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Vertido y reglado de solera de hormigón

La solera de hormigón es la primera capa de hormigón de un suelo apoyado sobre el terreno. Va sobre un encachado de grava compactada y soporta todo lo que viene encima: la impermeabilización, el aislamiento térmico, el recrecido y, por último, el pavimento cerámico o el suelo flotante.

Actualizado 09/2026·13 min read·23 price list items
Precio del trabajo estándar
10,70 €/ m²
Rango orientativo
8,56 € - 13,90 €
Piso de 60 m²
1605,00 €
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Trabajos de hormigón23 partidas

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PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Trabajos de hormigón
Extendido y nivelado de hormigón de limpiezam²10,70 €-
Vertido de zapatas corridas en zanjam³53,60 €-
Vertido de losas de cimentación, 100 mm de espesorm²-
Vertido de losas de cimentación, 150 mm de espesorm²-
Vertido de losas de cimentación, 200 mm de espesorm²-
Encofrado para cimentaciones y murosm²24,10 €-
Encofrado para forjado (sistema Doka/Peri)m²-
Desencofrado de forjadom²7,75 €-
Atado de armadurast469,00 €-
Colocación y atado de mallazo 100×100m²3,60 €-
Colocación y atado de mallazo 150×150m²4,00 €-
Vertido de escaleras de hormigón incluyendo encofradom³-
Montaje de encofrado de escalerasml-
Desmontaje de encofrado de escalerasml16,10 €-
Recrecido de mortero manual hasta 7 cmm²12,05 €-
Recrecidos de mortero de cemento a máquinam²14,05 €-
Recrecidos autonivelantes de anhidrita a máquinam²15,80 €-
Instalación de forjado cerámico de viguetas y bovedillasm²26,80 €-
Imprimación bituminosam²-
Colocación de lámina asfáltica impermeabilizantem²-
Corte de juntas de dilataciónml6,70 €-
Fratasado mecánico de solera de hormigónm²6,05 €-
Bombeo de mezcla de hormigónm³-
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Qué es la solera de hormigón y por qué importa tanto

La solera no es una losa estructural en sentido estricto, como lo sería un forjado. Su función es crear una superficie firme, plana y continua sobre el terreno. Si colocaras la lámina impermeabilizante directamente sobre la grava, las piedras la perforarían y el suelo cedería al pisar.

¿Por qué importa tanto que quede plana si luego la tapa el recrecido? La impermeabilización necesita una base lisa, sin aristas ni huecos. Las placas de aislamiento, por ejemplo de poliestireno extruido, bailan y se parten sobre un hormigón con baches. Y cualquier irregularidad acaba afectando al grosor del recrecido: en unas zonas quedará fino y se fisurará, en otras será demasiado grueso y tardará mucho en secar. Una solera bien regleada ahorra trabajo y material en todas las capas que van encima.

El término se confunde a veces con el hormigón de limpieza, la capa fina que se vierte bajo zapatas, zanjas de cimentación o losas. Ese hormigón suele ser más pobre y más delgado, y sirve sobre todo para que la armadura no quede apoyada sobre el barro. Este artículo trata principalmente de la solera de suelo, aunque la forma de verter y reglear es la misma.

Qué tiene que estar preparado antes de que llegue la cuadrilla

El hormigonado es un trabajo rápido que no se puede interrumpir. Cuando llega el camión hormigonera, todo lo demás tiene que estar hecho. En la práctica es frecuente que la cuadrilla espere porque falta un pasatubos para el saneamiento o porque nadie ha marcado los niveles.

Terreno y compactación

  • terreno excavado hasta la profundidad necesaria, sin tierra vegetal, raíces ni escombros,
  • encachado de grava o zahorra extendido por capas y cada capa compactada con bandeja vibrante, normalmente en tongadas de unos 15 cm,
  • superficie del encachado nivelada y sin hoyos, para que el hormigón no tenga en unos puntos el doble de espesor que en otros,
  • en terrenos arcillosos o con humedad, consulta con el técnico de la obra si hace falta geotextil o un encachado más grueso.

Instalaciones bajo el suelo

Todo lo que pase por debajo del suelo tiene que estar colocado, revisado y tapado antes de hormigonar. Sobre todo las tuberías de saneamiento, la acometida de agua, los tubos corrugados para cables y, en algunas zonas, la red de ventilación frente al radón. Los pasos de tubería que vayan a sobresalir del hormigón deben quedar tapados y bien sujetos para que no se muevan al compactar. Picar después una solera recién hecha es trabajo perdido y una fuente de fisuras. Lo ideal es que el fontanero y el electricista autorizado pasen por la obra antes del hormigonado y confirmen que todo está en su sitio.

