Drenaje alrededor de la casa: cuándo le salva, cuándo sobra y qué pinta la sequía en todo esto

Un drenaje alrededor de la casa puede salvar un sótano húmedo, pero también puede acabar siendo una zanja cara tras la que todo sigue igual de mojado. En este artículo verá si su casa lo necesita de verdad, cómo funciona, qué grava, tubo y lámina comprar, adónde llevar el agua y por qué no conviene tirarla a la alcantarilla en pleno verano seco.
Índice del artículo
- El drenaje, en pocas palabras
- El agua es como la suegra
- ¿Necesita realmente un drenaje? La prueba de cinco minutos
- Cuándo no necesita drenaje (y aun así alguien se lo ofrecerá)
- Cuándo el drenaje no basta
- El error más común: bajantes conectadas al drenaje
- Cómo funciona un drenaje, sin tecnicismos
- Lo único que, si lo hace mal, convierte el drenaje en una manguera enterrada carísima
- ¿A qué profundidad?
- Lámina de nódulos: ¿superhéroe o plástico de más?
- Cómo se coloca la lámina de nódulos
- Qué grava, qué tubo y qué más hay que comprar
- Adónde llevar el agua que recoge el drenaje
- Pozo de infiltración: a qué distancia de la casa
- Y ahora, la sequía
- Drenaje alrededor de una casa antigua
- Paso a paso
- ¿Hacerlo uno mismo o llamar a una empresa?
- Preguntas frecuentes sobre el drenaje
- ¿Qué grava se usa para el drenaje alrededor de la casa?
- ¿Dónde se termina el drenaje?
- ¿Basta con la lámina de nódulos sin drenaje?
- ¿Puedo conectar las bajantes del tejado al drenaje?
- ¿A qué distancia de la casa debe estar el pozo de infiltración?
- ¿Cuándo es mejor hacer el drenaje?
- ¿Sirve el drenaje si el nivel freático es alto?
- Para terminar
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El drenaje, en pocas palabras
El drenaje alrededor de la casa es un tubo agujereado metido en grava que recoge el agua del terreno junto a la cimentación y se la lleva antes de que empiece a empapar los muros. Le hace falta si tiene suelo arcilloso, si la casa está en ladera, si tiene sótano o si es una casa antigua con el zócalo húmedo. No le hace falta si el suelo es arenoso, si la parcela es llana y sin sótano, o si el problema real son unas bajantes mal resueltas. El drenaje no es una impermeabilización, es su ayudante. Y algo que casi todo el mundo olvida: el agua que recoja no tiene por qué acabar en la alcantarilla. En un verano seco le vendrá mejor de lo que imagina.
El agua es como la suegra
Cuando usted la invita, todo bien. Riega el jardín, llena el depósito, da alegrías. Cuando se presenta sin avisar y se instala en el sótano, tiene un problema que no se va a ir solo. El drenaje es la forma educada de acompañarla a la puerta.
Pero cuidado. A veces el drenaje es justo lo que la casa necesita. Otras veces es una excavación cara tras la cual el sótano sigue igual de húmedo, solo que ahora con el jardín levantado y la cuenta del banco más flaca. Veamos cómo distinguir un caso del otro antes de llamar a la retroexcavadora.
¿Necesita realmente un drenaje? La prueba de cinco minutos
Antes de empezar a cavar, dé una vuelta alrededor de la casa. A ser posible mientras llueve o justo después, con paraguas y un café en la mano. Fíjese en esto:
- Manchas y eflorescencias en el zócalo o en el sótano. Sales blancas, revoco que se desconcha, una franja oscura por encima del terreno. El muro está chupando agua y la saca de algún sitio.
- Charcos junto a la casa que siguen ahí un día después de llover. El agua no tiene por dónde irse y se queda justo donde no la quiere.
- Suelo arcilloso. Si al cavar la tierra se pega a la pala como plastilina y en verano se agrieta, tiene arcilla. La arcilla apenas deja pasar el agua, así que esta se acumula junto a la cimentación.
- Casa en ladera o al pie de una. El agua que baja del monte siempre encuentra camino, y la casa está justo en medio.
- Sótano o semisótano. Cuanto más enterrada está la casa, más contacto tiene con el agua.
