Presupuesta el trabajo con la lista de precios
Introduce las cantidades y el precio se recalcula al momento. Nivel de precios: España. Puedes ajustar las tarifas en tu lista de precios.
Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.
| Partida | Unidad | Precio / unidad | Cantidad | Total |
|---|---|---|---|---|
| Cerramientos y vallados | ||||
| Instalar poste de vallado hasta 2,7 m | ud | 37,50 € | - | |
| Colocación de bloques de hormigón para valla | ud | 5,35 € | - | |
| Construcción de pilares de fábrica para valla | ml | 29,50 € | - | |
| Instalar vallado de hormigón hasta 1,8 m | ml | 26,80 € | - | |
| Instalar vallado de hormigón hasta 2,1 m | ml | 30,80 € | - | |
| Instalar vallado de hormigón hasta 2,4 m | ml | 32,15 € | - | |
| Vallado con bloques DT 12/15 | m² | - | ||
| Vallado con bloques DT 20/25 | m² | - | ||
| Retirar vallado existente | ml | 11,80 € | - | |
| Instalar poste de vallado hasta 2,4 m | ud | 33,50 € | - | |
| Instalar poste de vallado hasta 3,8 m | ud | 46,90 € | - | |
| Instalar tornapunta de vallado hasta 2,7 m | ud | 2,30 € | - | |
| Instalar bayoneta para alambre de espino | ud | 1,90 € | - | |
| Tensar alambre tensor | ml | 0,65 € | - | |
| Tensar alambre de espino | ml | 1,00 € | - | |
| Instalar bastidor de valla | ud | - | ||
| Instalar bastidor de valla a medida | ud | - | ||
| Instalar paneles de vallado | ud | - | ||
| Instalar vallado de malla hasta 1,4 m | ml | 3,35 € | - | |
| Instalar vallado de malla hasta 1,8 m | ml | 3,60 € | - | |
| Instalar vallado de malla de más de 3,0 m | ml | 4,95 € | - | |
| Atar refuerzo de esquina | ud | 1,35 € | - | |
Qué incluye la colocación de un poste de hasta 2,7 m
La partida se cobra por unidad. Una unidad es un poste colocado en su sitio, a plomo, a la altura correcta y hormigonado o anclado de forma firme. La medida de 2,7 m se refiere a la longitud total del poste, no a la altura de la valla, porque una parte queda enterrada o dentro del hormigón. En un poste de 2,6 a 2,7 m suelen quedar unos 60 a 70 cm en el dado de hormigón y alrededor de dos metros a la vista.
Normalmente el trabajo comprende:
- el replanteo de la línea de la valla y de la posición de los postes con cuerda,
- la excavación o perforación del hoyo para el dado,
- la colocación del poste, su aplomado y su ajuste en altura según la cuerda,
- el hormigonado y la sujeción provisional del poste mientras fragua el hormigón,
- en postes de esquina y de final, la colocación de tornapuntas cuando se usan.
Si el precio incluye también el material, es decir, el poste, el hormigón y las tornapuntas, lo indica el bloque de precios que hay encima del artículo. Al encargar el trabajo, pregunta si se incluye la retirada de la tierra sobrante o si se extiende en la parcela. Tensar la malla, montar paneles y colocar la puerta son trabajos aparte.
Poste de hasta 2,7 m frente a las variantes de 2,4 m y 3,8 m
En la lista de precios también encontrarás la colocación de postes de hasta 2,4 m y de hasta 3,8 m, cada una con su propia página. La diferencia no son solo unos centímetros: cambian los esfuerzos que soporta el poste y la forma de trabajar.
- Poste de hasta 2,4 m: sirve para vallas de unos 1,5 a 1,8 m. Lo típico es malla para el huerto, para separar del vecino o para cerrar una finca de frutales. El viento le afecta menos, el dado puede ser más pequeño y una sola persona puede aplomarlo sin mucha dificultad.
- Poste de hasta 2,7 m: es esta variante, pensada para vallas de unos dos metros. Es la altura habitual en el cerramiento a la calle con malla de simple torsión o paneles electrosoldados, y en vallas con malla de ocultación o lamas. Precisamente por ese relleno, que recoge el viento, el dado tiene que ser más profundo y el poste más robusto que en una valla baja.
- Poste de hasta 3,8 m: se usa en vallas de unos tres metros, por ejemplo alrededor de pistas deportivas, parques infantiles, recintos para animales o en vallas de protección y antirruido. Ahí hacen falta perfiles más fuertes, dados más grandes, a menudo dos personas para sujetar y aplomar y a veces andamio o escalera para revisar la cabeza del poste. Los riesgos y el tiempo de trabajo aumentan bastante.
