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Colocación de placa base para suelo radiante

La placa base, o placa de sistema, es la capa sobre la que se colocan los tubos del suelo radiante por agua. Parece poca cosa: una plancha de poliestireno con tetones o con una cuadrícula impresa que en pocos días queda tapada por el mortero.

Actualizado 09/2026·12 min read·34 price list items
Precio del trabajo estándar
4,70 €/ m²
Rango orientativo
3,76 € - 6,10 €
Piso de 60 m²
705,00 €
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Calefacción y aire acondicionado34 partidas

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PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Trabajos de calefacción
Colocar panel aislante para suelo radiantem²4,70 €-
Desmontar y volver a instalar radiador (completo)ud241,20 €-
Desmontar caldera de gas / eléctricaud147,40 €-
Desmontar acumulador de agua calienteud146,05 €-
Instalar y conectar radiador de panelud-
Instalar toallero calefactadoud160,80 €-
Instalación de tuberías de suelo radiantem6,05 €-
Instalar colector de suelo radianteud-
Instalar caldera de condensación de gasud-
Instalar válvula termostática de radiador (TRV) y cabezalud25,45 €-
Puesta a tierra / unión del sistema de calefacciónud-
Sustituir válvula termostática de radiador (TRV)ud25,45 €-
Sustituir válvula de retornoud25,45 €-
Instalar bomba de circulaciónud-
Pre-cableado para conexión de termostato inteligenteud-
Instalar y conectar botella de desacoplamiento hidráulicoud-
Instalar vaso de expansiónud72,35 €-
Instalar tubería de recirculaciónud-
Instalar bomba de agua caliente sanitaria (ACS) / recirculaciónud-
Roscado de tuberíaud73,70 €-
Soldadura por llama de tubería metálicaud26,80 €-
Prueba de presión del sistema de calefacciónh174,20 €-
Vaciar sistema de calefacciónud-
Llenar, purgar y equilibrar el sistema de calefacciónh93,80 €-
Tuberías para radiadoresml12,05 €-
Limpiar y enjuagar el sistema de calefacción existenteh67,00 €-
Congelación de tuberíasud67,00 €-
Anular radiadorud87,10 €-
Llenar sistema de calefacciónud-
Realizar rozas para tuberías de calefacción en el sueloml32,15 €-
Hormigonar tuberías de calefacción en el sueloml8,70 €-
Instalar soporte de radiadorud22,80 €-
Instalar válvulas de radiadorud22,80 €-
Presurizar y purgar radiadorud16,10 €-
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Qué es la placa de sistema y por qué importa tanto

La placa cumple tres funciones a la vez. Sujeta los tubos con una separación exacta, para que el suelo se caliente de forma uniforme. Aporta aislamiento térmico justo debajo de los tubos, de modo que el calor se dirige al mortero. Y su lámina superior, con solapes o encajes, impide que el mortero fresco se cuele por las juntas y forme puentes térmicos bajo los tubos.

Lo más habitual es la placa de tetones. Es poliestireno expandido de alta densidad con relieves entre los que el tubo se encaja pisándolo. Los tetones siguen una retícula regular, normalmente cada 50 mm, así que el fontanero o instalador de calefacción puede colocar los tubos a 100, 150 o 200 mm sin tener que medir. La cara superior suele llevar una lámina de plástico rígido termoconformada que protege el poliestireno de las pisadas y de la humedad del mortero.

¿Y no basta con poner los tubos sobre un poliestireno normal? Se puede, pero entonces hay que fijarlos con grapas o con perfiles, y al verter el mortero tienden a levantarse. La placa de sistema simplifica ese trabajo y el resultado es mucho más previsible.

Tipos de placa y cuándo elegir cada una

Placa de tetones con aislamiento integrado

Es la opción clásica en vivienda nueva y en reformas integrales. Bajo los tetones lleva una capa de aislamiento, según el fabricante aproximadamente de 10 a 30 mm. Se coloca sobre otro aislamiento que resuelve la protección térmica principal del suelo. Tiene a favor que se coloca rápido y sujeta bien el tubo. Al elegirla fíjate en el diámetro de tubo para el que está pensada y en su resistencia a compresión. En dormitorios y salones suele bastar la resistencia estándar del fabricante; bajo una cocina pesada, una estufa de obra o en un garaje hace falta un tipo más resistente.

