Presupuesta el trabajo con la lista de precios
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Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Cubiertas y cubriciones | ||||
| Instalar contrarastrelado | m² | 5,25 € | - | |
| Instalar rastreles para cubierta de teja | m² | - | ||
| Instalar barrera de vapor | m² | 3,90 € | - | |
| Revestimiento de fachada - junta alzada | m² | 26,80 € | - | |
| Cubierta de chapa con junta alzada | m² | 25,45 € | - | |
| Instalar lámina impermeabilizante de PVC (cubierta plana) | m² | - | ||
| Test de chispa en lámina de PVC (cubierta plana) | m² | - | ||
| Colocar cubierta de teja cerámica/hormigón | m² | 40,20 € | - | |
Para qué sirven los contrarrastreles y por qué importan
Los contrarrastreles cumplen tres funciones. La primera y más importante es la ventilación. Entre la lámina y la teja tiene que quedar una cámara por la que suba el aire desde el alero hasta la cumbrera. Esa cámara se lleva la humedad que atraviesa la lámina desde el interior y seca el agua que se cuela bajo la teja con viento fuerte o lluvia racheada. La altura del contrarrastrel es, por tanto, la altura de la cámara de aire.
La segunda función es mecánica. El contrarrastrel aprieta la lámina contra el cabio en toda su longitud, de modo que el viento no la levanta y no se rasga alrededor de los clavos. Sobre los contrarrastreles se clavan después los rastreles horizontales que sujetan la teja.
La tercera función es crear un plano. Los cabios de tejados viejos, y también los de tejados nuevos con madera de menor calidad, rara vez están en el mismo plano. Los contrarrastreles se pueden calzar o ajustar para que el rastrelado y luego la teja queden rectos. Si se salta este paso, una teja ondulada ya no se arregla sin desmontarla.
¿Por qué no clavar los rastreles directamente sobre los cabios? Porque quedarían apoyados encima de la lámina. El agua que baja por ella se detendría en cada rastrel, la lámina no se secaría debajo y el aire no tendría por dónde circular. Gracias a los contrarrastreles, el agua corre libre por la lámina hasta el canalón.
Solo contrarrastrelado o todo el rastrelado: qué partida necesitas
En la lista de precios de NUMIQ hay tres partidas parecidas. Cada una tiene su propia página, así que conviene tener clara la diferencia:
- Montaje de contrarrastrelado (esta página): solo los listones en el sentido de la pendiente, sobre los cabios, encima de la lámina o de un tablero existente. Se mide en m² de faldón. No incluye los rastreles para la teja.
- Montaje de rastrelado para teja: los rastreles horizontales sobre los contrarrastreles, con la separación que pida la teja concreta. Incluye el rastrel de alero, el de cumbrera y los refuerzos en limahoyas.
- Rastrelado y contrarrastrelado de cubiertas (conjunto): las dos capas seguidas, por el mismo equipo y en la misma intervención.
Encargar solo el contrarrastrelado tiene sentido en estos casos:
- quieres cerrar el tejado cuanto antes con lámina y contrarrastreles, y la teja llegará semanas después, por ejemplo por plazos de suministro,
- bajo una cubierta de chapa se coloca un entablado completo y los contrarrastreles crean la cámara ventilada entre el entablado y la lámina, o sostienen ese entablado,
- el rastrelado lo hará el tejador junto con la teja, porque prefiere marcar él la separación según la pieza que coloca,
- se coloca aislamiento sobre cabios y los contrarrastreles se anclan con tornillos largos a través de los paneles, un trabajo aparte y más delicado,
- en una rehabilitación se mantiene el entablado original con lámina nueva y los contrarrastreles van encima.
Si una misma empresa te hace todo, de la lámina a la teja, y nada tiene que esperar, la partida conjunta suele ser más práctica. El equipo no tiene que volver, montar y desmontar las protecciones otra vez, y un solo responsable responde de las dos capas.
Antes y después: preparación y coordinación con otros oficios
El contrarrastrelado se monta al final de una fase concreta. Si lo que va debajo no está terminado, el equipo espera o hace apaños que luego salen caros.
- Estructura revisada y reparada. Los cabios dañados, podridos o combados se cambian o refuerzan antes de poner la lámina. Debajo del contrarrastrel ya nadie verá nada.
- Tratamiento de la madera. Si la estructura antigua se trata contra carcoma, termitas u hongos, el tratamiento tiene que estar hecho y seco.
