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Hormigonado de losa de cimentación de 150 mm

La losa de cimentación es la superficie de hormigón sobre la que se apoya un garaje, un taller, una caseta de jardín o una casa entera. En obras pequeñas mucha gente la llama simplemente solera. El vertido suele durar solo unas horas.

Actualizado 09/2026·12 min read·23 price list items
Precio del trabajo estándar
10,45 €/ m²
Rango orientativo
8,36 € - 13,60 €
Piso de 60 m²
1568,00 €
Precio solo de esta partida concreta, sin material y sin trabajos previos. No es el precio de la obra completa.
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Trabajos de hormigón23 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Trabajos de hormigón
Vertido de losas de cimentación, 150 mm de espesorm²10,45 €-
Vertido de zapatas corridas en zanjam³53,60 €-
Extendido y nivelado de hormigón de limpiezam²10,70 €-
Vertido de losas de cimentación, 100 mm de espesorm²-
Vertido de losas de cimentación, 200 mm de espesorm²-
Encofrado para cimentaciones y murosm²24,10 €-
Encofrado para forjado (sistema Doka/Peri)m²-
Desencofrado de forjadom²7,75 €-
Atado de armadurast469,00 €-
Colocación y atado de mallazo 100×100m²3,60 €-
Colocación y atado de mallazo 150×150m²4,00 €-
Vertido de escaleras de hormigón incluyendo encofradom³-
Montaje de encofrado de escalerasml-
Desmontaje de encofrado de escalerasml16,10 €-
Recrecido de mortero manual hasta 7 cmm²12,05 €-
Recrecidos de mortero de cemento a máquinam²14,05 €-
Recrecidos autonivelantes de anhidrita a máquinam²15,80 €-
Instalación de forjado cerámico de viguetas y bovedillasm²26,80 €-
Imprimación bituminosam²-
Colocación de lámina asfáltica impermeabilizantem²-
Corte de juntas de dilataciónml6,70 €-
Fratasado mecánico de solera de hormigónm²6,05 €-
Bombeo de mezcla de hormigónm³-
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Cuándo basta con 100 mm, cuándo 150 mm y cuándo 200 mm

El espesor de la losa no se elige a ojo. Depende de la carga que va a soportar, de la capacidad portante del terreno y, en viviendas, de lo que diga el cálculo de estructura del proyecto. La lista de precios recoge tres espesores habituales. Se diferencian sobre todo en lo que aguantan y en la cantidad de hormigón que consumen.

Losa de 100 mm

Sirve para construcciones ligeras y superficies sin grandes cargas puntuales: el suelo de una caseta de jardín, un cobertizo, una leñera o una terraza por la que solo se camina. También se usa mucho como capa de base bajo otras capas. Por cada metro cuadrado se necesita, por regla general, 0,1 m³ de hormigón.

Losa de 150 mm

Es el espesor más utilizado. Se elige para garajes de turismo, talleres, casetas grandes, construcciones de madera de tamaño moderado y suelos donde se apoyan objetos pesados. Con un buen mallazo y una base bien compactada soporta sin problema el uso normal. El consumo ronda los 0,15 m³ por m².

Losa de 200 mm

Se usa en viviendas unifamiliares cimentadas sobre losa, bajo muros de fábrica, sobre terrenos flojos y bajo maquinaria pesada. Suele llevar dos capas de armado y bordes reforzados bajo los muros de carga. El consumo es de aproximadamente 0,2 m³ por m². En una vivienda, el espesor, el tipo de hormigón y el armado los fija siempre el técnico de estructuras.

Qué tiene que estar terminado antes de que llegue la cuadrilla

Una cuadrilla que llega a un hueco sin preparar tiene dos opciones: esperar o hormigonar sobre una base mal hecha. Ninguna de las dos es buena. Antes del vertido deberían estar resueltas estas cosas.

Base y compactación

Primero se retira la tierra vegetal, las raíces y el terreno blando hasta llegar al terreno firme. Después se extiende una capa de zahorra o grava compactable, normalmente de unos 150 a 300 mm según el terreno. Se compacta por tongadas con bandeja vibrante, nunca todo el espesor de golpe. En terrenos arcillosos o de relleno suele merecer la pena poner un geotextil debajo para que la grava no se hunda en la tierra.

