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Corte por chorro de agua 120×120 con inglete Jolly

El inglete Jolly es un corte del canto de la pieza a 45 grados. Dos piezas cortadas así se encuentran en una esquina exterior sin perfil y sin que se vea el reverso. En placas de gran formato de 120×120 cm se usa en islas de cocina, alféizares, mochetas de ventanas, pilares, hornacinas de ducha

Actualizado 09/2026·14 min read·18 price list items
Precio del trabajo estándar
10,60 €/ ml
Rango orientativo
8,48 € - 13,78 €
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Alicatados y solados18 partidas

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PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Alicatado y solado
Corte por chorro de agua 120×120 (canto ingletado)ml10,60 €-
Alicatado/Solado estándar hasta 60 cmm²52,25 €-
Alicatado/Solado porcelánico de más de 60 cmm²65,65 €-
Alicatado/Solado de formato XL 60×120m²-
Alicatado/Solado de formato XXL 120×260m²-
Alicatado con mosaicom²-
Alicatado/Solado de piedra natural/artificial / Klinkerm²-
Revestimiento con piedra laja (vallados, zócalos)m²-
Alicatado/Solado de cenefa / listelo decorativoml3,35 €-
Solado en diagonal hasta 600 mmm²60,30 €-
Rejuntadom²2,55 €-
Rejuntado con siliconam²4,80 €-
Sellado con silicona de esquinas y cantos interioresml2,55 €-
Corte por chorro de agua 60×60 (canto ingletado)ml7,90 €-
Corte por chorro de agua - calado de azulejoml14,05 €-
Canto ingletado (instalación y montaje)ml79,05 €-
Rodapié cerámicoml8,70 €-
Corte de huecos en azulejos / baldosasud16,10 €-
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Qué es el inglete Jolly y por qué cortarlo con chorro de agua

En una esquina exterior normal hay dos opciones. Se remata con un perfil de aluminio o PVC, o una pieza tapa el canto de la otra. El perfil es práctico, pero se ve. Si una pieza monta sobre la otra, queda a la vista el canto con el bizcocho, el cuerpo interior de la baldosa. El inglete Jolly evita las dos cosas: se cortan ambas piezas en bisel, se juntan y en la esquina queda una junta fina, casi invisible. En porcelánicos con veta de mármol o piedra, el dibujo puede seguir por la esquina sin cortes, y por eso este remate se pide tanto en gran formato.

¿Por qué chorro de agua? Un bisel recto también se puede hacer con una cortadora de mesa con disco inclinable. El chorro de agua con abrasivo, normalmente arena fina de granate, tiene varias ventajas. No presiona la placa ni la hace vibrar como un disco, así que trata mejor las placas finas y frágiles. Hace en una sola pasada cortes curvos, arcos y huecos, por ejemplo para la placa de cocción, un enchufe o un lavabo, además del bisel. Y el corte lo dirige un ordenador según un plano, así que las medidas cuadran también en cantos largos, donde a mano se va acumulando el error.

La pega es que la máquina no se mueve. Las placas hay que llevarlas al taller y traerlas de vuelta con cuidado, y todo depende de una medición exacta. Además, el chorro deja la superficie del corte algo áspera y, en corte inclinado, el canto puede salir un poco irregular, por eso casi siempre se repasa con lija o muela.

Cómo se hace el trabajo paso a paso

Medición y plano

Todo empieza midiendo con precisión el sitio donde irá la esquina. El alicatador o el técnico toma longitudes, alturas y, sobre todo, los ángulos reales. En la práctica pasa a menudo que la esquina de una pared o de una isla no tiene 90 grados exactos. Si es así, hay que ajustar el bisel, porque si no la junta se abre. Con las medidas se dibuja un plano donde se marca, para cada placa, qué canto se bisela, dónde van los huecos y cómo debe correr la veta. Con placas de veta marcada se suelen extender antes en el suelo y numerar, para que en la esquina coincidan las piezas correctas.

Recogida y transporte

Las placas de 120×120 cm viajan de pie, en un caballete o en un palé con bastidor, nunca tumbadas sin apoyo. Para cargarlas se usa un bastidor con ventosas o, como mínimo, dos ventosas y dos personas. Antes de entrar en el taller se revisa cada placa: grietas, esquinas desconchadas, defectos del esmalte. Conviene que estés presente en esa revisión o que te manden fotos.

