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Retirada de amianto y uralita

Uralita es la marca que en España dio nombre al fibrocemento con amianto: placas onduladas, depósitos de agua, bajantes, tuberías y jardineras que se instalaron en viviendas, naves, garajes, casetas de huerta y granjas hasta la prohibición del amianto en 2002.

Actualizado 09/2026·10 min read·1 price list items
Precio del trabajo estándar
26,80 €/ m²
Rango orientativo
21,44 € - 34,84 €
Piso de 60 m²
4020,00 €
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Precios de obras de construcción: Retirada de amianto y uralita

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Desmontaje y demolición1 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

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Desmontaje y retirada de amianto / fibrocementom²26,80 € / m²m²introduzca la cantidad-
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Qué incluye el trabajo

La retirada de fibrocemento con amianto es un trabajo especializado que realiza una empresa inscrita para ello, con personal formado y equipos adecuados. En una cubierta o fachada habitual suele incluir:

  • la preparación y señalización de la zona de trabajo e impedir el acceso a personas no autorizadas,
  • el humedecido de la superficie o la aplicación de un encapsulante que fija las fibras,
  • el desmontaje de las placas sin romperlas, por ejemplo cortando o extrayendo ganchos, clavos y tornillos,
  • la bajada de las placas sin arrojarlas, normalmente con montacargas, grúa o rampa,
  • el embalaje en plástico resistente o sacas big bag y su etiquetado como residuo con amianto,
  • la limpieza de la zona, incluidas correas, canalones y alrededores,
  • en trabajos en interiores, la medición de la concentración de fibras al terminar.

El transporte y la gestión en un vertedero autorizado para amianto son una partida aparte. En la tarifa de NUMIQ se calculan por peso, por tonelada. El trabajo tampoco incluye la nueva cubierta, los nuevos rastreles ni los remates de chapa, que se presupuestan por separado.

Cuándo se retira el amianto

Sobre todo al reformar una cubierta, cuando el propietario quiere sustituir la uralita por panel sándwich, chapa o teja. También en la rehabilitación o demolición de edificios antiguos, al cambiar depósitos de agua y bajantes de fibrocemento y en reformas de baños y cocinas en bloques antiguos, donde son habituales las bajantes de amianto. La retirada es necesaria igualmente cuando la cubierta está muy dañada, por ejemplo tras una granizada o un temporal. En ese caso, los fragmentos no deben barrerse en seco, sino recogerse húmedos.

Si la uralita está entera, sin daños y nadie la manipula, en general no existe la obligación de retirarla de inmediato. En cuanto se planifica una reforma, rehabilitación o demolición, se aplican las normas para trabajos con amianto. En edificios construidos antes de 2002 conviene contar con materiales con amianto y comprobarlo antes de intervenir. Muchos ayuntamientos elaboran además censos de instalaciones con amianto y calendarios para su retirada progresiva.

Dónde se encuentra el amianto en una vivienda

La cubierta ondulada es lo más visible, pero no lo único. En la reforma de casas y pisos antiguos, el amianto aparece a menudo donde nadie lo espera:

  • placas onduladas y pizarras de fibrocemento en viviendas, naves, garajes, casetas y granjas,
  • revestimientos de fachada con placas planas, a menudo en hastiales y bajo las ventanas,
  • bajantes, tuberías de saneamiento y conductos de ventilación de fibrocemento gris,
  • depósitos de agua en azoteas y desvanes,
  • chimeneas y conductos de humos y placas junto a estufas y calderas,
  • algunas baldosas vinílicas antiguas y sus adhesivos, donde el amianto se usaba como carga.

A simple vista, el fibrocemento con amianto es difícil de distinguir del fibrocemento moderno sin amianto. La antigüedad del edificio es una buena pista, pero solo un análisis de laboratorio da certeza. Deje la toma de muestras a un técnico especializado y no rompa trozos usted mismo.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

El trabajo es rápido y sencillo cuando la cubierta es baja y de forma simple, las placas están enteras y el camión puede aparcar junto a la casa. En cambio, alarga y encarece la obra:

  • uralita rota o quebradiza que hay que recoger pieza a pieza,
  • cubiertas con mucha pendiente o altura, que requieren andamio y montacargas,
  • trabajos en interiores con confinamiento, depresión y extracción,
  • mal acceso a la parcela y largos recorridos para sacar los residuos,
  • fibrocemento cubierto por otras capas que hay que retirar antes.