Si no ha marcado ninguna, lo más probable es que no necesite drenaje. Si ha marcado dos o más, siga leyendo con atención.
Cuándo no necesita drenaje (y aun así alguien se lo ofrecerá)
Casa en llano, sin sótano, sobre suelo arenoso o de grava que absorbe el agua de forma natural. Aquí el drenaje muchas veces solo sirve para destrozar el jardín sin necesidad. Lo mismo si la única causa del zócalo húmedo es el agua de lluvia que salpica desde las bajantes contra la pared o un terreno que cae hacia la casa. Eso se arregla de forma más barata y rápida: bajante conectada a tubería, terreno con pendiente hacia fuera y una acera perimetral.
Seamos sinceros: la mitad de los «problemas de aguas freáticas» son en realidad una bajante que termina a medio metro de la pared. Arregle eso primero. Si después sigue habiendo humedad, entonces sí tiene un motivo de verdad para cavar.
Cuándo el drenaje no basta
Si tiene un nivel freático alto que en época de lluvias sube hasta el suelo del sótano, el drenaje no le va a salvar. Esa agua no se agota con un tubo: estaría corriendo eternamente y, si acaso, atraería más agua hacia la casa. En ese caso hace falta un sótano estanco o una impermeabilización contra presión de agua, y eso debe decidirlo un técnico, no el vecino que tiene una miniexcavadora.
El error más común: bajantes conectadas al drenaje
Quédese con esto aunque se olvide del resto del artículo. El agua de lluvia del tejado no va al drenaje.
El drenaje está pensado para recoger poco a poco el agua que se filtra por el terreno. Un tejado, en plena tormenta, le manda a la bajante cientos de litros en pocos minutos. Si la conecta al tubo dren, el tubo agujereado hará exactamente aquello para lo que está diseñado: repartir el agua por la grava. Solo que esta vez directamente junto a su cimentación. Acaba de montarse un sistema de riego subterráneo para el sótano.
Lleve las bajantes por un tubo liso independiente, sin perforar, hasta un pozo de infiltración, un depósito o el alcantarillado, si la empresa gestora lo permite. El drenaje puede acabar en el mismo sitio, pero llega por su propio camino. Cómo se coloca la bajante en sí lo encontrará en la partida colocación de bajante pluvial.
Cómo funciona un drenaje, sin tecnicismos
Imagine un tubo con agujeros colocado junto a la cimentación, cubierto de grava y envuelto en una tela. El agua que baja por el terreno hacia la casa se encuentra con la grava. La grava la deja pasar mucho mejor que la tierra, así que el agua prefiere caer al tubo antes que empujar contra el muro. El tubo va con una ligera pendiente y se lleva el agua a un sitio donde no moleste.
Son cuatro componentes y cada uno tiene su trabajo:
- Tubo dren - perforado o ranurado, normalmente de 100 mm de diámetro. Para una vivienda unifamiliar va sobrado.
- Grava - lavada, sin arena ni tierra. Le hace al agua una autopista hasta el tubo.
- Geotextil - tela no tejida que envuelve la grava. Deja pasar el agua pero retiene la tierra fina, que de otro modo colmataría el drenaje en pocos años.
- Arquetas de registro - en las esquinas y en los cambios de dirección. Por ellas se revisa el drenaje y, si hace falta, se limpia con una manguera.
Lo único que, si lo hace mal, convierte el drenaje en una manguera enterrada carísima
Es la pendiente. El agua solo corre cuesta abajo, por mucho que a veces nos gustaría convencerla de lo contrario. El tubo tiene que bajar siempre en toda su longitud, como mínimo medio centímetro por metro, y mejor algo más. Basta un punto donde el tubo suba o se quede plano para tener una pequeña charca enterrada que se va llenando de barro. La pendiente se comprueba con nivel óptico o láser, no a ojo con un «así está bien».
¿A qué profundidad?
El tubo se coloca junto a la zapata, como mucho a la altura de su cara inferior, nunca por debajo. Si lo entierra por debajo de la cimentación, el agua podría ir arrastrando tierra de debajo de la casa, y eso ya no es drenar, es socavar su propia vivienda. Al mismo tiempo, el tubo debe quedar por debajo del suelo del sótano, porque si no, el agua lo esquiva. La profundidad exacta depende de la de su cimentación, así que no hay una cifra que valga para todas las casas.