¿Por qué se insiste tanto en compactar? El hormigón es resistente, pero solo si se apoya sobre algo que no se mueve. Si la grava asienta con el tiempo, la losa pierde apoyo y se parte. Esas grietas aparecen meses después, cuando encima ya hay solado o muros.

Encofrado y cotas

Los bordes de la losa se forman con un encofrado de tablas, tablones o piezas de sistema. En losas con aislamiento térmico a veces se usa encofrado perdido de XPS. El encofrado debe ir bien anclado, porque el hormigón fresco empuja con fuerza. El canto superior se ajusta con nivel óptico o láser a la altura exacta. En una losa de 150 mm se suelen marcar además varios puntos de nivel en el centro de la superficie.

Armado

Lo más común es el mallazo electrosoldado. Lo importante es que no quede apoyado sobre la grava. Se coloca sobre separadores de plástico o de mortero para que el hormigón lo envuelva por todos lados. El recubrimiento suele estar entre 30 y 50 mm, según el proyecto. Los paneles de mallazo se solapan al menos una cuadrícula, y en viviendas según el plano de armado. En una losa de 200 mm con dos capas, la malla superior se sujeta sobre la inferior con pates o caballetes de acero.

Pasos de instalaciones, toma de tierra y aislamientos

Todo lo que tenga que atravesar la losa se coloca antes: saneamiento, acometida de agua, tubos corrugados para electricidad y telecomunicaciones y, si va a haber aerotermia, los pasos para sus tuberías. El electricista deja instalada la toma de tierra de la cimentación, normalmente un cable de cobre desnudo en anillo, que forma parte de la puesta a tierra del edificio. Este trabajo lo debe hacer un instalador autorizado, conforme al REBT.

En viviendas hay que saber de antemano dónde va la impermeabilización y dónde el aislamiento térmico. A veces van bajo la losa y otras veces encima. Si la zona tiene riesgo de radón, el proyecto definirá también una barrera para ese gas. Bajo la losa se suele extender una lámina de polietileno, que evita que la lechada de cemento se escape hacia la grava.

Acceso para el camión y la bomba

El camión hormigonera pesa mucho y necesita un acceso firme. Si no puede acercarse marcha atrás hasta el encofrado, hay que pedir bomba de hormigón. Acuerda con antelación dónde se colocará, comprueba que no haya cables ni árboles que estorben el brazo y avisa a los vecinos si el camión va a ocupar la calle un rato.

Cómo se hormigona en la obra

Con la superficie preparada, todo va rápido y en un orden claro. Una losa de 150 mm de unas decenas de metros cuadrados suele quedar hormigonada en una mañana.

  1. Revisión previa: la cuadrilla comprueba las cotas del encofrado, el mallazo sobre los separadores y los pasos de instalaciones. En viviendas, el técnico que lleva la obra suele echar un último vistazo.
  2. Humectación: con calor se humedecen ligeramente la base y el encofrado para que no chupen agua del hormigón fresco.
  3. Vertido: el hormigón se reparte de forma uniforme empezando por una esquina, no en un solo montón que luego hay que arrastrar con rastrillo a largas distancias.
  4. Vibrado: con vibrador de aguja o regla vibrante se expulsa el aire del hormigón y se rellenan bien las zonas alrededor del armado y junto al encofrado.
  5. Reglado: se pasa una regla o la regla vibrante apoyada en el encofrado y en los puntos de nivel hasta dejar la superficie plana.
  6. Acabado: según el uso posterior, la superficie se deja rugosa, se alisa a mano con llana o, cuando ha tirado, se fratasa a máquina con helicóptero.
  7. Curado: en cuanto la superficie lo permite, se cubre con plástico o se empieza a regar.

Para el fratasado mecánico hay que esperar a que el hormigón tire lo suficiente para que, al pisarlo, el pie se hunda solo unos milímetros. En verano eso puede llegar en pocas horas; en primavera y otoño, bastante más tarde. Por eso a veces la cuadrilla se queda hasta la noche.

