Presupuesta el trabajo con la lista de precios
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Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Trabajos de demolición y desmantelamiento | ||||
| Derribar muro de ladrillo macizo / cara vista | m² | - | ||
| Picado de azulejos cerámicos | m² | - | ||
| Picado de baldosas de suelo | m² | 11,72 € | - | |
| Desmontar bañera | ud | 48,18 € | - | |
| Desmontar inodoro | ud | 26,04 € | - | |
| Desmontar lavabo | ud | 22,14 € | - | |
| Derribar tabique de ladrillo de hasta 150 mm de espesor | m² | - | ||
| Derribar muro / tabique de hormigón | m³ | 195,33 € | - | |
| Derribar forjado de hormigón armado de hasta 12 cm | m² | 70,32 € | - | |
| Retirar revestimientos de suelo de PVC o moqueta | m² | 5,20 € | - | |
| Retirar suelo flotante (parquet, linóleo) | m² | 1,70 € | - | |
| Retirar puerta con marco de madera | ud | 32,56 € | - | |
| Corte de hormigón y desmontaje de cerco metálico de puerta | ud | - | ||
| Arrancar cerco metálico de puerta recibido en hormigón | ud | 33,86 € | - | |
| Desmontar radiador de panel | ud | 26,04 € | - | |
| Desmontar radiador de hierro fundido | ud | 45,58 € | - | |
| Desmontar falso techo de pladur y estructura | m² | 10,42 € | - | |
| Demolición completa de núcleo de baño prefabricado | ud | - | ||
| Picar revoco / yeso antiguo | m² | 8,46 € | - | |
| Desmontar mueble de cocina | ud | - | ||
| Arrancar armario empotrado | ud | 53,40 € | - | |
| Arrancar cerramiento de bajante de inodoro | ud | 62,50 € | - | |
| Retirar vierteaguas / alféizares | ud | 13,02 € | - | |
| Desescombro y retirada a vertedero | t | - | ||
Ladrillo macizo y caravista: qué cambia al derribar
El ladrillo macizo se usaba en edificios antiguos tanto para tabiques como para muros de carga. Los tabiques suelen rondar los 10 a 15 cm. Los muros de carga y las fachadas suelen ser de un pie o pie y medio, es decir, unos 25 a 40 cm o más. Los ladrillos van unidos con mortero de cal o mortero mixto de cal y cemento. El mortero de cal viejo se suele desmoronar con facilidad. El de cemento agarra fuerte y hace el derribo más lento.
El ladrillo caravista es el que queda a la vista, sin enlucido ni pintura. Se encuentra en fachadas, en interiores como elemento decorativo o en edificios con cierta historia. Al derribarlo suele haber dos objetivos a la vez: quitar una parte y no estropear la que se queda a la vista. Si quieres reutilizar los ladrillos, el muro se desmonta a mano, pieza a pieza, y luego se limpian de mortero.
Muro de carga o tabique: lo que conviene aclarar antes
La primera pregunta no es cómo derribar, sino qué sujeta ese muro. En una casa antigua, hasta un tabique que parece insignificante puede estar arriostrando los muros de alrededor o soportar con los años parte del forjado. Por eso, antes de tocar una fábrica de ladrillo macizo, tiene sentido llamar a un técnico de estructuras (arquitecto, arquitecto técnico o ingeniero). Él valora si el muro es de carga, si hay que apuntalar el techo durante la obra y qué dintel o cargadero hace falta sobre el hueco nuevo.
Si vives en un piso, avisa al administrador de fincas y a los vecinos antes de empezar. El ruido, el polvo y el paso de escombros por el portal y la escalera afectan a todos, y conviene proteger bien las zonas comunes.
Cómo se hace paso a paso
- Revisar el muro y contar con el informe del técnico de estructuras.
- Comprobar qué pasa por dentro del muro: electricidad, agua, desagües, conductos de ventilación, gas. Cortarlos y desconectarlos le corresponde a un profesional: la electricidad a un electricista autorizado, el gas a un instalador de gas autorizado.
- Vaciar la estancia, cubrir suelos, ventanas y puertas con plástico y aislar la zona de trabajo del resto de la vivienda.
- En un muro de carga, colocar puntales provisionales bajo el techo según las indicaciones del técnico.
- Para abrir un hueco en un muro de carga, abrir primero la roza superior y colocar el nuevo cargadero; solo después se derriba la fábrica de debajo.
- Derribar de arriba abajo, por hiladas, y vigilar en todo momento que el resto del muro aguanta.