Normativa en España

Los requisitos derivan de la normativa de prevención de riesgos laborales frente al amianto y de la normativa de residuos. Las comunidades autónomas gestionan los registros y los planes de trabajo, por lo que algunos trámites pueden variar según la región.

Empresa inscrita en el registro

Los trabajos con riesgo de exposición al amianto solo los pueden realizar empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto, conocido como RERA. Sus trabajadores deben tener formación específica y vigilancia de la salud. Antes de firmar, pida el número de inscripción en el RERA, los certificados de formación y la descripción del método de trabajo.

Plan de trabajo ante la autoridad laboral

Para cada obra, la empresa elabora un plan de trabajo y lo presenta ante la autoridad laboral de la comunidad autónoma, que dispone de un plazo para aprobarlo. El plan indica la ubicación, las fechas y la duración, el tipo y la cantidad de amianto, el procedimiento, la protección de los trabajadores y la gestión de los residuos. Antes de empezar, la empresa comunica también el inicio de los trabajos.

En la práctica, entre el encargo y el comienzo de la obra pueden pasar varias semanas. Si piensa cambiar la cubierta en verano, contacte con la empresa con suficiente antelación.

Licencia municipal

Consulte con su ayuntamiento si la sustitución de la cubierta o la demolición requiere licencia de obra o comunicación previa.

Retirada por el propietario

Las autoridades sanitarias y laborales desaconsejan claramente que un particular retire la uralita por su cuenta. Las fibras se dispersan por la parcela, la vivienda, la ropa y las casas vecinas. Además, los residuos deben acabar en un gestor autorizado, y la mayoría de los puntos limpios no admiten amianto. Si se lo plantea, infórmese antes en su ayuntamiento o en el organismo de seguridad laboral de su comunidad autónoma.

El trabajo paso a paso

Visita y plan de trabajo

La empresa valora el tipo de material, la superficie, el estado de las placas, el acceso y la forma de bajarlas. Elabora el plan de trabajo y lo tramita ante la autoridad laboral. Si hay dudas sobre si el material contiene amianto, se toma una muestra para analizarla en laboratorio.

Preparación de la obra

La zona se señaliza y se acota. Las ventanas y rejillas de la vivienda se cierran y se sellan, y el entorno se cubre con plástico. Los operarios llevan buzos desechables y protección respiratoria con filtro P3 o mascarillas FFP3. En interiores, la zona se confina y se mantiene en depresión.

Humedecido y encapsulado

La superficie de las placas se humedece con agua o se pulveriza con un encapsulante que fija las fibras. Sin este paso, la manipulación libera mucho más polvo.

Desmontaje de las placas

Las placas se sueltan una a una, sin romperlas y sin radial. Los ganchos o tornillos se cortan o se extraen. Las placas enteras se bajan con montacargas o rampa, nunca se arrojan. Los trozos rotos se recogen a mano y se embalan por separado.

Embalaje y etiquetado

Las placas se apilan en palés y se envuelven de forma estanca con plástico o se meten en sacas. El embalaje lleva la etiqueta de amianto. Según la lista europea de residuos, los materiales de construcción con amianto son residuos peligrosos con el código 17 06 05.

Limpieza y transporte

Tras el desmontaje se limpian las correas y el entorno, y los interiores se aspiran con un aspirador con filtro HEPA. En trabajos interiores se mide la concentración de fibras en el aire. Un transportista autorizado lleva los residuos a un vertedero que admite amianto. Pida el documento de entrega y aceptación del residuo.