¿Cómo saber cuál necesitas? Mide la altura del relleno que vas a usar. Súmale el hueco sobre el terreno si lo quieres (por ejemplo, bajo una placa de zócalo) y la profundidad que irá en el dado. Si te sale un poste de unos 2,5 a 2,7 m, estás en esta variante. Si la valla va sobre un murete y el poste se ancla en él, la longitud necesaria es menor, porque no hay que sumar la parte enterrada. En ese caso, incluso con una valla de dos metros, a veces encaja mejor la variante de 2,4 m. Consulta al proveedor del relleno: los fabricantes de malla y paneles suelen indicar la longitud de poste recomendada para cada altura.
Qué tiene que estar listo antes de que llegue la cuadrilla
Linde de la parcela
La valla se levanta dentro de tu parcela, no "más o menos en el linde". Si no tienes claro por dónde va, encarga a un topógrafo que marque los vértices. En la práctica son frecuentes los roces con el vecino por veinte centímetros, y mover postes ya hormigonados cuesta más que contratar al topógrafo antes. Si la parcela forma parte de una urbanización con zonas comunes, conviene coordinar con el administrador de fincas el acceso y la línea exacta de la valla.
Servicios enterrados
Junto a la calle suelen pasar tuberías de gas y agua, cables eléctricos y de telecomunicaciones o la acometida de saneamiento. Antes de excavar, pide a las compañías distribuidoras los planos o la localización de sus redes. Si al cavar aparece una banda o malla de señalización, para enseguida. Si se daña una tubería de gas o notas olor a gas, aléjate del lugar, no enciendas fuego ni uses aparatos eléctricos y llama al teléfono de urgencias de la distribuidora o al 112. Un cable eléctrico dañado no se toca nunca: tiene que hacerse cargo la compañía o un instalador autorizado.
Decisiones que hay que tomar antes
- el tipo de relleno (malla, paneles, malla de ocultación, lamas), porque de él dependen el perfil del poste, la separación y la profundidad del dado,
- la posición y el ancho exactos de la puerta de vehículos y la peatonal, porque sus postes son de otra categoría y tienen que cuadrar al milímetro,
- si habrá placa de zócalo y, por tanto, a qué altura irá el borde inferior del relleno,
- si llegará a la puerta un cable para motor, videoportero o iluminación, para dejar el tubo corrugado antes de hormigonar,
- el acceso a la parcela para la carretilla y, si hace falta, para una miniexcavadora o un ahoyador.
Postes y sistemas de anclaje
Qué postes se usan
Postes de acero redondos: son el clásico para la malla de simple torsión. En una valla de dos metros se suele usar un diámetro de unos 48 mm; un perfil más fino a esta altura queda blando y en las esquinas puede doblarse. Suelen ser galvanizados, muchas veces con plastificado o lacado en polvo.
Postes de acero rectangulares o cuadrados (por ejemplo, de 60 × 40 o 60 × 60 mm): se usan sobre todo para paneles electrosoldados y lamas. Vienen con taladros o abrazaderas preparados. En una valla de unos dos metros con un relleno que recoge viento, conviene un perfil más robusto.
Postes de madera: tienen un aspecto natural, pero si se hormigonan directamente, la madera se pudre con el tiempo a ras de suelo. Es mejor anclarlos a un soporte metálico embutido en el hormigón, de modo que la madera quede por encima del terreno.
Postes de hormigón: hoy se usan menos, sobre todo en vallas antiguas o con placas prefabricadas. Pesan mucho y con unos 2,7 m de longitud una sola persona ya no los coloca con seguridad.
Sistemas de anclaje
Dado de hormigón en el terreno: es la solución más habitual y la más segura a esta altura. El hoyo suele tener unos 20 a 30 cm de diámetro y una profundidad de unos 70 a 90 cm. En gran parte de la costa la helada apenas penetra, pero en zonas frías del interior y de montaña conviene que el dado quede por debajo de la profundidad de helada de la zona. Con malla de ocultación o lamas, el dado se hace más bien mayor.
Anclaje al murete de bloques de encofrado: el poste se embute en un bloque relleno de hormigón o se atornilla con una placa de anclaje a la coronación del murete terminado. El poste embutido suele aguantar mejor; la placa es más rápida, pero entonces todo el empuje del viento lo soportan los tacos químicos o mecánicos y una capa fina de hormigón.
Tornillos de tierra: se roscan en el suelo sin hormigón. Son rápidos y limpios, y funcionan bien en terreno cohesivo sin piedras. En una valla de dos metros con relleno opaco, comprueba con el fabricante del tornillo para qué carga está diseñado.
Cómo se coloca el poste paso a paso
Una cuadrilla con experiencia suele seguir un orden parecido. Primero se colocan los postes de esquina, de final y de puerta, que soportan la tensión de la malla. Entre ellos se tienden dos cuerdas, una cerca del suelo y otra a la altura de la cabeza de los postes. Con ellas como guía se colocan los postes intermedios, de modo que toda la valla quede en una línea y las cabezas tengan la misma altura o sigan el terreno sin saltos bruscos.