- Separar los escombros en la misma obra: ladrillo y mortero por un lado, metal, madera y plásticos por otro.
- Repasar las jambas y los encuentros con el techo y el suelo, y retirar los residuos.
Si durante la obra notas olor a gas, para de inmediato, no enciendas ni apagues aparatos eléctricos ni uses llama, ventila, sal del lugar y llama al 112 o al teléfono de urgencias de tu distribuidora de gas.
A mano o con máquina
El derribo manual, con martillo percutor, cincel y sierra para fábrica, es lo habitual en pisos y viviendas unifamiliares. Es más preciso, hace vibrar menos la estructura y permite conservar parte del muro o los ladrillos caravista. A cambio, es más lento y más duro físicamente.
El derribo con máquina, con martillos hidráulicos o pequeños robots de demolición, se reserva para muros gruesos de fachada o de carga, superficies grandes o sitios donde no se puede trabajar a mano. Va más rápido, pero hace más ruido y genera más vibraciones, que pueden dañar lo que hay alrededor. En la práctica se suelen combinar: la máquina quita el grueso y los bordes y encuentros se rematan a mano. Para que el hueco quede con aristas rectas y limpias, primero se corta la fábrica con disco o hilo de diamante.
Con cualquier método se levanta mucho polvo. Regar, aspirar, mascarilla, gafas y casco son el equipo normal, no un extra.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
- Grosor y función del muro: un tabique fino sin carga es sencillo; un muro de carga grueso con puntales y cargadero es mucho más laborioso.
- Dureza del mortero: el mortero de cal que se desmorona va rápido, el de cemento duro frena el avance.
- Recuperar ladrillos: desmontar con cuidado un caravista lleva más tiempo que un derribo normal.
- Acceso: un piso alto sin ascensor, una escalera estrecha o la falta de sitio para el contenedor alargan la bajada de escombros.
- Volumen de escombros: un metro cúbico de ladrillo macizo suele dar aproximadamente entre tonelada y media y casi dos toneladas de residuos, y una vez roto ocupa más que en el muro.
- Sorpresas ocultas: instalaciones empotradas, precercos metálicos recibidos con mortero o vigas de acero dentro de la fábrica suman trabajo.
- Vida alrededor: en un edificio habitado hay que respetar los horarios de descanso de los vecinos y proteger más el entorno.
Errores habituales
- Derribar sin técnico de estructuras porque "el muro es fino". Pueden aparecer grietas, flechas en el techo o daños en las viviendas vecinas.
- Un contenedor demasiado pequeño. El ladrillo macizo pesa y la cuba se llena antes de lo previsto. Calcula con margen.
- Escombros en la basura doméstica. Los residuos de obra van al punto limpio, a una planta de reciclaje o a un contenedor de una empresa que los entregue a un gestor autorizado.
- Elegir empresa solo por precio. Comprueba su experiencia, referencias y que tenga seguro de responsabilidad civil.
Cómo revisar el trabajo terminado
Al recibir la obra, conviene repasar estos puntos:
- el muro está derribado en la medida acordada y las aristas del hueco quedan rectas y firmes,
- las paredes de alrededor, el techo y el suelo no tienen grietas ni deformaciones nuevas,
- el cargadero está colocado según el técnico y los puntales se han retirado en el momento acordado,
- las instalaciones cercanas están protegidas, cerradas o reconectadas por un profesional,
- el caravista contiguo no ha sufrido daños,
- los escombros se han retirado y tienes el justificante de su entrega,
- la estancia está limpia y lista para los siguientes trabajos.
Preguntas frecuentes
Con ladrillo macizo no es recomendable. Un muro que no parece de carga puede arriostrar la estructura o sostener parte del forjado. El técnico de estructuras te dirá si se puede quitar y en qué condiciones.
Sí, si el muro se desmonta a mano y con cuidado. Después se limpian de mortero. Siempre se rompe una parte, sobre todo si el mortero era duro.
Los residuos de obra no van a los contenedores de basura de la calle. Las cantidades pequeñas se pueden llevar al punto limpio; las grandes se retiran en contenedor hasta una planta de reciclaje, donde se convierten en árido reciclado para rellenos y capas de base.
Un tabique normal de un piso lo suele quitar una cuadrilla con experiencia en un día, incluida la bajada de escombros. Un muro de carga con puntales y cargadero, o el desmontaje cuidadoso de un caravista, lleva bastante más.
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