Presupuesta el trabajo con la lista de precios
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Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Preparación | ||||
| Lijado del soporte antes de nivelar (eliminación de adhesivo/alquitrán) | m² | 3,10 € | - | |
| Levantado y retirada de suelo flotante existente | m² | 3,62 € | - | |
| Desmontaje de rodapiés | m | 1,55 € | - | |
| Levantado de linóleo encolado | m² | 5,82 € | - | |
| Lijado del soporte de hormigón | m² | 7,76 € | - | |
| Imprimación del soporte + sellado acrílico de rincones | m² | 2,20 € | - | |
| Imprimación del soporte | m² | 1,68 € | - | |
| Mortero autonivelante | m² | 8,40 € | - | |
| Banda perimetral de dilatación | ml | 1,42 € | - | |
| Solera de nivelación con arcilla expandida (Liapor) | m² | 7,76 € | - | |
| Instalar tableros OSB en el suelo | m² | - | ||
| Panel de fibra de madera de 20 mm (aislamiento térmico y acústico al ruido de impacto) | m² | - | ||
| Tela asfáltica soldada con soplete (1 capa) | m² | - | ||
| Cosido y sellado de juntas de dilatación con resina | ud. | 23,28 € | - | |
Por qué el autonivelante no aguanta sobre cola vieja
La cola y el betún antiguos suelen estar blandos, grasientos o poco pegados a la solera. El autonivelante se extiende sin problema sobre ellos, pero se queda pegado a la cola y no a la base firme. Cuando la cola se mueve por las cargas o por los cambios de temperatura, la capa nueva se despega, se agrieta o deja huecos debajo. A los pocos meses lo notas: el vinílico cruje, una baldosa se raja o el suelo suena a hueco al golpearlo.
El lijado cumple dos funciones: quitar todo lo que no esté firme y dejar la superficie con poro y rugosidad, para que la imprimación penetre y el autonivelante se adhiera.
Primero, saber qué hay en el suelo
Antes de encender la lijadora conviene saber qué tipo de adhesivo tienes delante. En pisos y casas con años no es solo una cuestión técnica, también de salud.
- Betún negro y brillante bajo parquet antiguo: puede ser a base de alquitrán. Estos adhesivos pueden contener hidrocarburos aromáticos policíclicos, que son nocivos y pasan al polvo al lijar.
- Losetas vinílicas antiguas y algunas colas de hace décadas: pueden contener amianto. En España fueron habituales en pisos de los años sesenta a los ochenta. Si hay sospecha, haz analizar una muestra. La retirada de amianto solo deben hacerla empresas especializadas en este tipo de trabajo.
- Colas de dispersión habituales bajo moqueta o vinílico: suelen ser más claras y blandas, y al lijarlas tienden a embadurnarse más que a desmenuzarse.
También hay que valorar el propio soporte. Una solera de mortero firme se lija de otra forma que un recrecido viejo que se disgrega o que una base de madera. Sobre madera se trabaja con más cuidado para no rebajarla demasiado, y además hay que elegir un autonivelante que el fabricante admita expresamente sobre madera.
Cómo se hace el trabajo paso a paso
- Vaciar la habitación, quitar los rodapiés y tapar puertas, umbrales y huecos por donde pueda salir el polvo.
- Rascar con espátula o rasqueta los restos gruesos de cola, que si no embozarían los discos sin necesidad.
- Lijar la superficie con una lijadora de suelos con útil diamantado de grano grueso, conectada a un aspirador industrial.
- Repasar bordes, esquinas y zonas junto a las paredes con una máquina más pequeña, donde la grande no llega.
- Si hace falta, pasar un útil más fino para dejar la superficie homogénea.
- Aspirar a fondo toda la superficie, rincones incluidos, no solo barrer.
- Comprobar la firmeza, la limpieza y la planitud del soporte y marcar las zonas que hay que reparar.
Después del lijado viene la imprimación adecuada al soporte y al autonivelante, y si hace falta el sellado de rincones y pasos de tubos para que la pasta no se escape por las juntas. Eso ya forma parte de otra partida de trabajo.
Lijado, fresado u otra solución
Lijar no siempre es la única opción. El profesional de suelos elige el método según lo que encuentre.
- Capa fina de cola sobre solera firme: basta con un lijado normal con útiles diamantados.
- Capas muy gruesas de betún o cola: suele ir más rápido fresar o retirar primero a máquina y luego lijar.