El corte

La placa se apoya en la mesa de corte, sobre la rejilla, de forma que descanse en toda su superficie y no se combe. Lo habitual es hacer primero los cortes rectos y los huecos, y después el bisel. En el inglete Jolly no se lleva el corte hasta dejar un filo de cuchillo. En la cara vista se deja una pequeña franja plana, de aproximadamente 1 a 2 mm, que protege el esmalte de saltar y deja sitio para una junta fina al pegar. El corte inclinado va más despacio que el recto, porque el chorro atraviesa más material.

Repaso del canto

Después se aclara la placa para quitar el abrasivo y el canto se repasa con discos o almohadillas diamantadas. Así se quitan la aspereza y las pequeñas irregularidades del chorro, y la franja de la cara vista se matiza un poco para que no corte. En placas pulidas el canto se puede abrillantar; en placas mates se lija hasta que el acabado no se distinga del resto. Luego se vuelven a numerar según el plano y se embalan con protección en los cantos.

Vuelta a la obra

El canto biselado es mucho más delicado que el borde original. Por eso las placas se mueven sin que el bisel toque el suelo ni un marco de puerta. El pegado y el cierre de la esquina los hace el alicatador que coloca las placas.

Qué tiene que estar listo antes de llevar las placas al taller

El error más caro en este trabajo es cortar con medidas equivocadas. En 120×120 una placa mal cortada no se sustituye con un recorte del sobrante. Regla básica: no se corta hasta que el soporte esté terminado.

  • El soporte debe estar en su estado final: enlucido, nivelado, con guardavivos colocados, impermeabilización hecha en la ducha y rozas de electricidad cerradas.
  • Las esquinas que se van a revestir deben estar rectas y a plomo. Corregir una esquina torcida antes de medir es más fácil que compensarla con adhesivo.
  • Hay que saber el espesor de la capa de adhesivo. En gran formato se encola por doble encolado, y ese espesor adelanta toda la placa y cambia la posición de la esquina.
  • En islas y muebles, el armazón tiene que estar anclado y terminado. Un mueble de cocina que todavía se mueve rompe una esquina Jolly en pocas semanas.
  • Hay que conocer la posición exacta de los huecos: enchufes, interruptores, grifería, desagües y electrodomésticos según sus fichas técnicas.
  • Decide antes dónde quieres que la veta pase continua por la esquina y dónde te da igual.

Si vives en un bloque de pisos, piensa también en cómo subir las placas. Una placa de 120×120 muchas veces no cabe en un ascensor normal y hay que subirla por la escalera, en vertical y entre dos personas. Mide antes la cabina y los rellanos, y protege el portal y la escalera para no golpear nada al girar.

Formato 120×120 frente a 60×60: en qué se diferencian

En la lista de precios hay también una partida aparte: corte por chorro de agua 60×60 con inglete Jolly. El principio del corte es el mismo, pero el tamaño de la placa cambia casi todo lo que lo rodea.

  • Peso y manejo: una placa de 120×120 tiene cuatro veces la superficie de una de 60×60. Con un espesor de unos 9 a 10 mm pesa aproximadamente 30 kg y además es larga y flexible. Hacen falta dos personas con ventosas o bastidor. Una pieza de 60×60 la lleva una sola persona.
  • Riesgo de rotura: la placa grande se parte si se levanta mal, si viaja tumbada o si durante el corte no apoya entera en la mesa. Con 60×60 el riesgo es mucho menor.
  • Longitud de canto por pieza: cada placa de 120×120 aporta 1,2 m de canto, así que para los mismos metros lineales hay menos piezas y menos amarres en la mesa. Pero el corte es más largo y un error de ángulo se nota más.
  • Precisión del ángulo: una desviación del bisel que en 60 cm casi no se ve, en 120 cm aparece como una junta que se va abriendo hacia un extremo.
  • Uso: el 120×120 se elige cuando quieres el mínimo de juntas en la esquina, por ejemplo en frentes de isla, hornacinas altas y pilares. El 60×60 es más práctico en mochetas pequeñas, alféizares y rodapiés bajos.
  • Reposición si algo falla: una pieza de 60×60 estropeada se repone fácilmente de la reserva. En 120×120 la reserva suele ser menor y comprar más de otro lote de fabricación puede dar un tono distinto.
  • Transporte: las placas grandes necesitan caballete, bastidor y un vehículo mayor; las pequeñas viajan en sus cajas.

Si dudas qué formato biselar, lo decide lo que estás colocando. Se corta siempre la pieza que va en la esquina. Si la pared es de 120×120, la esquina también debe ser de esa placa, o se estropea el aspecto de todo el paño.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

La dificultad, y con ella el coste total del encargo, depende de varias cosas que se pueden decidir ya al planificar.