Con malla, la separación entre postes intermedios suele rondar los 2,5 m. Con paneles, la separación la marca el ancho del panel y de las abrazaderas. Ahí los postes se miden con mucha precisión con un listón o se van colocando junto con el panel: se pone un poste, se presenta el panel y se pone el siguiente. Con paneles de dos metros de alto, un error de un par de centímetros en cada tramo se acumula enseguida.
El hoyo se cava a mano o se perfora con un ahoyador manual o acoplado a la miniexcavadora. En el fondo se suelen echar unos centímetros de grava para que el agua drene alrededor del poste. Se mete el poste, se aploma con nivel por dos caras perpendiculares y se sujeta con estacas o listones. Después se rellena con hormigón, normalmente hormigón en masa del tipo HM-20 o un hormigón preparado para postes. El hormigón se pica o se compacta para que no queden bolsas de aire, comprobando que el poste no se ha movido.
La superficie del dado se remata con una ligera pendiente hacia fuera, para que el agua se aleje del acero en lugar de acumularse junto a él. En las esquinas de una valla de malla se colocan a la vez las tornapuntas hacia el tramo, casi siempre con su propio dado pequeño. Al final se ponen los tapones en los perfiles huecos para que no entre la lluvia.
Cuánto tarda
Colocar un poste en sí lleva unas decenas de minutos; casi todo el tiempo se va en cavar y aplomar. Lo largo es la espera. El hormigón normal fragua en uno o dos días, pero para tensar la malla se suele esperar más o menos una semana. La resistencia completa la alcanza en unas cuatro semanas. Los hormigones de fraguado rápido permiten seguir antes; el tiempo exacto lo indica el fabricante en el envase. En verano hay que proteger el hormigón para que no se seque demasiado rápido, y con heladas no se hormigona sin tomar medidas.
Qué facilita el trabajo y qué lo complica
Lo que más influye es el terreno. En tierra arcillosa sin piedras el trabajo avanza rápido. Un terreno pedregoso, rellenos de grava, escombros de cuando se construyó la casa o dados antiguos de la valla anterior lo frenan, y a veces hace falta martillo percutor. Las raíces de árboles y setos junto al linde también son frecuentes.
Además, depende de:
- la longitud de la línea y cuántos postes se colocan a la vez; con muchos postes compensa usar ahoyador mecánico,
- si el terreno es llano o en pendiente; en pendiente hay que resolver los escalonamientos del relleno y medir con más cuidado,
- cuántas esquinas, quiebros y finales hay, porque cada uno de esos postes necesita tornapuntas y más atención,
- si hay espacio para trabajar junto al hoyo; al lado de un pavimento existente, de parterres o de la pared del garaje del vecino se cava con más cuidado,
- si el hormigón se amasa a mano en obra o llega preparado, y qué distancia hay desde el vehículo hasta la línea de la valla,
- si los postes van a un murete ya hecho, donde hay que taladrar y anclar con precisión.
En una valla de dos metros también complica el trabajo el viento durante el montaje. Un poste largo cuesta más mantenerlo a plomo hasta que está hormigonado, por eso se apuntala con más cuidado que uno bajo.
Cómo encaja con los demás trabajos
Los postes son el centro de toda la obra de la valla. Antes van el replanteo del linde y de los servicios, la retirada de la valla antigua y, a veces, la excavación y el hormigonado de la zapata corrida para el murete. Si se hace murete, los postes se colocan al rellenar los bloques o después, y hay que cuadrar bien el calendario de los dos trabajos.
Después de los postes vienen el tensado de alambres y malla, el montaje de paneles, lamas o malla de ocultación y, por último, la puerta de vehículos y la peatonal. Los postes de puerta son más pesados porque soportan el peso de la hoja, y si hay motor, el cableado lo tiene que preparar y conectar un instalador autorizado conforme al REBT. Eso sí, el tubo para el cable se deja antes de hormigonar; si no, luego toca romper hormigón. Si alrededor de la valla se va a hacer pavimento o poner bordillos, acuerda antes la cota del terreno final, para que los dados no asomen sobre el pavimento ni el poste se quede corto.
Errores típicos y cómo se notan después
Dado poco profundo o estrecho. En una valla de dos metros es el error más frecuente. Los primeros años no pasa nada; luego, tras un temporal de viento o un invierno frío, los postes empiezan a ceder y la valla se inclina. En zonas con heladas, si el dado no llega por debajo de la helada, el hielo puede levantarlo.
