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Purgado del radiador y llenado de presión

El radiador está frío por arriba y caliente por abajo, se oyen gorgoteos en las tuberías y la aguja del manómetro de la caldera va bajando. Casi siempre significa que ha entrado aire en la calefacción o que le falta agua. Al purgar sacas el aire del radiador. Después, al rellenar, añades agua para que la presión del circuito vuelva a su v

Actualizado 09/2026·6 min read·34 price list items
Precio del trabajo estándar
17,60 €/ ud
Rango orientativo
14,00 € - 22,90 €
Precio solo de esta partida concreta, sin material y sin trabajos previos. No es el precio de la obra completa.
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Calefacción y aire acondicionado34 partidas

Todos los precios mostrados no incluyen IVA. El precio de mano de obra incluye solo el trabajo. El precio con material añade el material auxiliar (cemento cola, imprimación, masillas, tornillería y fijaciones). Los revestimientos, el pavimento, los suelos, la pintura y los sanitarios los elige y compra el cliente, no están incluidos.

PartidaUnidadPrecio / unidadCantidadTotal
Trabajos de calefacción
Presurizar y purgar radiadorud17,60 €-
Desmontar y volver a instalar radiador (completo)ud213,70 €-
Desmontar caldera de gas / eléctricaud128,22 €-
Desmontar acumulador de agua calienteud137,02 €-
Instalar y conectar radiador de panelud-
Instalar toallero calefactadoud62,86 €-
Colocar panel aislante para suelo radiantem²4,40 €-
Instalación de tuberías de suelo radiantem8,17 €-
Instalar colector de suelo radianteud-
Instalar caldera de condensación de gasud-
Instalar válvula termostática de radiador (TRV) y cabezalud23,88 €-
Puesta a tierra / unión del sistema de calefacciónud-
Sustituir válvula termostática de radiador (TRV)ud23,88 €-
Sustituir válvula de retornoud23,88 €-
Instalar bomba de circulaciónud-
Pre-cableado para conexión de termostato inteligenteud-
Instalar y conectar botella de desacoplamiento hidráulicoud-
Instalar vaso de expansiónud67,88 €-
Instalar tubería de recirculaciónud-
Instalar bomba de agua caliente sanitaria (ACS) / recirculaciónud-
Roscado de tuberíaud12,57 €-
Soldadura por llama de tubería metálicaud25,14 €-
Prueba de presión del sistema de calefacciónh50,28 €-
Vaciar sistema de calefacciónud-
Llenar, purgar y equilibrar el sistema de calefacciónh50,28 €-
Tuberías para radiadoresml11,30 €-
Limpiar y enjuagar el sistema de calefacción existenteh56,57 €-
Congelación de tuberíasud42,74 €-
Anular radiadorud81,70 €-
Llenar sistema de calefacciónud-
Realizar rozas para tuberías de calefacción en el sueloml30,17 €-
Hormigonar tuberías de calefacción en el sueloml8,17 €-
Instalar soporte de radiadorud21,37 €-
Instalar válvulas de radiadorud21,37 €-
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Cómo saber que la calefacción necesita un repaso

El aire pesa menos que el agua, así que se acumula en los puntos más altos del circuito: la parte superior de los radiadores y la planta más alta de la casa. Estas son las señales típicas:

  • el radiador solo calienta por abajo o no se calienta nada, aunque la caldera esté funcionando,
  • gorgoteos y burbujeo en el radiador o en las tuberías, sobre todo al arrancar la calefacción,
  • presión baja en el manómetro de la caldera o un aviso de error por falta de presión,
  • la habitación está más fría de lo que marca el termostato.

¿Por qué baja la presión? Al purgar no sale solo aire, también sale algo de agua. Además, las juntas y las llaves pierden un poco con el tiempo. Ahora bien, si tienes que rellenar a menudo, por ejemplo cada pocas semanas, hay una fuga en algún punto o el vaso de expansión no funciona bien. En ese caso rellenar no arregla nada y hay que llamar a un técnico de calefacción o a un fontanero.

Cómo se hace el trabajo

El técnico, o un aficionado con algo de práctica, lo hace en dos pasos: primero saca el aire y después repone la presión. Hacerlo al revés no tiene sentido, porque la presión volvería a bajar al purgar.

Para purgar se apagan la calefacción y la bomba y se deja reposar el circuito un rato. Así el aire sube a la parte alta y el agua se enfría un poco. Luego se abre ligeramente el purgador de cada radiador. Suele estar en una esquina superior, en el lateral. Se abre con una llave de purgador y en algunos modelos con un destornillador plano. El purgador se deja abierto mientras sale aire con un silbido. Se cierra cuando empieza a salir un chorro continuo de agua sin burbujas. En una casa de varias plantas se empieza por la planta baja y se va subiendo, porque los radiadores más altos son los que más aire acumulan.