Hormigón, armado y acabado: entre qué se elige

Tipo de hormigón

En España el hormigón se pide con una designación que indica su resistencia, su consistencia, el tamaño máximo del árido y el ambiente al que estará expuesto. Para una solera armada sencilla bajo una caseta lo habitual es un HA-25. En garajes y viviendas se suele usar HA-25 o HA-30. Si la losa queda a la intemperie con heladas o sal de deshielo, como en una rampa de garaje en zona de montaña, el hormigón necesita además la clase de exposición adecuada según la UNE-EN 206. El tipo lo define el proyecto. Si no tienes proyecto, la planta de hormigón te orientará al hacer el pedido si le explicas para qué será la losa.

Consistencia

Para losas se pide normalmente un hormigón de consistencia blanda o fluida, que se extiende y se vibra bien. En obra no se le debe añadir agua. Un hormigón más aguado se trabaja con menos esfuerzo, pero pierde resistencia y retrae más. Si hace falta más fluidez, por ejemplo para bombearlo, se pide con aditivo plastificante directamente a la planta.

Armado: un mallazo, dos mallazos o fibras

Un solo mallazo entre el tercio inferior y la mitad del espesor basta en la mayoría de losas de 100 y 150 mm. Dos mallazos, arriba y abajo, se colocan en losas más gruesas y cargadas, típicamente las de 200 mm bajo una vivienda. El hormigón con fibras de acero o de polipropileno limita las pequeñas fisuras de retracción y en algunos pavimentos industriales sustituye al mallazo. En la losa de una vivienda, sin embargo, solo puede decidirlo el técnico de estructuras.

Acabado según lo que vaya encima

Si sobre la losa se va a levantar fábrica y luego hacer un recrecido de mortero, basta una superficie plana y rugosa. Si la losa va a ser directamente el suelo del garaje o del taller, compensa el fratasado mecánico, a veces con espolvoreo de cuarzo o corindón, que aumenta la resistencia al desgaste. En terrazas exteriores la superficie se suele peinar con cepillo para que no resbale mojada.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

Aunque la partida se mide por metro cuadrado, dos losas de la misma superficie pueden dar trabajos muy distintos. Facilita la tarea:

  • Un buen acceso, con el camión llegando hasta el encofrado
  • Una planta rectangular sencilla, sin entrantes ni salientes
  • Una preparación terminada y revisada: base, encofrado, armado y pasos
  • Un tiempo templado, sin heladas, calor extremo ni lluvia

Complica la tarea:

  • Necesitar bomba, por ejemplo en un patio trasero o en una parcela en pendiente
  • Una forma irregular, bordes reforzados y muchos pasos, alrededor de los cuales hay que vibrar a mano
  • Pedir poco hormigón, de modo que el camión no va lleno y la planta aplica un suplemento por carga incompleta
  • Un acabado exigente, sobre todo el fratasado mecánico, que obliga a la cuadrilla a esperar
  • Trabajar con frío o con calor fuerte, que exige hormigón con aditivos, protección y un curado más largo

El espesor aumenta el consumo de hormigón y, en parte, el trabajo de vibrado. En una losa de 200 mm con dos mallazos también llevan más tiempo la revisión y el vertido. En los presupuestos, la base de zahorra, el encofrado y el armado aparecen a menudo como partidas separadas. Al comparar ofertas, comprueba qué incluye cada una.

Cuánto tarda y cómo se cura el hormigón

La preparación, es decir, excavación, base, compactación, encofrado y armado, suele llevar varios días en una losa para garaje o vivienda pequeña. El hormigonado en sí ocupa normalmente entre media jornada y una jornada, incluido el acabado.

El hormigón endurece poco a poco. Al cabo de uno o dos días se puede caminar sobre la losa con cuidado. El encofrado se retira habitualmente a los dos o tres días. Se suele empezar a levantar fábrica pasada más o menos una semana, más tarde si hace frío. La resistencia de proyecto se alcanza, por regla general, a los 28 días. La carga completa, como meter el coche en el garaje, conviene dejarla para entonces.

El curado se subestima mucho y es lo que decide cómo quedará la superficie. El hormigón necesita agua para endurecer. Si el sol y el viento la evaporan demasiado rápido, la superficie se cuartea y con el tiempo suelta polvo. En buena parte de España, con veranos secos y viento, esto es especialmente importante. Mantén la losa húmeda al menos los primeros siete días: cubierta con plástico, con un geotextil que se riega o con un producto de curado aplicado según el fabricante. En verano no se riega con agua fría a pleno sol, sino a primera hora y al atardecer.