Errores más frecuentes en la práctica

  • Romper las placas y tirarlas desde el tejado. Cuadrillas sin formación rompen la uralita y la lanzan a un contenedor. Así se liberan más fibras que de ninguna otra forma.
  • Cortar y taladrar con herramientas eléctricas. La radial o el taladro generan un polvo fino que llega lejos.
  • Limpiar la uralita con agua a presión. El agua arranca fibras de la superficie y las arrastra al suelo y a las parcelas vecinas.
  • Echar los residuos en un contenedor de escombros. El vertedero los rechaza y el productor del residuo se expone a una sanción.
  • Enterrarlos o abandonarlos en el campo. Es ilegal y peligroso, y las administraciones sancionan estos vertidos.
  • Empresa sin RERA o sin plan de trabajo. Una empresa que empieza sin plan aprobado incumple la normativa y usted no tiene garantía de que trabaje correctamente.
  • Elementos pequeños olvidados. Bajantes, depósitos, chimeneas o jardineras de fibrocemento se pasan por alto y se quedan en la obra.
  • Ropa contaminada en casa. Las fibras viajan en la ropa y el calzado, por eso se usa ropa de protección desechable.

Cómo comprobar que el trabajo se hizo bien

Una retirada de amianto terminada no se ve como un enlucido o un alicatado. Lo que se comprueba es sobre todo la documentación y el método. En la recepción, verifique que:

  • la empresa está inscrita en el RERA y le ha mostrado la inscripción,
  • existía un plan de trabajo aprobado para su obra,
  • los operarios llevaban buzos y protección respiratoria con filtro P3,
  • las placas se humedecieron o encapsularon antes del desmontaje y no se rompieron,
  • los residuos estaban embalados, etiquetados y no quedaron sueltos en la parcela,
  • no quedan fragmentos en las correas, los canalones ni el jardín,
  • en trabajos interiores se realizó la medición de fibras,
  • tiene el documento de entrega del residuo al gestor autorizado con el peso.

Guarde la documentación. Le será útil al vender el inmueble, ante una inspección y si alguna vez surgen dudas sobre el destino de los residuos.

Guía para el propietario: cómo prepararse para la retirada

El desmontaje lo realiza la empresa especializada. Aun así, el propietario puede hacer mucho para que la obra vaya bien:

  1. Averiguar dónde hay uralita u otros materiales con amianto en el edificio.
  2. Reunir el año de construcción y las reformas anteriores para la empresa.
  3. Medir o estimar la superficie de la cubierta y de los demás elementos.
  4. Pedir presupuestos a empresas inscritas en el RERA y comprobar su inscripción.
  5. Acordar la fecha con margen para la aprobación del plan de trabajo.
  6. Consultar en el ayuntamiento si el cambio de cubierta necesita licencia.
  7. Encargar la nueva cubierta y al instalador para que el tejado no quede abierto mucho tiempo.
  8. Avisar a los vecinos de las fechas de la obra.
  9. Despejar el entorno de la casa y preparar sitio para los palés y el acceso del camión.
  10. No entrar en la zona de trabajo durante la obra y mantener alejados a niños y animales.
  11. Al terminar, recoger la documentación de los residuos y revisar la parcela.

Precio y qué lo determina

En la tarifa de NUMIQ, la mano de obra para desmontar y retirar amianto o uralita cuesta 26,80 € por m². Incluye el pequeño material fungible. Los plásticos, el encapsulante y los equipos de protección se cobran aparte como material, igual que la nueva cubierta. Los precios reales varían según la comunidad autónoma, la provincia y la ciudad, y suelen ser más altos en las grandes ciudades.

El transporte y la gestión en vertedero de residuos peligrosos son una partida separada en la tarifa de NUMIQ, a 328,30 € por tonelada. El peso se determina en la báscula al entregar el residuo.

En el precio total influyen sobre todo:

  • la superficie y el tipo de material, es decir placas onduladas, pizarras, fachada, depósitos o bajantes,
  • la pendiente y la altura de la cubierta y la necesidad de andamio y montacargas,
  • el estado de las placas, ya que la uralita rota se retira más despacio,
  • el trabajo exterior o interior, con confinamiento, extracción y mediciones,
  • la distancia al vertedero autorizado para amianto.

Tras la retirada llega la nueva cubierta. Puede presupuestarla, por ejemplo, con la colocación de teja cerámica o de hormigón o una cubierta de chapa de junta alzada. Encontrará más partidas en trabajos de demolición.

Preguntas frecuentes

Las autoridades lo desaconsejan y remiten a empresas inscritas en el RERA. Los residuos tienen que terminar en todo caso en un gestor autorizado, y la mayoría de los puntos limpios no los admiten. Antes de hacer nada, consulte en su ayuntamiento o en el organismo de seguridad laboral de su comunidad.

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