- Lámina transpirable. O ya está colocada, o la coloca el mismo equipo justo antes. Se extiende en horizontal desde el alero hacia arriba, con los solapes que indica el fabricante. No debe quedarse mucho tiempo al descubierto: con el sol de buena parte de España, el plazo de exposición que da el fabricante se agota antes de lo que parece.
- Alero. La chapa de alero o el goterón al que acomete la lámina debería estar colocado, para que el agua vaya al canalón y no a la fachada.
- Elementos pasantes. Chimenea, ventilación del saneamiento, ventanas de tejado y trampillas deberían tener al menos la posición replanteada, para interrumpir bien los contrarrastreles a su alrededor.
- Andamio y protección. Andamio en el alero u otro sistema contra caídas, acceso para subir material y un sitio seco donde guardar la madera.
En un edificio de viviendas, el trabajo se organiza con la comunidad de propietarios y el administrador de fincas: accesos, horarios, zona de acopio y aviso a los vecinos de la planta bajo cubierta.
También hay que coordinarse con los oficios que vienen después:
- Altura del contrarrastrel con el tejador. Afecta a la altura del alero, al encuentro con el canalón y a la altura de la cumbrera.
- Ventanas de tejado. Cada fabricante tiene sus instrucciones para unir la lámina y desviar el agua por encima del marco.
- Aislamiento del bajo cubierta. Si la lana mineral se mete entre cabios desde abajo, no debe empujar la lámina hacia la cámara. La lámina se abomba entre contrarrastreles y reduce el paso de aire. Si después cierra el pladurista, mejor que revise antes este punto.
- Pararrayos, antenas y placas solares. Sus soportes suelen anclarse a través de la teja a rastreles, contrarrastreles o cabios. Conviene saber su posición de antemano. Si el proyecto aspira a ayudas a la rehabilitación energética, guarda la documentación de la lámina y del aislamiento.
Cómo se monta el contrarrastrelado en el tejado
Comprobar el plano de los cabios
El carpintero tensa un cordel o apoya una regla larga sobre varios cabios y localiza dónde sobresalen y dónde están hundidos. En estructuras nuevas de madera cepillada la diferencia suele ser pequeña. En tejados viejos aparecen cabios combados varios centímetros. Aquí se decide dónde habrá que calzar y dónde rebajar.
Colocar el listón y la banda de sellado
El contrarrastrel va centrado en el eje del cabio, no desplazado. Con poca pendiente, si el tejado va a estar tiempo solo con lámina o si lo pide el fabricante de la lámina, se pega una banda de sellado debajo del listón. Al clavar, la banda se cierra alrededor del clavo y el agua no entra por el agujero al aislamiento.
Fijación
El listón se clava o atornilla al cabio a intervalos regulares, normalmente cada 30 a 50 cm aproximadamente, según proyecto y cargas. La fijación tiene que entrar lo bastante en el cabio. Se usan clavos galvanizados, a menudo de fuste anillado, que agarran mejor. Con aislamiento sobre cabios se usan los tornillos del sistema, de la longitud y con el ángulo que indica el fabricante.
Empalmes y nivelación
Los contrarrastreles se empalman a tope, siempre sobre el cabio. Donde el cabio está hundido se meten calzos o se usa un listón más alto y se ajusta. El carpintero va comprobando el plano con un cordel tendido entre los contrarrastreles de los extremos.
Alero, cumbrera y elementos pasantes
En el alero, los contrarrastreles terminan de forma que la entrada de aire entre lámina y teja quede abierta. Esa entrada se protege luego con una rejilla contra pájaros e insectos. En la cumbrera se cortan para que el aire salga por una cumbrera ventilada. Alrededor de ventanas, chimeneas y buhardillas se interrumpen dejando hueco suficiente para que el aire rodee el obstáculo y no quede una bolsa cerrada sin ventilación.
Limahoyas y limatesas
En tejados a cuatro aguas o con muchos quiebros, los contrarrastreles se cortan en diagonal junto a limatesas y limahoyas. En la limahoya suele añadirse un listón o una tabla auxiliar bajo la chapa. Aquí se nota la experiencia del equipo: cada corte tiene que encajar y la lámina de la limahoya no puede quedar tensa como un tambor.