Por debajo de unos +5 °C solo se hormigona tomando medidas: hormigón con aditivo, protección aislante y nunca sobre una base helada. Con calor por encima de unos +30 °C es preferible empezar muy temprano.

Errores que se notan cuando ya es tarde

La mayoría de los fallos no se ven el primer día. La losa luce bien recién hecha y el problema aparece al cabo de un año.

  • Base sin compactar: la losa asienta de forma desigual, aparecen grietas que la atraviesan entera y se rompe el alicatado o el solado que haya encima
  • Mallazo apoyado en la grava: el armado no queda dentro del hormigón sino debajo, no trabaja y acaba oxidándose; la losa se comporta como si no estuviera armada
  • Agua añadida en obra: menos resistencia, más retracción, más fisuras y una superficie que suelta polvo
  • Vibrado insuficiente: coqueras en los bordes y bajo el armado, por donde más tarde sube la humedad
  • Paso de instalación olvidado: después toca perforar con corona o picar, dañando el armado y la impermeabilización
  • Superficie desnivelada: al levantar fábrica con bloques de precisión hay que nivelar la primera hilada, y para el suelo hace falta un recrecido más grueso
  • Sin curado: una red de fisuras finas en la superficie que aparece ya en los primeros días
  • Sin juntas en superficies exteriores grandes: en terrazas y patios el hormigón se agrieta donde él quiere; por eso las juntas de retracción se cortan normalmente en uno o dos días tras el vertido

Guía para manitas: una solera pequeña para la caseta del jardín

La losa de cimentación de una vivienda déjala en manos de profesionales: es una estructura calculada. En cambio, una solera pequeña de 100 a 150 mm para una caseta, un cobertizo o la zona de los cubos de basura la puedes hacer tú si tienes ayuda y pides el hormigón a planta. Amasar a mano una cantidad grande agota a cualquiera y el hormigón sale irregular.

  1. Replantear la superficie con cordel y estacas y comprobar las diagonales con el metro.
  2. Retirar la tierra vegetal hasta una profundidad aproximada igual al espesor de la losa más la base.
  3. Extender la grava y compactarla por tongadas con una bandeja vibrante de alquiler.
  4. Montar el encofrado con tablas, anclarlo con estacas y nivelarlo con nivel o láser a la altura exacta.
  5. Extender la lámina de polietileno y colocar el mallazo sobre separadores.
  6. Calcular el volumen: superficie por espesor, más un margen de un 5 a un 10 %.
  7. Pedir el hormigón adecuado y acordar el acceso del camión.
  8. Repartir el hormigón, picarlo o vibrarlo y reglarlo apoyando la regla en el encofrado.
  9. Alisar la superficie con llana o peinarla con cepillo.
  10. Cubrir la solera con plástico y mantenerla húmeda al menos una semana.

Al trabajar con hormigón fresco usa guantes, botas de goma y gafas. La lechada de cemento es alcalina y, con un contacto prolongado, quema la piel.

Revisión y recepción de la losa terminada

Revisa la losa uno o dos días después del vertido y otra vez antes de que entren albañiles o soladores. Guarda la documentación: la necesitarás para cualquier reclamación y para el archivo de la obra.

  • Medidas y diagonales conformes al proyecto
  • Cota del canto superior coincidente con el punto de referencia
  • Planeidad comprobada con regla de dos metros, sin hundimientos apreciables
  • Todos los pasos de instalaciones en su sitio, sin taparse ni moverse
  • Toma de tierra dejada donde la necesita el electricista
  • Bordes desencofrados sin coqueras ni aristas rotas
  • Superficie sin grietas en las que se enganche la uña
  • Albaranes de la planta con el tipo y la cantidad de hormigón entregados
  • Fotos del armado y de los pasos antes del hormigonado disponibles
  • Curado acordado y cumplido

Preguntas frecuentes

En losas pequeñas es mejor hacerlo de una vez. En superficies grandes se puede trabajar por paños, pero la junta de hormigonado hay que planificarla antes, con armado que la atraviese. En la losa de una vivienda lo decide el técnico de estructuras.

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