Lámina de nódulos: ¿superhéroe o plástico de más?
La lámina de nódulos (también llamada lámina drenante) es lo más buscado de todo este tema, y también lo peor entendido. Es esa lámina negra o marrón llena de bultitos que parece una huevera para gigantes.
Qué hace: protege la impermeabilización del muro para que no se dañe al rellenar con piedras y grava. Entre el muro y la lámina queda una pequeña cámara de aire, de modo que la pared no está en contacto directo con la tierra húmeda y el agua puede bajar por la lámina hasta el drenaje.
Qué no hace: no es una impermeabilización. Si la coloca sobre el muro desnudo, sin impermeabilizar, y rellena, tendrá un trozo de plástico enterrado que le habrá dejado muy tranquilo y poco más. El muro necesita primero una impermeabilización de verdad, y la lámina de nódulos la protege después.
Cómo se coloca la lámina de nódulos
- La lámina de nódulos normal se coloca con los nódulos hacia el muro. Si lleva geotextil incorporado, siga las instrucciones del fabricante, porque ahí el sistema suele ser distinto.
- Las bandas se solapan para que el agua no se cuele por detrás.
- Arriba, por encima del terreno, la lámina se remata con un perfil de remate. Sin él, el agua de lluvia entra desde arriba justo por detrás de la lámina, que es exactamente donde no debe ir.
- Abajo, la lámina llega hasta el drenaje, para que el agua que baja por ella tenga por dónde seguir.
Qué grava, qué tubo y qué más hay que comprar
En el almacén de materiales le espera una estantería con diez tipos de tubo y un vendedor encantado de colocarle todos. Esto es lo que de verdad necesita para una vivienda unifamiliar normal:
| Material | Qué elegir | Ojo con |
|---|---|---|
| Tubo dren | Perforado, 100 mm de diámetro | En tierra fina, arcillosa o limosa compensa el tubo con geotextil |
| Grava | Lavada, calibre 16/32 u 8/16 mm, o el más parecido de su almacén (por ejemplo 12/20 o 20/40) | Nada de zahorra ni mezclas con arena, frenan el agua |
| Geotextil | No tejido, envolviendo todo el lecho de grava | Sin él, el drenaje acaba colmatándose |
| Arquetas de registro | En las esquinas de la casa y en los cambios de dirección | Tienen que seguir siendo accesibles dentro de diez años |
| Tubo para bajantes | Liso, sin perforar | Va por separado, no a través del drenaje |
| Lámina de nódulos | Con perfil de remate | Solo como protección de la impermeabilización, no en su lugar |
Si le parece que «tubo con geotextil» y «geotextil alrededor de la grava» es decir lo mismo dos veces, solo tiene razón en parte. En un terreno bueno basta con uno de los dos. En suelo arcilloso, que colmata todo lo que se le pone por delante, merece la pena poner ambos.
Adónde llevar el agua que recoge el drenaje
Es la pregunta que más se olvida al planificar, y sin respuesta no tiene sentido ni coger la pala. El drenaje solo recoge el agua. Luego tiene que entregarla en algún sitio. Hay cuatro opciones:
- Pozo de infiltración o celdas de infiltración - el agua vuelve al terreno, pero lejos de la casa. Funciona bien en suelos que absorben.
- Arqueta de bombeo - cuando no hay forma de evacuar el agua por gravedad, por ejemplo en una casa en hondonada o con sótano profundo.
- Depósito de aguas pluviales - el agua se queda en la parcela y la usa para regar.
- Red de pluviales - solo si en su municipio hay alcantarillado separativo y la empresa gestora autoriza la conexión.
Lo que no debe hacer es conectar el drenaje a la red de aguas residuales. A la depuradora no le hace ninguna gracia que le mande medio jardín cada vez que llueve.