Materiales: madera, altura del listón y fijaciones
Madera
Los contrarrastreles se hacen de pino o abeto, normalmente tratados en autoclave contra insectos y hongos. La madera debe estar seca, con una humedad aproximada por debajo del 20 %, recta y sin nudos grandes que se suelten. La madera mojada se tuerce en el tejado, merma y afloja los clavos. Si llega húmeda, conviene apilarla bajo techo con separadores para que se oree.
Altura y sección
En viviendas unifamiliares se usan normalmente contrarrastreles de unos 40 a 60 mm de alto y unos 50 a 60 mm de ancho. Más altura significa más cámara de aire. La necesitas sobre todo con faldones largos, poca pendiente, cubiertas con muchos elementos pasantes y bajo cubierta habitable. Lo que manda es el proyecto y lo que piden los fabricantes de la teja y de la lámina. El ancho tiene que permitir clavar los rastreles con seguridad.
Fijaciones y sellado
- Clavos: galvanizados, lisos o anillados, de longitud suficiente. Con listones finos sobre cabios débiles se prefiere tornillo.
- Tornillos para madera: con listones altos, con calzos y en rehabilitación, donde los martillazos aflojarían madera vieja o el enlucido del bajo cubierta.
- Tornillos de sistema para aislamiento sobre cabios: tornillos largos con anclaje certificado, colocados según el esquema del fabricante.
- Banda de sellado bajo contrarrastrel: de espuma o butilo, cuando la lámina va a estar más tiempo sin teja o la pendiente es baja.
Contrarrastreles sobre tablero y bajo chapa
Sobre un entablado completo con lámina o tela asfáltica, los contrarrastreles se anclan a través del tablero hasta los cabios, no solo a las tablas. Bajo una cubierta de chapa o panel, crean la cámara ventilada. Sin ella, la humedad condensa en la cara inferior de la chapa y gotea hacia dentro.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
El precio por m² de esta página parte de un tejado corriente. El tuyo puede ser más sencillo o bastante más complicado. Facilitan el trabajo:
- un tejado a dos aguas con faldones largos y rectos,
- estructura nueva y recta de madera cepillada,
- acceso seguro y andamio montado,
- pocos elementos pasantes y ventanas,
- lámina ya colocada y material en obra.
Alargan y encarecen el trabajo:
- cuatro aguas, limahoyas, buhardillas y limatesas, donde cada listón se corta,
- mucha pendiente y mucha altura, que obligan a protecciones más serias,
- cabios viejos y torcidos, donde hay que calzar casi cada metro,
- aislamiento sobre cabios con tornillos largos y replanteo preciso,
- montaje sobre un entablado existente, donde hay que localizar cada cabio,
- muchas chimeneas, ventanas y conductos,
- mal tiempo, viento y lluvia, con los que no se puede o no se debe trabajar arriba.
¿Cuánto se tarda? En un tejado a dos aguas de una vivienda unifamiliar, un equipo de dos o tres carpinteros suele terminar el contrarrastrelado en uno o dos días. Con cuatro aguas, buhardillas, estructura irregular o aislamiento sobre cabios puede llevar varias veces más. No hay tiempos de secado ni de fraguado, pero el tiempo puede retrasar la obra: sobre lámina mojada no se trabaja con seguridad.
Errores típicos y cómo se notan después
Casi ningún fallo del contrarrastrelado se ve el día del montaje. Aparecen tras el primer invierno o, a veces, al cabo de varios años.
- Contrarrastrel demasiado bajo. La cámara no basta, la humedad se acumula bajo la teja, los rastreles crían moho y en el bajo cubierta salen manchas en el pladur.
- Entrada o salida de aire bloqueada. En el alero el hueco se tapa con mortero, chapa o una rejilla demasiado cerrada, y en la cumbrera falta ventilación. El aire no circula aunque los listones tengan altura suficiente.
- Listón fuera del eje del cabio. El clavo solo atraviesa lámina y aislamiento. Con el tiempo el listón se suelta y la lámina queda agujereada.
- Clavos cortos o sin galvanizar. Se oxidan, ceden y la teja se mueve con viento fuerte.
- Falta la banda de sellado donde hacía falta. Con el tejado provisional, el agua entra por los clavos al aislamiento y nadie lo nota hasta que sale una mancha en el techo.
- Contrarrastreles continuos bajo una ventana de tejado. Encima de la ventana queda un espacio cerrado sin ventilación, la humedad se queda alrededor del marco y la madera sufre.