Niveles, perímetro y acceso

  • en las paredes, una marca de nivel, normalmente la línea a un metro, desde la que se mide la cota superior del hormigón,
  • a lo largo de todas las paredes, una banda perimetral que separe la solera de la fábrica,
  • acceso para el camión hormigonera o la bomba, o un sitio donde descargar el hormigón y moverlo con carretillas,
  • agua y corriente para el vibrador y para lavar la herramienta,
  • un tiempo adecuado: ni heladas ni sol fuerte con viento.

Cómo se hace el hormigonado paso a paso

Maestras y control de altura

Lo primero es fijar dónde quedará la cara superior del hormigón. Sobre el encachado se colocan las maestras, que son las guías por las que se desliza la regla. Pueden ser perfiles metálicos, listones o tiras de hormigón hechas el día anterior. En estancias pequeñas basta con puntos de nivel o piquetas ajustadas con láser. La separación entre maestras depende de la longitud de la regla, normalmente no más de unos 2 a 3 metros.

Lámina separadora y armadura

Sobre la grava se extiende, según proyecto, una lámina de polietileno. Evita que la grava seca absorba agua del hormigón y reduce el rozamiento, de modo que la solera se fisura menos al retraer. Si el proyecto lleva armadura, se coloca el mallazo (malla electrosoldada) con sus solapes y se levanta con separadores. Un mallazo apoyado directamente sobre la lámina apenas sirve de nada, porque acaba en la parte baja de la losa.

Vertido del hormigón

El hormigón se vierte avanzando desde la esquina más alejada hacia la salida, para que nadie tenga que pisar lo que ya está hecho. Se reparte con palas o rastrillos dejándolo un poco por encima de las maestras. No conviene dejarlo caer desde mucha altura ni arrastrarlo largas distancias por la superficie, porque se disgrega y el árido se separa de la lechada de cemento.

Compactación y reglado

Con los espesores habituales de solera lo más común es la regla vibrante, que compacta el hormigón y a la vez lo deja a la altura de las maestras. En losas más gruesas o con mucha armadura se añade el vibrador de aguja. En superficies pequeñas el hormigón también se compacta a mano, apisonándolo, y se reglea con una regla de aluminio moviéndola en zigzag hacia los lados y avanzando a la vez. Donde la regla deja un hueco se añade hormigón y se vuelve a pasar.

Acabado de la superficie

Después del reglado se alisa la superficie con una llana o fratás de mango largo para eliminar las marcas de la regla y los pequeños hoyos. Bajo una impermeabilización la superficie se suele dejar ligeramente rugosa, no como un espejo. Si se retiran las maestras, los surcos que quedan se rellenan enseguida con hormigón y se igualan.

Curado

En cuanto el hormigón lo permite, se cubre con plástico o se empieza a regar. Los primeros días deciden si la superficie quedará sana o polvorienta y llena de fisuras. Más abajo tienes los tiempos de fraguado y curado.

Hormigón, armadura y espesor: qué variantes se usan

Tipo y consistencia del hormigón

Para una solera de vivienda se pide habitualmente un hormigón en masa tipo HM-20 o, si lleva armadura, un HA-25. En garajes o con cargas mayores se tiende a un hormigón de más resistencia. El hormigón de limpieza bajo cimentación es más pobre. Manda siempre el proyecto, y al hacer el pedido a la planta conviene indicar con claridad el tipo, la consistencia y el tamaño máximo de árido. La consistencia se elige para que el hormigón se pueda extender y reglear con comodidad. Añadirle agua en obra para que corra más es un error clásico: se trabaja mejor, pero pierde resistencia y se fisura más.

Espesor

El espesor habitual de una solera en una vivienda unifamiliar ronda los 10 a 15 cm. En garajes, talleres o con cargas mayores se hace más gruesa y armada. El valor exacto lo marca el proyecto. En la reforma de una casa antigua el espesor suele estar limitado por la altura de puertas y umbrales, así que conviene pensar el paquete completo del suelo antes de empezar a demoler.