- Solera que se disgrega, agrietada o sin cohesión: lijar no lo arregla. Hay que quitar la capa débil y reparar con mortero de reparación, a veces incluso con un recrecido nuevo.
- Grandes diferencias de altura: el lijado no nivela el suelo. Eso lo resuelve un autonivelante del espesor adecuado o una capa de regularización.
- Restos que no se pueden quitar del todo: algunos fabricantes ofrecen imprimaciones pensadas para restos de colas antiguas. Solo valen si la ficha técnica lo admite expresamente.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
El esfuerzo y el tiempo pueden variar mucho entre dos pisos con los mismos metros. Lo complican sobre todo:
- una capa de cola gruesa o blanda y pegajosa que emboza los útiles,
- el betún negro, que obliga a extremar la protección contra el polvo,
- habitaciones con muchas esquinas, huecos y pasos de tuberías,
- una base de madera, que pide un trabajo más fino y lento,
- un edificio de viviendas, donde hay que respetar los horarios de descanso de los vecinos y hablar con la comunidad de propietarios o el administrador de fincas sobre el acceso y la retirada de escombros.
Lo facilitan una habitación vacía y regular, una solera firme y una capa fina de cola. También ayuda que el suelo viejo ya esté levantado y los restos gruesos rascados.
Errores típicos
- Lijar solo por encima: quedan islas de cola, y justo ahí se despegará después el autonivelante.
- Lijar con demasiada agresividad: aparecen surcos y desconchones en la solera, o la madera pierde espesor.
- Útiles inadecuados: para cola blanda se usa otro útil que para mortero duro. Elegir mal supone trabajar lento y con un resultado irregular.
- Lijar sin aspiración: el polvo llega a toda la casa y la película fina que queda en el suelo reduce la adherencia de la imprimación.
- Olvidarse de la humedad: una solera húmeda hay que detectarla antes de nivelar. La humedad admisible la indican el fabricante del autonivelante y el del pavimento, y en soleras de anhidrita suele ser más estricta que en las de cemento.
- Lijar un betún negro desconocido sin analizarlo: un riesgo innecesario para la salud.
Cómo revisar el soporte lijado
Antes de la imprimación y el autonivelante, revisa el soporte tú mismo o junto con el profesional. En la práctica pasa a menudo que el problema aparece cuando ya se ha vertido la pasta, y entonces es tarde.
- no quedan restos continuos visibles de cola ni de betún,
- el soporte está firme y al rayarlo con una llave no se desmenuza ni suelta polvo,
- al golpearlo no suena a hueco en ninguna zona,
- la superficie tiene una rugosidad uniforme, sin surcos profundos ni desconchones,
- bordes, esquinas y zonas junto a las paredes están tan limpios como el centro,
- la superficie está aspirada y al pasar la mano no queda polvo,
- las irregularidades y grietas importantes están marcadas para repararlas,
- se conoce la humedad del soporte o está acordado medirla antes de nivelar,
- los residuos del lijado están retirados y, si había materiales peligrosos, los ha gestionado una empresa especializada.
Preguntas frecuentes
En la mayoría de los casos no es recomendable. El autonivelante quedaría pegado a la cola y no a la base firme, así que puede despegarse y agrietarse. La excepción son los sistemas que el fabricante indica expresamente para restos de colas antiguas, y aun así solo sobre capas finas y bien adheridas.
Puede serlo. Muchos adhesivos negros antiguos eran a base de alquitrán y pueden contener sustancias nocivas que pasan al polvo al lijar. Si tienes dudas, haz analizar una muestra antes de empezar y encarga el trabajo a una empresa con el equipo adecuado.
Depende de la superficie, del grosor de la cola y de lo irregular que sea la habitación. Un dormitorio normal suele quedar listo en unas horas. Con capas gruesas de betún o en un piso grande puede llevar un día entero o más.
Con una lijadora conectada a un aspirador industrial, la mayor parte del polvo se recoge mientras se trabaja. Aun así, conviene tapar las puertas, apagar la ventilación hacia otras habitaciones y sacar lo que se pueda ensuciar.
Las lijadoras de suelo se pueden alquilar, pero el trabajo es duro físicamente y sin experiencia es fácil rebajar de más la solera o dejar restos de cola. Con colas antiguas desconocidas hay además un riesgo para la salud. Por tu cuenta compensa más vaciar la habitación, levantar el suelo viejo y rascar los restos gruesos.
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