Lo facilita

  • Cantos rectos sin huecos, cuando la placa solo se bisela a lo largo
  • Un plano exacto con las placas numeradas que no haya que completar
  • Placas más gruesas y rígidas, que trabajan menos al manipularlas
  • Porcelánico coloreado en masa, en el que no preocupa el color del cuerpo
  • Muchos cortes iguales a la vez, porque la preparación de la máquina se reparte

Lo complica

  • Placas finas de unos 6 mm, que en 120×120 son muy flexibles y tienen poco material para el bisel
  • Ángulos distintos de 90 grados y bisel combinado con curva o hueco en la misma placa
  • Veta que debe continuar exacta por la esquina, porque obliga a elegir placas concretas
  • Acabados pulidos brillantes, donde un esmalte saltado o un brillo desigual del canto se ven enseguida
  • Acceso difícil: escalera estrecha, sin ascensor, aparcamiento lejos
  • Cambios de medidas después de haber entregado el plano al taller

Ojo con una cosa concreta: en piezas esmaltadas cuyo cuerpo tiene otro color que la superficie, en la esquina Jolly aparece una línea fina del bizcocho. En un mármol claro con cuerpo rojizo se nota. Si vas a tener muchas esquinas Jolly, pregunta en la tienda por porcelánico coloreado en masa o pide que te biselen una pieza de muestra antes de encargar toda la cantidad.

Coordinación con otros oficios y plazos

El corte por chorro de agua es un paso intermedio entre la medición y el alicatado. La mayoría de problemas salen justo en el encuentro entre oficios.

  • Albañil o pladurista: prepara esquinas y planos. De su precisión depende directamente que la esquina Jolly cierre bien.
  • Electricista y fontanero: las cajas y tomas deben estar en su posición definitiva. Mover un enchufe después de cortar la placa obliga a usar una pieza nueva. Cualquier trabajo en la instalación eléctrica lo hace solo un instalador autorizado, conforme al REBT.
  • Tienda de cocinas: suministra los muebles de la isla. Pide las medidas exactas y pregunta si el mueble llevará un tablero soporte bajo el revestimiento.
  • Alicatador: pega las placas. En la esquina se suele usar un adhesivo deformable de clase alta según UNE-EN 12004, tipo C2 S1, y la unión se rellena con material de rejuntado flexible o con adhesivo epoxi del color de la placa. Conviene decidir con qué se cierra la esquina antes del corte, porque influye en el ancho de la franja plana del canto.
  • Marmolería o taller de waterjet: necesita un plano, no una explicación de palabra. Debe quedar claro quién hace el plano y quién responde de las medidas.

Funciona bien que mida el mismo alicatador que luego va a pegar. Conoce su espesor de adhesivo y su forma de cerrar esquinas, y no hay discusión sobre si el fallo fue del taller o de la medición.

En cuanto a tiempos, el corte en sí son de unos minutos a unas decenas de minutos por placa, según la longitud del canto, el espesor y los huecos. Lo que más pesa es lo de alrededor. La medición y el plano suelen llevar una visita y algo de trabajo de oficina. Los talleres trabajan con lista de espera, así que entre la entrega del plano y la vuelta de las placas suelen pasar varios días laborables, más en encargos grandes. Mete ese hueco en la planificación para que el alicatador no esté parado en obra sin material.

Ya pegadas, el adhesivo necesita fraguar según la ficha técnica del fabricante; con adhesivos cementosos flexibles normales, aproximadamente 24 horas antes de rejuntar. Las uniones epoxi endurecen según el fabricante y en ese tiempo no se debe apoyar nada en la esquina. La isla o la hornacina no deberían cargarse hasta que todo esté curado.