- Madera húmeda. Los listones se tuercen, el plano se pierde y la teja forma ondas visibles.
- Cabios sin nivelar. Mirando el faldón en oblicuo se ven hundimientos y resaltos. Solo se arregla levantando la teja.
- Lámina dañada durante el montaje. Pisar la lámina entre cabios, herramientas que caen, cortes al ajustar piezas. Las roturas pequeñas se tapan en el momento con la cinta adecuada para esa lámina.
Guía para manitas: lo que puedes preparar tú sin subir al tejado
Montar contrarrastreles es trabajo en altura sobre un plano inclinado, muchas veces sobre una lámina que resbala si está húmeda. Exige andamio u otra protección contra caídas, arnés y experiencia moviéndose sobre la estructura, así que no es un trabajo para hacer por tu cuenta. Lo que sí puedes hacer es dejarlo todo listo desde el suelo y desde dentro, para que el equipo trabaje rápido y bien:
- Despejar el perímetro de la casa para el andamio y para descargar la madera.
- Preparar un sitio seco y ventilado donde apilar los listones con separadores.
- Vaciar el bajo cubierta para poder revisar la estructura y los clavos desde abajo.
- Apuntar dónde irán ventanas de tejado, antenas, placas solares o salidas de humos y pasárselo al carpintero.
- Confirmar con el tejador la altura de contrarrastrel que necesita su teja.
- Pactar fechas para que la lámina no quede más tiempo al sol del que permite el fabricante.
- En un piso, avisar al administrador de fincas y a los vecinos de los días de obra.
Lista de comprobación al recibir el contrarrastrelado
Antes de que el carpintero se vaya y lleguen rastreles y teja, merece la pena revisar el tejado desde el andamio y desde el bajo cubierta:
- cada contrarrastrel va en el eje del cabio y está firme, no se mueve al empujarlo,
- los clavos o tornillos están a intervalos regulares y son galvanizados,
- los empalmes van sobre el cabio, a tope y sin huecos grandes,
- la altura coincide con el proyecto o con lo acordado con el tejador,
- el plano del faldón no presenta ondas visibles al mirar a lo largo del cordel,
- en el alero la entrada de aire está libre y la lámina vierte al canalón,
- en la cumbrera queda espacio para la salida del aire,
- alrededor de ventanas, chimeneas y buhardillas los listones están interrumpidos con hueco para el aire,
- donde se acordó banda de sellado, está realmente colocada,
- la lámina no está rota, perforada ni abombada hacia la cámara,
- desde el bajo cubierta no se ven clavos que hayan fallado el cabio,
- la madera está seca, tratada y no se tuerce,
- restos, recortes y clavos están recogidos del tejado y del entorno de la casa.
Preguntas frecuentes
Los rastreles sujetan la teja. Los contrarrastreles crean debajo la cámara ventilada y separan los rastreles de la lámina. Sin ellos, los rastreles se apoyarían en la lámina, el agua se quedaría retenida detrás y no circularía aire bajo la teja.
En viviendas unifamiliares se usan normalmente listones de unos 40 a 60 mm de alto. Con faldones largos, poca pendiente o bajo cubierta habitable se elige más altura. Lo debe decidir el proyecto o el tejador según lo que pidan los fabricantes de la teja y de la lámina.
En la práctica, sí. Los contrarrastreles están en la cámara ventilada, donde puede haber humedad, y una vez puesta la teja ya no hay acceso a ellos. Además de tratada, tiene que estar seca y recta.
No siempre. Se recomienda con pendientes bajas, cuando el tejado va a quedar un tiempo solo con lámina y contrarrastreles o cuando lo exige el fabricante de la lámina. La banda sella los puntos por donde los clavos atraviesan la lámina.
Depende de la lámina. Cada fabricante indica cuánto aguanta el sol y la intemperie sin teja, y suele hablarse de semanas, no de meses. Con la radiación solar habitual en España conviene no apurar ese plazo. Si la teja se va a retrasar, pregúntalo antes y valora la banda de sellado.
Sí, en rehabilitación es habitual. El entablado tiene que estar sano, los contrarrastreles se anclan a través de él hasta los cabios y debajo suele ir lámina o tela nueva. El carpintero debe localizar con precisión cada cabio; si no, los listones quedarían sujetos solo a las tablas.
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