Hormigón en montículo o por debajo del terreno sin pendiente. El agua se queda junto al poste, el acero se oxida justo a ras de suelo y la madera se pudre exactamente ahí.
Faltan los tapones. El agua entra en el perfil hueco, en invierno puede congelarse y abrir el tubo. Además, se oxida por dentro.
Postes fuera de la cuerda. La valla "baila" y, mirando a lo largo de la línea, se ven ondas. Con paneles, las abrazaderas no cuadran y hay que forzar los paneles.
Tensar la malla demasiado pronto. El hormigón aún no tiene resistencia y los postes de esquina se van hacia el tramo. Una vez fraguado, ya no se enderezan sin romper el dado.
Esquinas sin tornapuntas. Con malla de dos metros la tensión es considerable y un poste de esquina sin tornapunta acaba doblándose.
Postes cortados sin proteger el corte. Si se corta un poste galvanizado, el corte se trata con pintura rica en zinc; si no, ahí empieza el óxido.
Guía para manitas: colocar el poste en un dado de hormigón
Un manitas con tiempo, un ayudante y paciencia para medir puede colocar postes de valla. Esto no incluye los postes de puertas pesadas ni las zonas por donde pasan servicios enterrados: ahí deja el trabajo a profesionales. Con una longitud de unos 2,7 m, conviene tener a otra persona que sujete el poste.
- Comprobar el linde de la parcela y localizar los servicios enterrados.
- Replantear la línea de la valla con estacas y cuerda, y marcar la posición de los postes de esquina, de final e intermedios.
- Cavar o perforar hoyos de unos 70 a 90 cm de profundidad y unos 20 a 30 cm de ancho, más profundos en zonas con heladas.
- Echar unos centímetros de grava en el fondo del hoyo.
- Colocar primero los postes de esquina y de final, aplomarlos por dos caras y apuntalarlos con listones.
- Tender entre ellos dos cuerdas, una cerca del suelo y otra a la altura de la cabeza.
- Colocar los postes intermedios siguiendo las cuerdas, aplomar y apuntalar cada uno.
- Amasar el hormigón según las indicaciones del fabricante, rellenar el hoyo por capas y picar el hormigón.
- Comprobar el aplomado y la posición del poste después de cada capa.
- Rematar la parte superior del dado con pendiente hacia fuera.
- Colocar las tornapuntas en los postes de esquina y de final.
- Poner los tapones en las cabezas y tratar los cortes que haya.
- Dejar fraguar el hormigón y tensar la malla, por lo general, pasada aproximadamente una semana.
Revisión y recepción del trabajo
Revisa los postes antes de que se empiece a montar el relleno. Con la malla tensada o los paneles puestos, los errores se corrigen con dificultad. Colócate en un extremo de la línea y mira a lo largo de la valla: las ondas se ven al momento. Empuja con la mano la cabeza del poste; con el hormigón fraguado no debe moverse.
- los postes están en línea recta según la cuerda,
- cada poste está a plomo en las dos direcciones, comprobado con nivel,
- las cabezas tienen la misma altura o siguen el terreno sin saltos,
- la altura sobre el terreno corresponde al relleno elegido y a la placa de zócalo,
- las separaciones son las acordadas y, con paneles, coinciden exactamente con su ancho,
- los postes de esquina y de final llevan tornapuntas,
- los dados tienen pendiente hacia fuera y no se acumula agua junto al poste,
- todos los perfiles tienen su tapón,
- el acabado de los postes no está dañado y los cortes están tratados,
- el tubo para el cable de la puerta está colocado, si estaba previsto,
- la zona queda limpia y la tierra se ha gestionado según lo acordado.
Preguntas frecuentes
Si se ancla en un dado de hormigón en el terreno, normalmente un poste de unos 2,6 a 2,7 m, porque unos 60 a 70 cm quedan dentro del dado. Si el poste se ancla a un murete, basta con uno más corto. La recomendación exacta suele venir indicada con cada tipo de relleno.
En una valla de unos dos metros, sí. Un dado poco profundo acaba cediendo con el empuje del viento y, en zonas frías, con las heladas. Con malla de ocultación o lamas, que reciben el viento en toda su superficie, la profundidad y el tamaño del dado importan todavía más.
Con hormigón normal se suele esperar alrededor de una semana para que tenga resistencia suficiente. Con hormigones de fraguado rápido el plazo puede ser menor; sigue las indicaciones del fabricante en el envase.
Sí, por ejemplo con tornillos de tierra. En terreno cohesivo y sin piedras son rápidos y limpios. En una valla de dos metros con relleno opaco, comprueba que el tornillo está diseñado para esa carga.
Los postes de esquina y de final soportan la tensión de la malla y marcan toda la línea. Entre ellos se tiende la cuerda que sirve de guía para el resto. Así la valla queda recta y las cabezas de los postes, a la misma altura.
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