontal.
  5. Proteger suelo, ventanas y muebles y cerrar la puerta con plástico.
  6. Ponerse gafas de protección, mascarilla para polvo fino, protección auditiva y guantes.
  7. Cortar los bordes con la rozadora conectada al aspirador; en hormigón celular, usar el rozador manual.
  8. Sacar el material entre cortes con el cincel, en ladrillo hueco con suavidad y sin golpes fuertes.
  9. Comprobar la profundidad y que el fondo quede plano, quitando los picos.
  10. Aspirar la roza y dejarla preparada para que el electricista coloque el tubo.
  11. Fotografiar los recorridos con un metro antes de tapar.

Revisión y entrega del trabajo

Revisa las rozas junto con el electricista antes de enlucir. Una vez tapadas, cualquier corrección obliga a volver a rozar.

  • los recorridos van solo en vertical y en horizontal, dentro de las zonas acordadas,
  • la posición de las cajas coincide con el plano y con la distribución de los muebles,
  • las rozas tienen una profundidad uniforme y el tubo no sobresale de la superficie,
  • en el ladrillo hueco las celdas rotas están rellenas,
  • los tubos están bien fijados y sin aplastamientos ni cortes,
  • en el hormigón no hay armadura cortada a la vista,
  • el relleno está firme, sin huecos ni trozos sueltos,
  • los escombros se han retirado o recogido según lo acordado,
  • tienes fotos de los recorridos con referencia de medidas.

Preguntas frecuentes

Para un tubo corrugado normal de enchufes o alumbrado suele bastar una roza de unos 2 a 3 cm. Con tubos más gruesos o varios juntos, la roza es más ancha y profunda. Lo importante es que el tubo quede cubierto por una capa suficiente de yeso o mortero.

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