Pozo de infiltración: a qué distancia de la casa
Lo bastante lejos como para que el agua no vuelva a la cimentación que acaba de drenar. Lo habitual es recomendar varios metros, y a menudo se habla de un mínimo de tres metros desde la cimentación. Pero la distancia exacta y el tamaño del pozo dependen de lo rápido que su terreno absorbe el agua. Eso se averigua con una prueba de infiltración: se cava un hoyo, se llena de agua y se mide lo rápido que baja. En arcilla puede esperar sentado, y puede que el pozo no funcione en absoluto. En ese caso es mejor un depósito o la conexión a la red de pluviales.
Y ahora, la sequía
Tiene su gracia. Media parte del año intentamos alejar el agua de casa todo lo posible, y la otra media estamos con la manguera en la mano mirando de reojo la factura del agua. Cada vez más veranos traen semanas sin una gota y luego una tormenta que cae de golpe y se va por la alcantarilla antes de que el jardín se entere. Y en buena parte de la costa mediterránea, las lluvias de otoño suelen llegar así: poca frecuencia y mucha intensidad.
Un cálculo rápido que sorprende: cada milímetro de lluvia equivale a un litro de agua por cada metro cuadrado de tejado. Un tejado de 100 m² manda a las bajantes unos 2.000 litros en una sola buena tormenta de 20 mm. La lluvia anual en España varía muchísimo, desde menos de 300 mm en zonas del sureste hasta bastante más de 1.000 mm en el norte atlántico, pero incluso en las zonas más secas un tejado así recoge unos 30.000 litros al año, y en las más lluviosas, mucho más. Es mucho riego que puede acabar en la alcantarilla o en su jardín.
Por eso compensa pensar en el drenaje y el agua de lluvia a la vez:
- El agua del tejado va por su propio tubo al depósito. Lo que sobra del depósito pasa al pozo de infiltración.
- El agua del drenaje va a infiltración o al mismo depósito, si es lo bastante limpia y el depósito lo permite.
- La parcela retiene el agua, en lugar de escupirla fuera lo antes posible.
Y una nota práctica. En obra nueva y en reformas cada vez se exige más que el agua de lluvia se gestione dentro de la propia parcela, y si la vierte a la red pública de alcantarillado, la empresa de aguas puede cobrársela. Qué se aplica exactamente a su parcela se lo dirá el ayuntamiento (el departamento de urbanismo) o la empresa gestora del alcantarillado. Pregunte antes de decidir adónde va a ir el agua.
Drenaje alrededor de una casa antigua
Cavar alrededor de una casa de cincuenta años no es lo mismo que en una obra nueva. Las casas antiguas tienen a menudo cimentaciones poco profundas, a veces de mampostería y sin ningún tipo de impermeabilización. Si descubre todo el perímetro de una vez hasta la base de la cimentación, puede quitarle el apoyo que ha tenido durante décadas. Y la casa puede no tomárselo con humor.
Por eso, en una casa antigua:
- Excave por tramos, nunca todo el perímetro a la vez. Abrir un tramo, hacerlo, rellenar y pasar al siguiente.
- Si la cimentación es poco profunda o está dañada, consulte antes con un técnico de estructuras. Sale más barato que arreglar grietas.
- Ya que tiene el muro al descubierto, aprovéchelo. Límpielo, déjelo secar y complete la impermeabilización. En una casa antigua, el drenaje sin impermeabilización ayuda, pero solo a medias.
- Las zanjas profundas junto a la casa hay que asegurarlas contra desprendimientos, y con unos dos metros de profundidad no podrá prescindir de la entibación de la zanja.
Y tenga paciencia. Un muro que lleva años chupando agua no se seca en un fin de semana. El resultado lo verá más bien al cabo de una temporada que de una semana. Si la humedad ya ha aparecido también dentro, eche un vistazo al artículo cómo eliminar la humedad y el moho en casa.
Paso a paso
Para que sepa lo que le espera, tanto si lo hace usted mismo como si supervisa a una empresa:
- Averigüe la causa. Bajantes, terreno, tipo de suelo, nivel freático. Sin eso, está cavando a ciegas.
- Decida adónde irá el agua. Infiltración, depósito, arqueta de bombeo, alcantarillado. Y entérese de qué le permiten.
- Abra una zanja alrededor de la casa hasta la base de la cimentación, por tramos si la casa es antigua. En perímetros largos, la excavación de zanja con máquina le ahorra la espalda, y en los rincones estrechos queda la excavación manual.