Llenar la presión significa añadir agua por la llave de llenado. En las calderas murales suele estar en la parte inferior de la caldera o en la tubería que llega a ella. A veces es un latiguillo flexible conectado al agua fría. El agua se deja entrar despacio mientras se vigila el manómetro. En una caldera doméstica normal, con la instalación en frío, la presión suele mantenerse aproximadamente entre 1 y 2 bar. El valor exacto lo indica el fabricante en el manual. En una casa alta puede hacer falta algo más de presión para que el agua llegue bien a los radiadores de arriba.

Guía para manitas: purgar el radiador y recuperar la presión

Si vives en una casa o en un piso con caldera individual, puedes hacerlo tú. No desmontas nada de la caldera, solo usas las llaves pensadas para el usuario. En un edificio con calefacción central comunitaria, la presión del circuito no la rellenas tú: de eso se encarga la empresa que mantiene la sala de calderas.

  1. Apagar la calefacción y la bomba y esperar a que los radiadores estén como mucho templados.
  2. Mirar el manómetro de la caldera y anotar la presión que marca.
  3. Poner un trapo o un recipiente pequeño debajo del purgador.
  4. Girar despacio el purgador con la llave, entre un cuarto y media vuelta, no más.
  5. Dejar que salga el aire y esperar hasta que salga agua sin burbujas.
  6. Cerrar el purgador apretando lo justo, sin forzar.
  7. Repetir en los demás radiadores, de la planta baja hacia arriba.
  8. Volver a mirar el manómetro.
  9. Si la presión ha bajado del valor del fabricante, abrir despacio la llave de llenado sin perder de vista la aguja.
  10. Cerrar bien la llave de llenado cuando se alcance la presión recomendada. Si es un latiguillo, desconectarlo como indique el manual de la caldera.
  11. Encender la calefacción y, pasada media hora o una hora, comprobar que los radiadores calientan por toda su superficie.
  12. Con la instalación ya caliente, revisar otra vez la presión y repetir el purgado si hace falta.

Si notas olor a gas, no enciendas ni apagues nada, ventila, sal de la vivienda y llama al teléfono de urgencias de tu distribuidora de gas o al 112. Cualquier trabajo en la propia caldera de gas, en el quemador o en la salida de humos lo hace solo un técnico autorizado.

Qué facilita el trabajo y qué lo complica

El caso sencillo es una instalación reciente, con radiadores accesibles, purgadores que funcionan y una caldera con llave de llenado y un manómetro que se lee bien. Eso lo resuelve cualquiera en poco tiempo. Estas situaciones piden más tiempo y más oficio:

  • muchos radiadores y varias plantas, porque hay que recorrer toda la casa y a veces purgar más de una vez,
  • purgadores agarrotados u oxidados, que no se abren o que gotean después y hay que cambiar,
  • radiadores detrás de muebles o tapados con cubrerradiadores, de acceso incómodo,
  • instalaciones antiguas con lodos, en las que sale agua oscura y el radiador sigue sin calentar después de purgar,
  • pérdidas de presión repetidas, detrás de las cuales hay una fuga o un vaso de expansión averiado,
  • combinación con suelo radiante, donde los circuitos se purgan desde el colector y el proceso es más laborioso.

En estos casos el trabajo ya no es solo purgar, sino buscar la causa. El técnico revisa el vaso de expansión, la bomba y las válvulas termostáticas, y valora si la instalación necesita una limpieza del circuito.

Errores habituales

  • purgar con la calefacción encendida: el agua está muy caliente y la bomba mueve el aire por el circuito, así que no consigues sacarlo todo,
  • abrir demasiado el purgador: la pieza es pequeña, puede salirse del todo y el agua acaba en la pared y en el suelo,
  • cerrar antes de tiempo: hay que esperar a que salga agua limpia sin burbujas, no cerrar al primer chorrito,
  • olvidarse de la presión: después de purgar la presión se queda baja y la caldera se bloquea al poco rato,
  • pasarse de presión: con demasiada presión salta la válvula de seguridad, que en las calderas domésticas suele actuar hacia los 3 bar, y empieza a gotear agua,
  • dejar mal cerrada la llave de llenado: sigue entrando agua poco a poco y la presión sube sola,
  • rellenar una y otra vez sin buscar la causa: cada agua nueva trae oxígeno y cal, que favorecen el óxido y los lodos.

Cómo comprobar el resultado

Después de purgar y rellenar, deja que la instalación se caliente y repasa estos puntos:

  • todos los radiadores calientan de forma uniforme, también en la parte de arriba,
  • no se oyen gorgoteos ni burbujas en radiadores ni tuberías,
  • la presión en frío está dentro del rango que indica el fabricante de la caldera,
  • al calentarse, la presión sube un poco, pero queda lejos del límite de la válvula de seguridad,
  • los purgadores están secos y no gotean,
  • la llave de llenado está cerrada y el latiguillo desconectado, si el manual lo pide,
  • la caldera no muestra ningún error,
  • tras unos días de uso, la presión no ha bajado de forma apreciable.

Preguntas frecuentes

Normalmente basta con una vez al año, antes de empezar a usar la calefacción. Además, conviene hacerlo siempre que se rellene agua, después de reparar o cambiar un radiador y cuando un radiador empiece a hacer ruido o a calentar solo por abajo.

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