Lámina de tetones sin aislamiento

Es una lámina fina conformada con tetones que se coloca sobre un aislamiento ya puesto. Se usa cuando el proyecto prevé un aislamiento de otra placa, por ejemplo con más resistencia o mejor comportamiento térmico. Lleva un paso más, porque aislamiento y lámina se colocan por separado y la lámina tiene que quedar sin ondas.

Placa lisa para sistema de grapas

Es una placa con lámina laminada y una cuadrícula impresa en la que los tubos se fijan con grapas de plástico mediante una grapadora manual; en obra se le suele llamar sistema tacker. Se adapta mejor a habitaciones irregulares y a paredes en ángulo, porque el tubo puede salirse de la retícula. A cambio, el tubo solo lo sujeta la grapa y, si el mortero se vierte sin cuidado, alguna puede soltarse.

Placas de bajo espesor para reformas

En la reforma de un piso antiguo muchas veces falta altura para todo el paquete de suelo. Existen placas finas para tubos de menor diámetro que se cubren con un mortero autonivelante de capa fina. Llevan poco o ningún aislamiento, así que encajan sobre todo encima de espacios calefactados, por ejemplo entre dos pisos habitados. Sobre un garaje o un local sin calefacción, o en planta baja sobre terreno, no son adecuadas sin aislamiento adicional.

Si en la misma página aparecen varias variantes de la partida, la diferencia suele estar justo en el tipo de placa, en el espesor de aislamiento y en si incluye también la capa de aislamiento inferior y la banda perimetral. Antes de encargar el trabajo, aclara qué entra exactamente.

Qué tiene que estar listo antes de que llegue la cuadrilla

Donde más tiempo se pierde es en obras en las que la base no está terminada. Antes de empezar conviene tener resuelto lo siguiente:

  • Base plana y limpia. Solera o forjado sin resaltes, restos de mortero ni escombro. Las desviaciones deben estar dentro de lo que indica el fabricante de la placa, normalmente unos pocos milímetros bajo una regla de dos metros. Las irregularidades mayores hay que corregirlas.
  • Impermeabilización sobre terreno. En un suelo apoyado sobre el terreno, la impermeabilización tiene que estar hecha e intacta; la placa no la sustituye.
  • Instalaciones por el suelo. Electricidad, agua y desagües que vayan por el suelo deben estar terminados y fijados. Lo ideal es que queden dentro de la capa de aislamiento inferior, recortada a su alrededor, o dentro de un relleno de nivelación.
  • Enlucidos y ventanas. Los enlucidos y yesos interiores deberían estar acabados, para que las placas no se ensucien y la banda perimetral tenga dónde apoyarse.
  • Cotas del suelo. Hay que saber dónde quedará el suelo terminado y qué espesor tendrán el pavimento y el mortero. De ahí sale el espesor del aislamiento.
  • Posición del colector. La caja del colector debería estar colocada, para poder recortar bien la placa a su alrededor.

Si trabajas en un piso, avisa al administrador de fincas o a la comunidad de propietarios de las fechas y del horario de obra, sobre todo si vas a usar el ascensor para subir material o a ocupar zonas comunes. Protege el ascensor y la escalera para evitar roces y discusiones.

Cómo se coloca paso a paso

Banda perimetral

Lo primero es la banda perimetral de espuma, que se pega en todo el contorno de la habitación, alrededor de pilares, premarcos y pasos de tubería. Suele tener aproximadamente 8 a 10 mm de espesor y una altura que sobresalga por encima del futuro mortero. Permite que el mortero se dilate al calentarse y, al separar el suelo de las paredes, ayuda también contra la transmisión del ruido de impacto. Normalmente lleva un faldón de lámina que luego se apoya sobre la placa.

Aislamiento inferior

Si el proyecto lo prevé, primero se coloca la capa de aislamiento inferior, térmico o acústico. Las planchas se colocan a tresbolillo, con las juntas desplazadas, y bien juntas. Si hay varias capas, las juntas de una no deben coincidir con las de la siguiente. Alrededor de las instalaciones se recorta el aislamiento o se rellena el hueco entre ellas con un relleno de nivelación, para que la placa apoye en toda su superficie.