Mallazo, fibras o sin armadura

  • Sin armadura: se usa en superficies pequeñas sobre un encachado bien compactado, cuando la solera solo soporta capas ligeras. Es más sensible a las fisuras, por eso necesita juntas de retracción.
  • Mallazo: la solución más habitual. Mantiene la losa unida y limita la apertura de fisuras. Tiene que ir bien calzado con separadores.
  • Fibras: fibras de polipropileno o de acero que se añaden al hormigón en la planta. Ahorran el tiempo de colocar la malla, pero deben estar previstas en el proyecto o acordadas con el técnico.

Cómo llega el hormigón

El hormigón puede llegar directamente por la canaleta del camión, con bomba o en carretillas. La bomba compensa cuando el camión no puede acercarse o cuando se hormigona dentro de la casa por una ventana o una puerta, algo frecuente en casas de pueblo con calles estrechas. En superficies muy pequeñas se amasa en hormigonera en la propia obra. En ese caso es más difícil que todas las amasadas salgan iguales y el trabajo se alarga, así que las primeras zonas empiezan a fraguar antes de terminar las últimas.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

Los mismos metros cuadrados pueden ser media mañana de trabajo cómodo o una jornada entera de hormigonado duro. La diferencia la marcan sobre todo estos factores:

  • Acceso: lo más sencillo es una superficie amplia y abierta donde el camión llega marcha atrás hasta el borde. Hormigonar en un sótano, dentro de una casa antigua o tras un portón estrecho exige bomba o mucho acarreo a mano.
  • Forma de la planta: muchas estancias pequeñas, esquinas, pilares y pasos de tubería suponen más repaso manual alrededor de los obstáculos.
  • Calidad del encachado: una grava plana y bien compactada ahorra hormigón y tiempo. Los hoyos y desniveles hacen que se gaste más hormigón y cuesta más conseguir un espesor uniforme.
  • Exigencia de planeidad: si encima va a ir directamente el pavimento o un suelo radiante sin capa de nivelación, hacen falta maestras más precisas y un acabado más cuidado.
  • Armadura: colocar y calzar el mallazo es un trabajo aparte, y durante el vertido moverse sobre la malla es más lento.
  • Tiempo atmosférico: con calor el hormigón fragua deprisa y queda menos margen para reglear. Con frío hay que proteger la solera y esperar más.
  • Volumen de una vez: un suministro continuo desde la planta, sin largas esperas entre camiones, simplifica mucho el trabajo. Si el segundo camión se retrasa, en la unión entre cargas queda una junta fría.

Tiempos, curado y trabajos posteriores

Cuánto se tarda

Una cuadrilla con experiencia suele verter y reglear la solera de una vivienda unifamiliar normal en un día, a menudo en unas pocas horas. Los trabajos previos, como compactar, colocar maestras y montar el mallazo, suelen llevar más tiempo que el propio hormigonado.

Fraguado y curado

Normalmente se puede caminar con cuidado sobre la solera al día siguiente, según la temperatura. El hormigón debe mantenerse húmedo durante aproximadamente una semana, regándolo o cubriéndolo con plástico, y con más motivo en verano, con calor y viento. Por debajo de unos 5 °C no se debe hormigonar sin medidas especiales, porque una helada en los primeros días daña seriamente la superficie y la resistencia. La resistencia prevista en proyecto se alcanza, por regla general, a los 28 días.

Qué viene después y qué coordinar

Sobre la solera suele ir la impermeabilización. Las láminas asfálticas se colocan sobre una superficie seca e imprimada, y en las que se sueldan con soplete hay que esperar a que el hormigón haya secado lo suficiente. El plazo exacto lo indica el fabricante de la lámina. En algunas zonas de España, sobre todo en terrenos graníticos, el CTE pide medidas de protección frente al radón, así que conviene aclarar con el técnico si la impermeabilización tiene que cumplir también esa función y si hay que prever ventilación bajo el suelo. Después vienen el aislamiento térmico, los circuitos de suelo radiante si los hay, y el recrecido.

Es importante hablar con los demás oficios antes de hormigonar, no después. El fontanero debe confirmar la posición de los desagües, el electricista los tubos para cables y el instalador de calefacción la altura total del suelo. Si los tabiques aún no están hechos, acuerda si el albañil o el pladurista los apoyará sobre la solera o sobre su propia cimentación.