Errores típicos y cómo se notan después

  • Canto a filo sin franja plana. En el taller queda perfecto, pero al pegar o con el primer golpe el esmalte salta. Quedan pequeños desconchones que no se arreglan sin cambiar la placa.
  • Medir antes de terminar el soporte. Al nivelar la pared la esquina se mueve unos milímetros y las placas no cuadran. Se ve como una junta abierta o una placa que sobresale de la otra.
  • No comprobar el ángulo. Una esquina de 92 grados con biseles exactos a 45 da una junta estrecha abajo y ancha arriba, o al revés. En una placa de 120 cm de alto se ve claramente.
  • Mala manipulación. Una placa llevada en horizontal y cogida por un borde muchas veces no se rompe en el momento: la fisura capilar aparece después de pegarla. En gran formato es de las causas de reclamación más habituales.
  • Unión rígida sobre soporte que se mueve. Si la esquina sobre pladur o sobre un mueble se cierra con un material sin elasticidad, con el tiempo sale una fisura en la junta o el canto se despega.
  • Canto sin repasar. El canto áspero del chorro absorbe suciedad y material de rejuntado, y la esquina se ve grisácea.
  • Jolly en una arista pisable. En el borde de un peldaño o una superficie que se pisa, el inglete acaba desconchándose. En escaleras van mejor las piezas de peldaño o los cantos redondeados.
  • Lotes mezclados. La placa comprada después de romper una tiene otro tono, y justo en la esquina, donde se juntan dos placas, la diferencia se nota más.

Guía para manitas: medir la esquina y preparar las placas antes del corte

El corte por chorro de agua lo hace siempre el taller y el pegado de placas tan grandes conviene dejarlo al alicatador. Lo que sí puedes hacer tú, sin riesgo, es comprobar la esquina y dejar las placas ordenadas, para que la medición sea fiable y no haya sorpresas.

  1. Comprobar que el enlucido, el pladur o el mueble están terminados y fijos, empujando con la mano para ver si algo se mueve.
  2. Colocar un nivel largo en vertical en ambas caras de la esquina y anotar si alguna está fuera de plomo.
  3. Medir el ángulo real de la esquina con una falsa escuadra o un medidor de ángulos digital, abajo, en el centro y arriba.
  4. Anotar en un croquis las posiciones de enchufes, interruptores, tomas de agua y desagües, midiendo siempre desde el mismo punto de referencia.
  5. Abrir los embalajes con cuidado y revisar cada placa a contraluz buscando grietas, esquinas dañadas y defectos de esmalte.
  6. Comprobar en las cajas que todas las placas son del mismo lote y tono, y guardar una etiqueta.
  7. Presentar las placas en el suelo, sobre una superficie limpia y plana, para elegir cómo debe pasar la veta por la esquina.
  8. Numerar cada placa por el reverso con rotulador y marcar con una flecha qué canto va a la esquina.
  9. Fotografiar la presentación y el croquis y enviarlos al alicatador y al taller junto con las medidas.
  10. Guardar las placas de pie, apoyadas en un listón de madera, nunca tumbadas ni apoyadas sobre una esquina.

Cómo comprobar el trabajo y lista de entrega

Revisa dos veces: al recibir las placas cortadas y después de pegarlas.

Al recibir las placas

Mira el canto a contraluz. Debe ser recto en toda su longitud, sin desconchones en la cara vista y con una franja plana de ancho uniforme. Pasa el dedo: no debe cortar ni raspar. Compara la numeración con el plano y mide con flexómetro la posición de los huecos. Fíjate también en la superficie junto al corte, por si hay arañazos de la rejilla o restos de abrasivo.

Después de pegarlas

En la esquina debe haber una junta fina y uniforme en toda la altura o longitud. Apoya un nivel largo sobre ambas caras: las placas deben estar en el mismo plano y la esquina no debe hundirse ni sobresalir. Da golpecitos suaves cerca de la esquina; un sonido hueco indica zonas sin adhesivo donde la placa puede romperse. Si la placa tiene veta, comprueba que continúa como se acordó.

Lista de entrega

  • Todas las placas están numeradas y coinciden con el plano
  • El canto biselado es recto en toda su longitud y sin esmalte saltado
  • En la cara vista queda una franja plana estrecha y el canto no corta
  • El canto está repasado y su brillo o acabado mate coincide con la placa
  • Los huecos coinciden con las cajas, la grifería y los electrodomésticos medidos
  • Las placas no tienen grietas, esquinas desconchadas ni arañazos de la máquina
  • La junta de la esquina pegada es uniforme en toda su longitud
  • Las dos caras junto a la esquina están en el mismo plano
  • Al golpear cerca de la esquina no suena hueco
  • La veta pasa por la esquina como se acordó
  • La unión de la esquina está rellena con el material acordado y del color de la placa
  • Los sobrantes y placas de reserva entregados son del mismo lote y están marcados

Preguntas frecuentes

Se cuenta la longitud del canto biselado. En una esquina exterior se juntan dos placas y cada una tiene su propio bisel, así que una esquina de un metro suele contar como dos metros lineales de corte. Los cortes rectos, curvos y los huecos pueden ir como partidas aparte; confírmalo al hacer el encargo.

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