Colocación de las placas

Las placas se colocan empezando por una esquina, normalmente junto al colector o desde la pared recta más larga. Se unen mediante los solapes de lámina o los encajes de los bordes, de forma que la superficie quede continua y sin huecos. El trozo que sobra al final de una fila suele usarse para empezar la siguiente, lo que ahorra material y a la vez desplaza las juntas.

Se cortan con un cúter bien afilado o con una sierra de dientes finos. En premarcos, tubos y esquinas hay que cortar con precisión, porque cada hueco es un punto por donde el mortero se mete bajo la placa. Los huecos pequeños se rellenan con recortes o se sellan con cinta, según indique el fabricante.

Faldón de la banda y juntas de dilatación

El faldón de la banda perimetral se tiende sobre las placas y se pega con cinta, para que el mortero no se cuele entre banda y placa. En las puertas y allí donde el proyecto divide la superficie en paños se colocan perfiles de junta de dilatación. Un paño no debería ser ni demasiado grande ni demasiado alargado. La recomendación habitual ronda los 40 m² y unos 8 m de lado como máximo, aunque los valores concretos los marcan el proyecto o el fabricante del mortero.

Entrega al instalador de calefacción

Sobre la superficie terminada el instalador coloca los tubos, hace la prueba de presión y el suelo queda listo para el mortero. Si se va a parar unos días, las placas hay que protegerlas de pisadas, sobre todo de quien camina cargando peso y de las carretillas que pasan sin tablones debajo.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

El volumen de trabajo real cambia mucho según la obra. Va rápido y sin sorpresas cuando:

  • las estancias son grandes y rectangulares, con pocas esquinas y pasos,
  • la base está plana y limpia y no hay que nivelarla,
  • el material está en la obra, a cubierto y a mano,
  • las instalaciones del suelo están acabadas y se sabe por dónde van.

En cambio, alargan el trabajo:

  • habitaciones pequeñas, pasillos y baños con muchos cortes,
  • paredes curvas o en ángulo, pilares, escaleras y hornacinas,
  • muchos pasos de tubería y de tubo corrugado eléctrico atravesando el suelo,
  • una base irregular que hay que corregir con relleno o con un recrecido,
  • aislamiento en varias capas que combina capa térmica y acústica,
  • mal acceso, por ejemplo subir el material a una planta alta sin ascensor,
  • trabajar en un piso parcialmente habitado, donde hay que limpiar y proteger el resto de la vivienda.

Coordinación con otros oficios y plazos

La colocación de la placa está en mitad de la cadena. Antes van el albañil, el electricista autorizado, el fontanero y quien impermeabiliza. Después, el instalador con los tubos, la empresa del mortero y, al final, el alicatador o el instalador del pavimento. Lo que más hay que coordinar son las alturas. Si el aislamiento se dimensiona sin contar con el espesor del mortero y del pavimento, aparecen puertas que rozan, umbrales altos o un escalón al pasar a otra habitación.

El espesor de mortero por encima del tubo depende del tipo. Con mortero de cemento se suele contar con una capa de cubrición mayor, alrededor de 45 mm; con mortero de anhidrita puede ser menor. En cualquier caso mandan las indicaciones del fabricante y del proyecto. Con anhidrita autonivelante, que llega muy fluida, es especialmente importante que todas las uniones de la lámina estén cerradas, porque si no la masa líquida se mete bajo las placas.

La colocación en sí no es larga. En una vivienda unifamiliar de planta normal, una cuadrilla con experiencia suele terminar en uno o dos días; en espacios muy recortados, algo más. Lo que lleva tiempo viene después. El mortero necesita secar, el de cemento normalmente varias semanas, y antes de poner el pavimento toca el calentamiento inicial siguiendo un protocolo. Esos plazos no se acortan por colocar la placa más rápido.

Errores habituales y cómo se notan después

La mayoría de los problemas salen a la luz con el suelo terminado, cuando ya no tienen arreglo sencillo.