- Limpie y revise el muro, y repare o complete la impermeabilización.
- Fije la lámina de nódulos con su perfil de remate por encima del terreno.
- Ponga geotextil en el fondo de la zanja y una capa de grava sobre la que dará forma a la pendiente.
- Coloque el tubo dren, compruebe la pendiente con el nivel y coloque las arquetas de registro en las esquinas.
- Cubra el tubo con grava y envuélvalo con el geotextil.
- Lleve las bajantes por un tubo liso independiente, no al drenaje.
- Rellene con tierra y deje el terreno con pendiente hacia fuera de la casa. La acera perimetral es un extra que se amortiza.
Más información sobre todo lo que entra en excavaciones y rellenos en la categoría movimiento de tierras.
¿Hacerlo uno mismo o llamar a una empresa?
Con franqueza: un drenaje no es ciencia aeroespacial y mucha gente se lo hace sola. Es sobre todo trabajo físico y paciencia con la pendiente. Si tiene una obra nueva sobre un terreno razonable, una miniexcavadora alquilada para el fin de semana y un cuñado que no se escaquee al primer montón de tierra, se puede sacar adelante.
Llame a una empresa si:
- se trata de una casa antigua con cimentación poco profunda,
- tiene un sótano profundo y la zanja va a pasar de metro y medio, más o menos,
- necesita una arqueta de bombeo,
- no tiene ni idea de si lo suyo son aguas freáticas o simplemente unas bajantes mal hechas.
Y si llama a una empresa, pregúnteles tres cosas: adónde irá el agua, cómo van a comprobar la pendiente y dónde pondrán las arquetas de registro. Si a alguna le responden «ya se verá», siga buscando.
Preguntas frecuentes sobre el drenaje
¿Qué grava se usa para el drenaje alrededor de la casa?
Grava lavada de calibre 16/32 u 8/16 mm, o la más parecida que tenga su almacén. Lo importante es que no lleve arena ni finos. La zahorra o las mezclas con arena compactan mejor, sí, pero dejan pasar peor el agua, y en un drenaje eso es justo lo contrario de lo que busca.
¿Dónde se termina el drenaje?
En un pozo de infiltración, una arqueta de bombeo, un depósito de aguas pluviales o en la red de pluviales, si la empresa gestora lo autoriza. Nunca en la red de aguas residuales y nunca de forma que el agua vuelva a la casa.
¿Basta con la lámina de nódulos sin drenaje?
En una parcela seca y arenosa muchas veces sí, siempre que debajo haya una buena impermeabilización. En suelo arcilloso o en ladera, no. La lámina frena el agua junto al muro, pero luego hay que llevarla a algún sitio.
¿Puedo conectar las bajantes del tejado al drenaje?
No. Lleve las bajantes por un tubo liso independiente. De lo contrario, en lugar de drenar, el drenaje riega su cimentación.
¿A qué distancia de la casa debe estar el pozo de infiltración?
Lo habitual es recomendar varios metros, a menudo un mínimo de tres desde la cimentación. Pero lo que manda es el tipo de suelo y el resultado de la prueba de infiltración, así que lo mejor es que lo defina el proyecto.
¿Cuándo es mejor hacer el drenaje?
Fuera de la época de lluvias y heladas, idealmente a finales de verano, cuando la tierra está más seca y la zanja aguanta. En la costa mediterránea conviene no apurar demasiado, porque las tormentas de otoño pueden pillarle con la zanja abierta. Con todo empapado se cava peor y el agua se le queda en la zanja.
¿Sirve el drenaje si el nivel freático es alto?
No. El drenaje es para el agua que se filtra por el terreno y se acumula junto a la casa. Con un nivel freático alto de forma permanente hace falta un sótano estanco o una impermeabilización contra presión de agua.
Para terminar
El drenaje alrededor de la casa es un buen sirviente. Si está bien pensado, se pasa años llevándose el agua en silencio y usted se olvida de que existe. Si se hace sin pendiente, sin destino y con las bajantes conectadas dentro, es una manguera cara enterrada en el jardín. Así que primero averigüe de dónde viene el agua y después decida adónde va. Y, si puede, no la tire. En agosto se lo agradecerá todo el jardín.