Errores típicos y cómo se notan después

  • Encachado mal compactado: con el tiempo la solera asienta, sobre todo junto a las paredes y sobre zanjas de saneamiento rellenadas. Se nota con fisuras en el pavimento y baldosas que suenan a hueco.
  • Falta de banda perimetral: al retraer y con los cambios de temperatura el hormigón empuja contra la fábrica, y aparecen fisuras en esquinas y junto a las puertas.
  • Agua añadida en obra: el hormigón se extiende mejor, pero la superficie queda blanda, polvorienta y se fisura más. La impermeabilización agarra peor.
  • Armadura en el fondo: un mallazo pisado contra la lámina no sujeta nada y las fisuras se abren libremente.
  • Cota equivocada: una solera más alta de lo previsto le roba sitio al aislamiento o al recrecido. Una más baja obliga a un recrecido más grueso que tarda más en secar. Muchas veces el fallo no lo descubre nadie hasta que llega el alicatador o el instalador del suelo.
  • Curado insuficiente: la superficie se seca demasiado rápido y aparecen fisuras finas y polvo. En verano puede pasar el mismo primer día.
  • Pasos de tubería olvidados: picar después daña la solera, la lámina y la impermeabilización, que luego cuesta mucho reparar.
  • Hormigonar con helada: la superficie se descascarilla y el hormigón no llega a la resistencia que se espera de él.

Guía para manitas: solera de hormigón en una caseta o un trastero

Una superficie pequeña, como el suelo de una caseta de jardín, un trastero o un pequeño taller, la puedes hacer por tu cuenta. Necesitas al menos un ayudante, una hormigonera o un pedido de hormigón, y una regla de aluminio. En superficies grandes, en estancias habitables con un paquete de suelo complejo y siempre que la losa forme parte de la estructura, deja el trabajo a profesionales. Si bajo el suelo van instalaciones eléctricas, su tendido y conexión los hace únicamente un instalador autorizado conforme al REBT.

  1. Excavar el terreno hasta la profundidad necesaria y retirar tierra vegetal, raíces y escombros.
  2. Extender el encachado de grava por capas y compactar cada capa con una bandeja vibrante de alquiler.
  3. Marcar en las paredes la cota superior del hormigón y pegar la banda perimetral en todo el contorno.
  4. Extender la lámina de polietileno con solapes y, si hace falta, colocar el mallazo sobre separadores.
  5. Colocar las maestras sobre pelladas de mortero o piquetas y comprobar su altura con nivel o láser.
  6. Preparar el hormigón del tipo necesario, respetar la dosificación de la receta o del fabricante del saco y no añadir agua de más.
  7. Verter el hormigón desde la esquina más alejada, repartirlo un poco por encima de las maestras y apisonarlo.
  8. Reglear el hormigón sobre las maestras con movimiento lateral y hacia delante, rellenar los huecos y volver a pasar la regla.
  9. Retirar las maestras, rellenar los surcos con hormigón y alisar la superficie con la llana.
  10. Cubrir la superficie con plástico y mantenerla húmeda durante una semana aproximadamente.

Revisión y recepción de la superficie terminada

Revisa la solera antes de que la tape la impermeabilización, porque luego los fallos cuestan mucho más de corregir. Te bastan una regla de dos metros, un nivel o un láser y la marca de nivel en la pared. Bajo una impermeabilización se suele pedir que bajo la regla no quede una holgura mayor de unos 5 mm, aunque la tolerancia concreta la fija el proyecto o el fabricante de la capa siguiente.

  • la cota superior coincide con el proyecto en varios puntos de la superficie,
  • la planeidad bajo la regla de dos metros está dentro de la tolerancia acordada,
  • la superficie es continua, sin hoyos, coqueras ni piedras sueltas asomando,
  • la banda perimetral está en todo el contorno y la solera no toca la fábrica,
  • los pasos de tubería y los tubos para cables están en su sitio y no se han movido,
  • la armadura no asoma por ningún punto,
  • no hay fisuras más anchas que un cabello,
  • la superficie no suelta polvo y no se desmorona al rayarla con una llave,
  • el hormigón se ha curado y sabes cuándo y durante cuánto tiempo,
  • tienes los albaranes de la planta con el tipo de hormigón suministrado.

Preguntas frecuentes

No. La solera va sobre la grava, por debajo de la impermeabilización y del aislamiento, y es la base del suelo. El recrecido es la capa superior de nivelación que se hace encima de los aislamientos y sobre la que se coloca el pavimento. Cada una cumple una función distinta y una no sustituye a la otra.

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