  • Base irregular. La placa baila, cede al pisar y el mortero encima queda con espesores distintos. Acaba en fisuras y en un suelo que calienta de forma desigual.
  • Banda perimetral ausente o interrumpida. Al calentarse, el mortero empuja contra la pared, se agrieta o transmite ruido a las habitaciones vecinas. En edificios de pisos es una fuente frecuente de quejas por ruido de pisadas.
  • Huecos entre placas. El mortero se cuela debajo y se forma un puente térmico. El calor se escapa hacia abajo y el suelo tarda más en calentarse.
  • Resistencia de aislamiento inadecuada. Un poliestireno blando bajo muebles pesados o en un garaje se aplasta con el tiempo y el mortero se hunde.
  • Poco aislamiento sobre terreno o sobre espacios sin calefacción. La calefacción funciona, pero calienta de más el terreno o el garaje de abajo.
  • Instalaciones bajo la placa sin nivelar. La placa apoya sobre los tubos como sobre una cresta, se rompe y encima aparece una grieta.
  • Juntas de dilatación olvidadas en las puertas. El mortero se agrieta justo en el paso entre habitaciones. Los tubos que cruzan la junta deben ir protegidos con vaina; eso ya lo resuelve el instalador.
  • Tetones aplastados. En la zona dañada el tubo no queda sujeto y se levanta al verter el mortero.

Guía para manitas: colocar la placa de tetones por tu cuenta

Colocar la placa de sistema es uno de esos trabajos que una persona mañosa puede hacer sola. No tiene nada que ver con gas ni electricidad y no exige herramienta especial. Eso sí, deja los tubos, su conexión al colector y la prueba de presión al instalador de calefacción. Antes de empezar, acuerda con él la separación entre tubos, el espesor de aislamiento y dónde irán las juntas de dilatación.

  1. Comprobar la planeidad de la base con una regla larga y marcar los puntos que hay que corregir.
  2. Barrer y aspirar la base, retirando restos de mortero y escombro.
  3. Revisar la impermeabilización sobre terreno y hacer reparar cualquier daño.
  4. Pegar la banda perimetral en todo el contorno, alrededor de premarcos y pasos de tubería.
  5. Colocar el aislamiento inferior con juntas desplazadas y recortarlo con precisión alrededor de las instalaciones.
  6. Empezar a colocar las placas desde la esquina del colector o desde la pared recta más larga.
  7. Unir las placas por los solapes o encajes sin dejar ningún hueco.
  8. Usar el sobrante del final de cada fila para empezar la siguiente y así desplazar las juntas.
  9. Recortar las placas alrededor de premarcos, tubos y caja del colector con un cúter afilado.
  10. Tender el faldón de la banda perimetral sobre las placas y fijarlo con cinta.
  11. Colocar los perfiles de dilatación en las puertas y según el plano de paños.
  12. Repasar toda la superficie, sellar los huecos pequeños y cambiar las piezas dañadas.
  13. Cubrir la superficie con tablones o no pisarla hasta que llegue el instalador.

Si tienes dudas sobre las alturas o sobre la resistencia del aislamiento, consúltalo con el técnico o con el instalador. Un error en esta capa solo se corrige después levantando el mortero.

Revisión y entrega antes de verter el mortero

Lo mejor es revisar el trabajo nada más terminar y, si puedes, otra vez con los tubos ya colocados. Haz fotos de toda la superficie: te vendrán bien dentro de unos años cuando quieras saber por dónde pasan los tubos o las instalaciones. En la entrega repasa estos puntos:

  • la banda perimetral recorre todo el contorno, premarcos y pasos, sin interrupciones,
  • el faldón de la banda está apoyado sobre las placas y pegado,
  • las placas encajan bien entre sí, sin huecos visibles ni encajes abiertos,
  • al pisar, la placa no baila ni cede,
  • los tetones no están aplastados y la lámina no está rota,
  • las juntas del aislamiento inferior están desplazadas y no hay bultos sobre las instalaciones,
  • la altura de la superficie coincide con las cotas previstas del suelo,
  • los perfiles de dilatación están en las puertas y donde indica el proyecto,
  • la placa está bien recortada alrededor de la caja del colector,
  • la superficie está limpia, sin escombro ni restos de material,
  • hay fotos de toda la superficie.

Preguntas frecuentes

Depende de lo que haya debajo. Sobre un espacio calefactado basta con menos, muchas veces solo la propia placa y una capa acústica. Sobre terreno o sobre un garaje o local sin calefacción hace falta bastante más aislamiento térmico. El espesor exacto lo fija el proyecto o el cálculo energético. Si la obra forma parte de una mejora energética de la vivienda, merece la pena informarse sobre las ayudas a la rehabilitación disponibles en tu comunidad autónoma.

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